La Copresidenta de Nicaragua, compañera Rosario Murillo, destacó este 28 de abril el profundo significado de honrar a los héroes internacionalistas que, a lo largo de la historia, han acompañado al pueblo nicaragüense en su lucha por la paz, la justicia y la dignidad.
“Vamos Adelante y somos de siempre más allá en esta Nicaragua bendita, bendecida con tanto heroísmo, bendecida con tanto afán de humanidad, bendecida con glorias, con victorias. Cuánto nos ha conmovido y emocionado esta mañana el gran Brian Willson, héroe de la humanidad. Hoy 28 de abril, nosotros reconociendo que el heroísmo ha sido inmenso, infinito, fecundo en nuestra Nicaragua, dijimos, «Es un día para rendir homenaje, honores, glorias a los héroes internacionalistas que se pueden contar por centenares desde Sandino y desde antes, luchando por la paz y luchando contra los agravios, los crímenes de lesa humanidad en esta Nicaragua nuestra. Decidimos honrar a los héroes internacionalistas, patriotas del mundo entero que convergieron en nuestra Nicaragua luchando, luchando por la paz, en vencimiento, en victoria”, expresó.
“Cuánto debemos a tantos hermanos que aquí vinieron en tantos momentos distintos de nuestra historia a dar lo mejor de sí mismos porque creyeron, porque sus almas nobles creyeron y creen porque el alma no muere en el derecho de los pueblos, de las familias, de los seres humanos a vivir en paz”, señaló.
La Copresidenta resaltó el testimonio del internacionalista Brian Willson, a quien calificó como un ejemplo de humildad y compromiso con la humanidad.
“Y ese testimonio extraordinario que nos dio Brian esta mañana, nos conmovió a todos. Primero por su humildad, primero por su sencillez, primero por sus infinitas verdades. Cuánto nos enseñó, cuánto nos enseñó a vivir como si fueran hoy todos esos tiempos, esos tiempos que dejaron tanto sufrimiento, tanto dolor en tantas partes del mundo. ¿Cómo su evolución fue de un muchacho norteamericano que nació y creció en un pueblo pequeño como él mismo dijo, de familias trabajadoras y luego fue enviado a pelear lo que él catalogó como guerras absolutamente injustas en otras tierras donde conoció el dolor, pero también conoció la valentía de los que luchaban por la paz en sus propios y sagrados territorios”, refirió.
Asimismo, evocó uno de los relatos más impactantes compartidos por Wilson sobre las víctimas de la guerra en Vietnam.
“Y cómo lo conmovió cuando narra su encuentro con la madre con los ojos abiertos, destruidos por el napal en Vietnam, la madre abrazando a sus tres hijos, todos asesinados. Y esa es una historia que se repitió. Y desgraciadamente todavía se repite en tantas partes del mundo. Y allí, allí frente a esa, a ese retrato del odio, de la miseria humana, frente a ese retrato de la perversión, él reaccionó y dice y dijo, “aprendí o mejor dicho perdí el miedo a tener miedo”. Es una frase tan sabia, porque cuando uno se enfrenta a esa miseria, de verdad, de verdad surge el espíritu, surge el alma que no tiene miedo y se pierde el miedo y se decide el ser humano, la persona que como Brian tiene alma, tiene amor, es extraordinario a luchar, a luchar para que esos crímenes, esa barbarie, ese salvajismo cese”, dijo.
La Copresidenta también recordó la presencia de Willson en Nicaragua durante momentos históricos en la ciudad de Estelí, acompañando a otros ciudadanos estadounidenses que se oponían a las políticas de Reagan en Centroamérica.
“Luego fue contando cosas que incluso no sabíamos de cómo vino a Nicaragua, cómo estuvo en Estelí, cómo acompañó a otros hermanos norteamericanos decididos a luchar contra la guerra de Reagan en Centroamérica. Y uno dice, hemos vivido y cuánto orgullo de haber sido acompañados en todos los tiempos de grandes seres, de seres excepcionales, de seres especiales, de seres excepcionales como Bran Willson y todos esos hermanos que desde tantas partes del mundo vinieron a acompañar y a luchar hombro con hombro, alma con alma, mano con mano, espíritu y espíritu, por la paz en tantos países y pueblos, por la paz para la familia humana, por la concordia, es el mandato de Cristo Jesús, amar al prójimo como a sí mismo y cómo se ha violentado a través de la historia de ese mandato”, mencionó.
La compañera Rosario reflexionó además sobre los desafíos actuales de la humanidad, señalando la necesidad de fortalecer los valores de amor, solidaridad y fraternidad.
