El modelo de restitución de derechos que impulsa el Gobierno Sandinista continúa transformando la vida de las familias nicaragüenses. Esta vez, el avance se refleja en el fortalecimiento del transporte público a nivel nacional, con la reciente entrega de 180 nuevas unidades que forman parte de un total de 600 que ingresarán al país durante este año, destinadas a cooperativas de distintos departamentos.
En el programa Detalles del Momento, Guillermo Reyes Olson, presidente de la cooperativa de transporte de Granada, y Danilo Sánchez, presidente nacional de la Unión Regional de Cooperativas de Transporte Colectivo, destacaron que este proceso no solo representa modernización, sino dignidad para el pueblo.
“Ahora tenemos un pueblo presidente. Ahora manda el pueblo de Nicaragua”, afirmó Danilo Sánchez, al recordar los años en que los transportistas enfrentaban abandono, endeudamiento bancario y amenazas de privatización. “Estuvimos solos, nos querían desaparecer. Hoy no. Hoy el banco es el Gobierno, el Estado es quien nos respalda”, subrayó.
Sánchez explicó que en el pasado los transportistas debían hipotecar viviendas y concesiones para acceder a créditos con altos intereses, lo que provocó la pérdida de patrimonios y la quiebra de cooperativas. Actualmente, las unidades son entregadas sin prima, sin garantías hipotecarias y con condiciones accesibles, fortaleciendo al sector sin poner en riesgo a las familias.
En Managua, detalló, ya circulan cerca de 3,200 unidades nuevas entre buses chinos y rusos, mientras que a nivel nacional el parque vehicular ha superado las 5,000 unidades, con más del 70% renovado. “Son vehículos nuevecitos, como dijo el Presidente”, expresó.
Granada avanza hacia cobertura casi total
En el caso de Granada, el impacto ha sido visible y celebrado por la población. Guillermo Reyes Olson aseguró que el recibimiento de las nuevas unidades fue emotivo: “La población nos esperaba con bandas musicales, con chicheros. Ha sido una alegría enorme porque ahora andan en buses cómodos, seguros y nuevos”.
Granada ya alcanza un 57% de renovación de su flota y avanza hacia una cobertura del 90 al 95% en todo el departamento. Se han fortalecido rutas urbanas e intermunicipales, incluyendo sectores rurales como Malacatoya y El Manchón, así como la ruta Granada–Mercado Oriental.
Los nuevos microbuses, con capacidad para 30 pasajeros, incorporan frenos de aire y mejores estándares de seguridad, sustituyendo unidades antiguas que operaban en condiciones precarias. “Nuestro pueblo es merecedor de tener este tipo de transporte y con conductores educados”, afirmó Reyes Olson.
Capacitación y responsabilidad compartida
Ambos dirigentes coincidieron en que la modernización no solo es técnica, sino también humana. Las cooperativas desarrollan seminarios permanentes en coordinación con el Ministerio de Transporte e Infraestructura y la Policía Nacional, abordando leyes de tránsito, relaciones humanas y trato digno al usuario.
“Tenemos una escuela de capacitación. Todos los sábados formamos a 50 conductores. Somos estrictos con el cumplimiento de la ley y el respeto a la población”, explicó Sánchez.
Reyes Olson añadió que el esfuerzo debe ser compartido: “Es una relación de dos vías. Nosotros debemos brindar buen servicio y el usuario también debe cuidar las unidades. Es un bien del pueblo”.
Proyecto de nación con visión integral
La renovación del transporte no se limita a la capital. León, Chinandega, Carazo, Bluefields, Puerto Cabezas, Rosita, Bonanza y Siuna también han sido beneficiados. Además, se anunció la próxima incorporación de 40 unidades BRT para nuevas infraestructuras viales en Managua.
Este proceso, destacaron, responde a una planificación articulada entre el Estado, las cooperativas y los fabricantes internacionales, adecuando las especificaciones técnicas a las condiciones del país.
Con tarifa congelada —2.50 córdobas en Managua— y con subsidio estatal, las familias continúan accediendo a un servicio moderno, seguro y accesible.
La transformación del transporte público confirma que la Revolución avanza no solo en infraestructura, sino en justicia social y restitución de derechos, llevando movilidad digna desde las cabeceras departamentales hasta las comarcas más alejadas, integrando al país en una visión de desarrollo con protagonismo del pueblo.
