En el marco del 21 de marzo, Día Mundial del Síndrome de Down, la comunidad educativa del Centro de Educación Especial Melania Morales realizó una emotiva jornada dedicada a promover la inclusión, el aprendizaje y la integración de niños con esta condición genética.
Blanca Reyes, coordinadora del área de autismo del centro, destacó que actualmente atienden a una matrícula de 446 estudiantes, de los cuales 67 son niños con síndrome de Down, en modalidades que abarcan desde la educación temprana hasta la primaria especial. “Hoy estamos celebrando a la persona con síndrome de Down junto a todos nuestros niños. Atendemos desde los cero meses hasta sexto grado, integrando también a los padres de familia, quienes son parte fundamental del proceso educativo”, expresó Reyes.
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La especialista subrayó la importancia del rol familiar en el desarrollo de los estudiantes, señalando que “los padres forman parte del triángulo de la educación junto al docente y la dirección, lo que permite fortalecer el aprendizaje tanto en la escuela como en el hogar”. Asimismo, resaltó los avances en la formación docente, impulsados a través de capacitaciones constantes en áreas como logopedia y atención al autismo, lo que permite brindar una atención más integral y de calidad.
Por su parte, Jaqueline Zaballo, coordinadora del área sensorial, remarcó que el síndrome de Down no es una enfermedad, sino una alteración genética conocida como trisomía del par 21. “Nosotros adecuamos los contenidos y los indicadores de logro para que cada estudiante pueda alcanzar los aprendizajes según sus necesidades. Está demostrado que los niños con síndrome de Down pueden aprender, bailar, leer y desarrollar múltiples habilidades”, detalló Zaballo.

La docente también enfatizó que, a través de metodologías adaptadas, se logra una educación inclusiva que potencia las capacidades de cada niño, fomentando su desarrollo integral.
Desde la experiencia familiar, Yamileth González, madre de un niño con síndrome de Down, compartió su emoción al participar en la actividad. “Me siento muy feliz, no hay palabras para expresar lo que significa ser mamá. Es una experiencia única, llena de amor. Un abrazo de ellos nos cambia la vida”, expresó conmovida.

González destacó además el impacto positivo que ha tenido la educación en su hijo de cuatro años, quien ha mostrado avances significativos desde su ingreso al centro escolar. “Ha sido un cambio radical, ha aprendido mucho. Estoy muy agradecida con los maestros por el apoyo que nos brindan cada día”, afirmó.
La actividad reafirma el compromiso de la comunidad educativa con la inclusión y el respeto a la diversidad, promoviendo espacios donde los niños con síndrome de Down puedan desarrollarse plenamente y demostrar sus capacidades.




