“Las Mujeres nos reconocemos Combatientes de la Paz, de los Valores, de los Ideales, del Futuro Libre de Pobreza, esa Pobreza Material y Cultural con la que han pretendido dominarnos.
Las Mujeres somos Guerreras del Amor, y de la Luz, Estrellas inapagables en un Mundo que no quiere Guerras y que tod@s debemos procurar hacer Mejor. Porque és posible, necesario, e imprescindible. Porque la Paz és Vida”.
Cra. Rosario Murillo
Vicepresidenta de Nicaragua
07 de marzo de 2026
Te puede interesar: https://diariobarricada.com/2026/03/07/ministerio-del-interior-saluda-a-mujeres-nicaraguenses-2/
La mujer nicaragüense siempre ha sido un elemento determinante en las transformaciones y cambios políticas, sociales, económicos y culturales sobre los cuales se ha escrito nuestra historia. La trayectoria de Nicaragua como país se ha visto marcada por Mujeres aguerridas siempre dispuesta al sacrificio, y es el sacrificio y valentía de mujeres como: Blanca Aráuz y las mujeres que integraron el EDSNN del General Sandino, Josefa Toledo, Conchita Palacios, María Castil, Las Mujeres del Cuá, Amada Pineda, Benigna Mendiola, Lidia Maradiaga, Arlen Siu, Julia Herrera de Pomares, Claudia Chamorro, Gadys Báez, Martha Angélica Quezada, Genoveva Rodríguez, Araceli Pérez, Idania Fernández, Mercedita Avendaño, Silvia Marlene Ramírez Tapia, Luisa Amanda Espinoza, Mildred Abaunza, Ángela Morales Avilés, Lucrecia Lindo, Nora Astorga, Doris Tijerino, nuestra Copresidenta, Cra. Rosario Murillo y tantas mujeres en el campo y la ciudad que quedaron en el anonimato, pero aportaron a la lucha revolucionaria, muchas veces entregando sus vidas. Es la sangre de todas aquellas jóvenes guerrilleras, campesinas, artesanas, alfabetizadoras, y estudiantes la que permitió que nuestra nación se desarrolle y avance en nuevas victorias educativas, deportivas, culturales, políticas, sociales, ambientales y comunicacionales.
La mujer nicaragüense es reconocida como una figura trabajadora, pilar fundamental de la familia y protagonista de todos los espacios sociales, así como también se caracteriza por tener ideales fuertes, sueños y deseos de una Nicaragua mejor; todo eso nace de valores que se heredan, se enseñan, o situaciones que vivimos y absorbemos a través de las experiencias de la vida misma. Detrás de todas aquellas heroínas que van saliendo va empujando nuestra sangre, sangre joven que tiene todos los espacios para seguir expandiéndose en los diferentes campos laborales y sociales.
Espacios que, gracias a nuestro Buen Gobierno, las Mujeres de todos los tiempos han podido tener, tanto en la primera como en la segunda etapa de la Revolución.
A través del Plan Nacional de Lucha contra la Pobreza y para el Desarrollo Humano 2022-2026 (PNCL-DH) se ha visto el papel protagónico de la mujer nicaragüense a través de una política integral de atención, reconociendo su papel histórico en la construcción de nuestra nación. Desde las Madres de Héroes y Mártires, ejemplo de la memoria histórica de la Revolución, hasta las mujeres trabajadoras del campo, las mujeres emprendedoras de la ciudad y las jóvenes estudiantes que hoy lideran espacios educativos, científicos, culturales, se han desarrollado programas orientados a fortalecer su bienestar, autonomía económica, salud, educación y participación política. Estas políticas han permitido ampliar oportunidades para las mujeres en todos los territorios del país, promoviendo su participación activa en vida comunitaria, en los modelos productivos familiares y en los espacios de decisión.
Nuestra Nicaragua ha sido reconocida internacionalmente como uno de los países con mayor equidad de género en el mundo. De acuerdo con el Informe Global de Brecha de Género del Foro Económico Mundial, el país se ha ubicado entre los primeros lugares del ranking mundial, llegando incluso al séptimo puesto global y al primer lugar en América en equidad de género, destacándose especialmente en el empoderamiento político y la participación de las mujeres en cargos públicos y espacios de liderazgo, porque con la Revolución Sandinista, la Mujer Nicaragüense decide y lidera.
“Sin la Participación de la Mujer, no hay Revolución”
