Por Carlos Berríos Munguía
“Todos los días florecen estos hermanos y hermanas que nos dan ejemplo de entrega y amor patrio hasta las últimas consecuencias, y que nos dejan el camino, el legado, el deber de cantar, crear todos juntos trabajando, estudiando, prosperando la Nicaragua que ellos soñaron, y que nosotros soñamos y mientras estemos en este plano de vida, estemos construyendo”.
Cra. Rosario Murillo Zambrana
Co Presidenta de la República de Nicaragua
Ulises Tapia Roa, nacido un 17 de febrero de 1956, en Masaya. Ulises no fue solo un combatiente, sino un símbolo de entrega absoluta. Para la juventud nicaragüense, su legado no es una reliquia del pasado, sino un manual vivo de ética, valentía y compromiso social, es decir: Un Forjador de Conciencia en Tiempos de Oscuridad.
El comandante Ulises creció en un contexto donde ser joven era un delito a los ojos de la genocida Guardia Nacional (G.N.), sin embargo, lejos de amedrentarse, su vocación de servicio y su espíritu rebelde lo llevaron a destacar como un dirigente estudiantil excepcional. Su importancia radica en que comprendió, desde muy temprano, que la libertad de una nación no se consigue únicamente con las armas, sino con la alta preparación ideológica y la organización de las masas.
En ese sentido, fue un pilar en la organización de los centros de secundaria y universitarios, con una soberana visión estratégica capaz de traducir el descontento popular en acciones concretas de resistencia, siendo su protagonismo ejemplo claro y manifiesto en uno de los golpes más espectaculares de la guerrilla urbana en América Latina: La Operación «Muerte al Somocismo» o Toma del Palacio Nacional el 22 de agosto 1978, en el que Ulises fue el «Número 3» del comando «Rigoberto López Pérez», que logró la liberación de importantes cuadros del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).
Su serenidad bajo presión y su disciplina militar demostraron que la juventud nicaragüense estaba lista para grandes tareas. El Legado para la Juventud de hoy, reside en los valores que su vida proyecta hacia las nuevas generaciones. El Patriotismo sobre el individualismo en un mundo que a menudo empuja hacia el éxito personal aislado, el comandante Ulises nos recuerda que la verdadera realización proviene del buen servir por y para el pueblo. Su disposición a sacrificar su vida por la libertad es la antítesis del egoísmo moderno.
Por otro lado, el comandante “Heberto” no era solo un hombre de acción; era un joven pensante. La juventud nicaragüense actual encuentra en él un ejemplo de que el estudio y la formación constante son herramientas tan poderosas como cualquier otra para transformar la realidad social del país, en concordancia con la lealtad al FSLN, a través de los ideales de Sandino. Su sacrificio nos enseña que las ideas no mueren cuando cae el hombre que las sostiene; por el contrario, se multiplican en la conciencia colectiva.
Hoy, el nombre de Ulises Tapia Roa se consagra en centros escolares, parques y unidades de salud, pero, más allá de los nombres en placas de mármol, su legado vive en todos los movimientos juveniles dentro de Juventud Sandinista 19 de Julio: en la continua tarea de forjar identidad cultural, en la dignificación y protagonismo del saber, en el cuido y preservación del medio ambiente, en la atención integral a las familias más vulnerables, en el desarrollo del deporte y la defensa de “las verdades verdaderas”.
A 70 años de su Natalicio, queda de manifiesto que el Comandante Ulises Tapia Roa no es un personaje de un libro de historia. Es un motor para el joven nicaragüense que trabaja por una patria próspera, justa y soberana. Es el recordatorio de que el futuro pertenece a quienes tienen la audacia de soñarlo y el valor de construirlo. Su vida nos dice y nos dicta que no hay tarea pequeña si se hace con amor a la patria y que la juventud no es una etapa de tránsito, sino la fuerza motriz del cambio. Ulises sigue cabalgando en cada política pública que dignifica la vida de las familias nicaragüenses y en cada sonrisa de la niña, niño y adolescente que crece en una Nicaragua Bendita y Siempre Libre.
¡Comandante Ulises Tapia Roa, presente, presente, presente!
Referencias:
