Biografías

Miguel Obando y Bravo, a 100 años de su nacimiento: el pastor que hizo de la paz una misión de vida

Escrito por : Iris Varela 2 de febrero de 2026

A cien años del nacimiento del Cardenal Miguel Obando y Bravo, Nicaragua honra la vida y obra de una de las figuras más relevantes de su historia reciente: un pastor que caminó junto a su pueblo y que convirtió la reconciliación y la paz en un compromiso permanente con la patria.

Monseñor Eddy Montenegro: “El Cardenal fue el pastor llamado a sembrar la paz en los momentos más difíciles”
Para Monseñor Eddy Montenegro, quien trabajó de cerca con el Cardenal durante años, hablar de su legado implica recorrer buena parte de la historia contemporánea de Nicaragua.


“Querer encerrar en una entrevista el trabajo del Cardenal Miguel Obando y Bravo es una tarea enorme, porque su misión fue gigantesca. El Señor pone en momentos determinados a las personas indicadas para servir a la humanidad, y en Nicaragua ese hombre fue el Cardenal”, expresó.

Recordó que apenas asumió como Arzobispo de Managua, le tocó enfrentar el terremoto de 1972, una prueba que marcó el inicio de una vida pastoral profundamente cercana al pueblo.

“Ahí comienza su gran labor: acercarse a la gente, llevar una palabra que anima, pero también impulsar acciones concretas para levantar al país. Desde entonces y a lo largo de los años, siempre estuvo exhortando, convocando y llamando a la paz”, señaló.

“Su papel como mediador se basaba en su condición de pastor.

Convocaba, animaba, exhortaba y mediaba para evitar que los conflictos se exacerbaran. Siempre buscó el equilibrio para alcanzar la paz que tanto anhelaba el pueblo nicaragüense”, afirmó.

También destacó la relación de diálogo permanente que sostuvo con los Co-Presidentes, el Comandante Daniel Ortega y la Compañera Rosario Murillo.

Siempre estuvo abierto a poner su granito de arena. Con los Copresidentes, como con otras partes, conversaba antes, durante y después de los acontecimientos, buscando entendimiento. Eso ayudó a consolidar la paz que hoy vive Nicaragua”, indicó.

Para Monseñor Montenegro, el Cardenal debe ser recordado como “el pastor abierto a la construcción de la paz”.

«Buscó siempre mantener unidas a las ovejas, caminando hacia ese pasto verde que simbolizaba la paz. Vivió el mandato de Cristo de sembrar paz en el corazón de las personas”, concluyó.

El legado académico: educación, juventud y valores para la paz

Desde el ámbito educativo, la huella del Cardenal Miguel Obando y Bravo permanece viva en la Universidad Católica Redemptoris Mater, hoy Universidad Cardenal Miguel Obando y Bravo, institución fundada por su iniciativa y visión pastoral.

La MSc. Michelle Rivas Reyes, Rectora de la Universidad, destacó que el Cardenal fue, ante todo, un pedagogo nato.

Fue maestro de matemática y física, con una capacidad natural para enseñar. No sólo en las aulas, sino en cualquier espacio, donde alguien le pidiera orientación”, recordó.
Relató que a finales de la década de los años noventa, el Cardenal tuvo el sueño de fundar una universidad inspirada en su formación salesiana, orientada a la educación integral de los jóvenes.

«Su sueño era formar profesionales con conocimiento científico, también con valores cristianos. Tenía una predilección especial por los maestros y por la juventud, y siempre se detenía a conversar, a escuchar y a orientar”, afirmó.

La rectora subrayó que nombrar a la institución con el nombre del Cardenal Miguel Obando y Bravo es una forma de preservar su legado para las futuras generaciones.

Queremos que dentro de 50 o 100 años, cuando un joven se matricule, se pregunte quién fue ese nicaragüense y por qué su vida estuvo dedicada a la paz y a la reconciliación”, expresó.

Destacó además el reconocimiento otorgado por el Estado de Nicaragua al declarar el 2 de febrero como Día Nacional de la Reconciliación y la Paz.

“Es un reconocimiento justo a una vida entregada al diálogo, a la cercanía con el pueblo y a la construcción de la paz”, señaló.
Para la rectora, el Cardenal fue un pastor profundamente humano.

A pesar de su investidura, era una persona cercana, que abría las puertas y sabía detectar el dolor del otro. Así lo recordamos: como un amigo, un maestro y un pastor de fe profunda”, concluyó.

Diputado Wilfredo Navarro: “Sin el Cardenal Obando, la historia de Nicaragua habría sido distinta”

Desde la perspectiva política e histórica, el diputado Wilfredo Navarro, coincidió en que Nicaragua tuvo una fortuna excepcional al contar con una figura de la talla del Cardenal Miguel Obando y Bravo.

Fue un personaje trascendental en momentos claves de nuestra historia. Sin su presencia, probablemente estaríamos hablando de otra realidad”, afirmó.

El parlamentario destacó que la humildad, la formación cristiana y la vocación permanente al perdón fueron las cualidades que hicieron del Cardenal un mediador natural.

“Fue un ejemplo vivo de humildad, de diálogo y de entrega. Por eso el pueblo lo reconoce como Prócer de la Paz y la Reconciliación”, señaló.
Recordó su incansable labor durante el terremoto de 1972 y su papel determinante en los procesos de paz, que permitieron cerrar ciclos de guerra y confrontación.

“Declarar un día nacional en su honor es un mínimo reconocimiento al Cardenal de la Paz y del Perdón. Su legado debe ser asumido por todos los nicaragüenses”, enfatizó.

A cien años de su nacimiento, el Cardenal Miguel Obando y Bravo permanece en la memoria del pueblo nicaragüense como pastor, mediador y constructor de la paz, una figura que caminó la historia junto a su pueblo y dejó sembrada la convicción de que el diálogo, el perdón y la reconciliación son el único camino para una Nicaragua en paz.