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Copresidenta Rosario Murillo reitera llamado a la paz y al diálogo ante conflictos internacionales

Escrito por : Iris Varela 2 de marzo de 2026

La Copresidenta de la República, compañera Rosario Murillo, reiteró el llamado del Gobierno y el pueblo nicaragüense a clamar por la paz ante los conflictos que azotan a distintas naciones del mundo, destacando que Nicaragua es una patria “donde a cada instante clamamos a Dios por la paz”.

“Muy buenas tardes, compañera, buenas tardes, querida familia de esta patria bendita donde a cada instante clamamos a Dios por la paz. La paz en el mundo, la paz para la humanidad, para la familia humana, la paz para todos aquellos pueblos que sufren la tragedia de la guerra y la paz en general”, expresó la Copresidenta.

La compañera señaló que “las voces de la familia humana deben alzarse reclamando paz, reclamando y exigiendo acuerdos para que cesen los conflictos, para que cese el dolor, el sufrimiento, para que cese la incertidumbre, para que la paz reine, como reina Jesús en nuestros corazones”.

Subrayó que los acontecimientos que se desarrollan actualmente en el escenario internacional “son una tragedia” y enfatizó que el Gobierno y el pueblo de Nicaragua condenan todas las formas de guerra.

“Hemos dicho que estos acontecimientos que se vienen desarrollando son una tragedia. Y nuestro gobierno, nuestro pueblo, la familia nicaragüense, en primer lugar, como siempre, condenamos todas las formas de guerra, todas las formas de guerra, y oramos, y clamamos al Dios omnipotente, al Dios de toda la batalla y todos los triunfos, al Dios nuestro Señor, para que unidos en oración y súplica, logremos, toda la humanidad junta, el milagro de la paz”, afirmó.

La Copresidenta recordó que Nicaragua ha sufrido distintas modalidades de agresión y guerra, por lo que reiteró el llamado al diálogo y a negociaciones bien intencionadas.

“Desde Nicaragua, que ha sufrido tanto las diferentes modalidades de agresión, de guerra, llamamos por la continuidad de un diálogo con negociaciones bien intencionadas y eficientes que pongan fin a esta catástrofe que, como sabemos, representa tanta y más desgracia para una comunidad humana, para una familia humana que vive de asombro en asombro, ante el aumento del dolor, de la aflicción, de la desdicha, del infortunio, de la fatalidad, de la guerra”, manifestó.

Asimismo, expresó condolencias al Gobierno de la República Islámica de Irán y a su pueblo.

“Nuestra sincera condolencia al gobierno de la República Islámica de Irán, por el martirio de su pueblo y de la Ayatollah Jamenei. Su familia también nos presentamos con humildad, siempre urgiendo, paz, paz y bien”, dijo la compañera.

La Copresidenta reiteró la solidaridad de Nicaragua con las familias y comunidades que sufren en distintas partes del mundo.

“Como hermanos en este plano de vida, somos solidarios con las familias, las comunidades que sufren en tantas partes del mundo. Somos gente de paz, somos pueblo de paz, somos pueblo de Dios, somos pueblo de Dios, somos pueblo de Dios. Somos pueblo que clama a Jesucristo para que derrame sobre todos los corazones en este planeta la urgencia del amor, la urgencia de la concordia, la urgencia del bien común”, destacó.

Finalmente, hizo un llamado a los organismos internacionales para que contribuyan a poner fin a los conflictos y reafirmó que la paz debe ser un compromiso permanente de la humanidad.

“Somos gente de bien y pedimos al Señor, clamamos al Señor y sobre todo reclamamos con valentía que la paz sea posible, que reine en el mundo y que los organismos internacionales contribuyan grandemente a que cesen los conflictos, las desgracias, los infortunios, los dolores y se alce la paz, no sólo como milagro, sino como don supremo de la humanidad”, expresó.

También compartió el mensaje de una persona de comunidades cristianas: “Que Dios escuche el clamor de nuestros pueblos por una paz verdadera, que Dios nos libre de la maldad de quienes a lo mejor hablan de paz mientras se desatan la guerra, que seamos muchos más los que alcemos la voz por la vida, la justicia, la reconciliación, el encuentro, la paz, que aquellos que insisten en sembrar dolor, miedo, muerte”.

La Copresidenta concluyó subrayando que “sin paz no hay vida, no hay luz, no hay energía superior, no hay energía suprema”, y afirmó que la paz es “patrimonio excelso, sublime de la humanidad que nos toca hacer realidad todos los días”.