El 13 de marzo de 1933, hace 89 años, el General Augusto C. Sandino publicó el Manifiesto a los Pueblos de la Tierra y en particular al de Nicaragua.

El General Augusto C. Sandino, había prometido que, al salir los yanquis de Nicaragua, firmaría la paz.  Fueron siete años de lucha en las agrestes montañas segovianas, en los llanos y ríos de la Costa Caribe y otros lugares del país ilegalmente ocupado por la potencia militar extranjera, a solicitud de los traidores nativos.  

El 4 de mayo de 1927, cuando bajo la sombra de un árbol en Tipitapa, el representante del presidente Calvin Coolidge de los Estados Unidos, Henry L. Stimson, impuso un pacto a liberales y conservadores.   El “Pacto del Espino Negro” fue suscrito por delegados del doctor Juan Bautista Sacasa, y el General José María Moncada, Jefe del Ejército Liberal, que se aseguró ser presidente a costa de la sangre campesina derramada.  Entre los acuerdos estaba la organización de la Guardia Nacional.

El General Sandino se opuso a ese pacto y declaró que ese día, que él denominó “Día de la Dignidad Nacional” empezaba la lucha por la liberación de la patria.  Terminó la guerra constitucionalista y empezó la guerra por la defensa de la soberanía nacional.  Fueron siete años de lucha contra la segunda ocupación militar yanqui, hasta que fueron derrotados y abandonaron el país el 1 de enero de 1933.   El doctor Juan Bautista Sacasa asumió la Presidencia de la República, el General de División Anastasio Somoza García recibió como primer nicaragüense el mando de la Guardia Nacional de Nicaragua y el Coronel Gustavo Abaunza fue nombrado Jefe del Estado Mayor.

El General Sandino, siempre denunció la ilegalidad de la Guardia Nacional (GN), creada con el propósito de reprimir a los campesinos e indígenas desarmados y destruir el proyecto de cooperativismo en Wiwilí.

Contenido del Manifiesto a los pueblos de la tierra y en particular al de Nicaragua

El 13 de marzo de 1933, el General Sandino dio a conocer el magnífico manifiesto intitulado “Manifiesto a lo pueblos de la tierra y en particular al de Nicaragua”, en el que analizaba la historia de Nicaragua, desde el inicio de la época republicana en 1821 hasta el siglo veinte.  Desde la irrupción de los conquistadores y colonizadores españoles, y el consecuente despojo de las tierras y los recursos naturales.  La disputa entre España e Inglaterra por el control de la Costa Caribe, dividiendo a Nicaragua en la Costa del Pacífico, bajo el control de España, y la Costa Caribe, la antigua Mosquitia, como un protectorado británico.

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Luego las guerras civiles entre conservadores y liberales, las nefastas paralelas históricas que propiciaron la intervención de los filibusteros yanquis al mando de William Walker.   La Guerra Nacional Centroamericana, librada heroicamente por los ejércitos centroamericanos, liberó a toda la región de los esclavistas que con el apoyo solapado del gobierno yanqui pretendía dominar y anexionar Centroamérica.

Pocos años después la revolución liberal, liderada por José Santos Zelaya, quiso impulsar un proyecto nacionalista de desarrollo económico, construyendo caminos, ampliando la red de ferrocarriles, puertos, lo que se vendría a completar con el Canal Interoceánico.  Zelaya fue obligado a renunciar por los Estados Unidos, mediante la infame Nota Knox, para evitar la construcción de un canal alternativo al de Panamá. En los años sucesivos vinieron las ocupaciones militares de Estados Unidos, de 1912 a 1933, con un breve intervalo.

Resistencia y descolonización

El Manifiesto del General Sandino, llama a los pueblos del mundo, a mantener fresca la memoria de la historia de agresión y despojo, que es la historia de las intervenciones colonialistas e imperialistas para apoderarse de nuestros recursos naturales; pero es también la historia de resistencia de los pueblos, que se profundiza actualmente en los procesos de descolonización, una propuesta política que emerge de los pueblos latinoamericanos para erradicar la hegemonía política, económica y cultural de occidente. Resistir al imperialismo es descolonización, esta es la principal lección que nos legó el General Augusto C. Sandino, Siempre Más Allá, y siempre orgullosos de la identidad cultural nicaragüense, que se nutre de las culturas indígenas y afrodescendientes.