Barricada

La estela del narco en España deja dos policías muertos, ocho detenidos y la petición de dimisión de un ministro

Los oficiales fallecieron tras la embestida de una narcolancha. El suceso ha vuelto a poner sobre la mesa el problema del tráfico de drogas en la provincia de Cádiz.

La problemática del narcotráfico en el sur de España se ha convertido en un tema central después de que el pasado viernes un enfrentamiento entre la Guardia Civil y narcotraficantes se saldara con la muerte de dos agentes.

La patrullera fue embestida por una narcolancha en el puerto de Barbate, en la provincia andaluza de Cádiz, una de las vías más utilizadas para introducir droga, principalmente cannabis, en la península ibérica. Otros dos funcionarios resultaron heridos, uno de ellos de gravedad, si bien su estado evoluciona favorablemente.

Los fallecidos son David Pérez Carracedo, de 43 años y padre de dos hijos, natural de Barcelona y residente en Pamplona, donde ha tenido lugar su funeral; y Miguel Ángel González, de 39 años y padre de una hija, cuyas exequias se realizaron en la catedral de Cádiz.

Piden la dimisión del ministro del Interior

El asesinato de los dos guardias civiles ha promovido la petición de dimisión del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. En este sentido se ha manifestado el Alberto Núñez Feijóo, presidente del Partido Popular (PP), principal formación de la oposición.

En declaraciones en las últimas horas, Feijóo ha señalado la falta de recursos materiales y humanos para luchar contra el narcotráfico, por lo que ha culpado de la situación al titular de Interior. También ha cargado contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por haber acudido a la gala de entrega de los Premios Goya del cine español la misma noche del luto.

Por su parte, Grande-Marlaska este mismo lunes descartó su dimisión. El sábado, el titular de la cartera se comprometió a incrementar los medios materiales y humanos, al tiempo de afirmar que habrá «impunidad cero» con los responsables del asesinato de los dos agentes, ante la Comandancia de la Guardia Civil en Cádiz.

Detenidos todos los implicados

Ya se ha detenido a ocho implicados en el crimen: seis de ellos viajaban en la narcolancha que embistió a los guardias civiles y otros dos esperaban en la costa para recogerlos.

El cabecilla y piloto de la embarcación ilegal, identificado por las iniciales F.J.M.P y conocido como Kiko ‘El Cabra’, de 46 años y residente en el municipio gaditano de La Línea de la Concepción, cuenta con antecedentes por resistencia, desobediencia y blanqueo de capitales, además de vínculos con el contrabando de tabaco procedente de Gibraltar.

‘El Cabra’ fue detenido en la segunda tanda de arrestos junto a J.I.A.B, de 39 años de edad, sin antecedentes penales pero con numerosas infracciones, mayoritariamente por consumo de sustancias estupefacientes; y M.C., de 25 años, también sin antecedentes, según recoge televisión española.

Poco antes se había detenido a cinco sospechosos: otros tres tripulantes de la embarcación, de 21, 24 y 28 años y con antecedentes penales; y dos personas que iban a recoger a los involucrados en el hecho, de 34 y 54 años, y también con antecedentes. Todos ellos son españoles.

Entradas en narcolanchas

Tradicionalmente el puerto de Algeciras ha sido uno de los lugares de entrada estratégicos para el narcotráfico de organizaciones criminales, que buscan penetrar en Europa desde el norte de África a través del Estrecho de Gibraltar.

Sin embargo, el aumento de los efectivos de las fuerzas del orden en este punto en los últimos tiempos ha propiciado que la ruta haya perdido fuerza, en paralelo al surgimiento de otros epicentros para el tráfico. Además de la pujanza de puertos del norte europeo, como Amberes o Rotterdam, también se están utilizando cada vez más otros sitios de la costa andaluza, como Barbate, el municipio donde sucedió la tragedia del pasado viernes.

Las actuales narcolanchas utilizadas son capaces de cruzar el Estrecho en tan solo 15 minutos, alcanzando hasta 130 kilómetros por hora, una velocidad muy superior a la que pueden alcanzar las embarcaciones de la Guardia Civil.

De hecho, en España está prohibido el uso de ese tipo de lanchas desde 2018 y su sola tenencia puede implicar una imputación por el delito de narcotráfico.

Guerra al narcotráfico en el campo de Gibraltar

Precisamente, desde el verano de ese año, 2018, las fuerzas de seguridad declararon la guerra al narcotráfico en el campo de Gibraltar. Se estima que desde entonces han sido detenidas casi 8.000 personas.

La cifra da idea de la penetración de esta actividad ilegal en una sociedad que, desde hace tiempo, registra los datos más elevados de desempleo del país.

Además, en los últimos años se ha asistido a un incremento de la violencia por parte de los narcotraficantes, como respuesta al aumento de la presión policial en la zona y a una diversificación del producto, pues también se ha comenzado a introducir cocaína aprovechando la infraestructura ya en pie para hacer llegar el cannabis.

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