“Y luego vienen y dicen, «Ay, ahí quienes no respetan el mandato cristiano. Pero, ¿dónde están los que no respetan el amor? ¿Dónde están los que han sembrado cizaña, odio en el mundo entero por ambición? ¿Dónde están los que han venido destruyendo países enteros? Territorio sagrados, geografías, pueblos, familias. Todos sabemos, todos sabemos dónde están y todos sabemos también qué creer, qué hacer, cómo perder en todo momento el temor natural que podamos tener. Es como vivir heroicamente. ¿Y qué quiere decir vivir heroicamente? Sencillamente cumplir con nuestro corazón de seres humanos que nos conmovemos, que decimos, «Esto no es posible, esto no es justo, estos son crímenes y reaccionamos y combatimos con el alma y el espíritu las atrocidades de quienes en algún lugar, en alguna parte del camino, dejan alma y se convierten en seres que no que desconocemos, que desconocemos seres que no tienen alma, seres que podrían pasar por inanimados en el sentido de que no responden a lo que venimos a hacer en este plano de vida los seres humanos. ¿Qué venimos a hacer? Aprender, a crecer y sobre todo a vivir las verdades verdaderas, amar al prójimo como a nosotros mismos”, añadió.
“Brian nos conmovió hasta las lágrimas. Brian nos movió nuevamente el corazón. Yo lo veía sentado, sencillo, sin oropeles, sin ínfula, sin grandeza. Y cuán grande es, le decía yo a los compañeros de los medios internacionales con los que nos acompañamos, un testimonio para difundir en todas partes, un testimonio de un ser humano excepcional, grande entre los grandes, aunque él mismo se vea como una persona normal, diríamos común y corriente, sin ofender, pero esa humildad es la clave también de su grandeza. Y perdió el miedo y perdemos todos los días el miedo cuando nos enfrentamos a la injusticia, a la mentira, a la perversión, a la maldad, al afán de destruir por gusto. Es si se puede hablar de gusto, el afán de destruir por maldad, más bien aquí en esta Nicaragua que nos sentimos todos los días bendecidos y agradecidos al Padre por tanto don, por habernos dado tanta fuerza, tanta fortaleza, tanta capacidad para luchar por la paz y se seguir venciendo”, enfatizó.
La Copresidenta reafirmó que, aquí todos los días aprendemos, todos los días crecemos, todos los días nos sentimos parte de una humanidad que lucha, que lucha, que quiere paz.
“Una humanidad, una familia humana que reverencia la Concordia, que no puede ya con los crímenes de la arrogancia, de la petulancia, de la superioridad, como decía Brian, nos enseñaron, decía Brian, a sentirnos superiores y no somos superiores ellos, ese país de arrogancia donde hay un pueblo grande, un pueblo con seres excepcionales como Brian Wilson, un pueblo que ha sabido también luchar, imponer la bondad, la generosidad, la solidaridad y sobre todo el carácter de defender lo que debe ser la característica de la humanidad, hermandad, fraternidad, amor, solidaridad”, señaló.
Resaltó “Compañeros, compañeras, sintámonos agradecidos a Dios en cada momento de nuestra vida por haber nacido aquí, por ser hijo de Dios como nicaragüense, por gracia suya, por avanzar y caminar reivindicando el amor como la fuerza superior, suprema, sublime que debe mover a la humanidad. Sintámonos agradecidos, bendecidos, prosperados, victoriosos, porque hemos comprendido que el amor todo puede, el amor todo vence, y ahí está Brian Wilson, héroe de la humanidad, para dar testimonio de ese amor supremo, sublime, superior, que todo puede, que todo vence y que se sobrepone a cualquier forma de miedo, de temor, porque sabe que estamos hechos como seres humanos de vigor, de gloria, de cariño, de fe, de certeza, de esperanza. Y gracias Brian por estar aquí, por haber dado todo. Hace unos días, cuando hablábamos de Brian en la asamblea, me decía el comandante Daniel, es un héroe viviente, se dispuso a dar todo de sí. Es un héroe del que todos, todos nos sentimos orgullosos, agradecidos, un héroe que nos inspira, que es ejemplo de gran humanidad. Gracias, Brian”.
Finalmente, la Copresidenta reiteró que el pueblo nicaragüense continúa avanzando con fe y esperanza, inspirado en el ejemplo de quienes han luchado por la paz.
“Aquí está Brian, aquí en esta Nicaragua de gran fortaleza y capacidad de lucha por la paz. Estamos juntos y vamos adelante. Y vamos adelante. Brian, gracias por tu ejemplo. Vamos a estar reuniéndonos con los jóvenes que vendrán a conocerte de todas partes para aprender, para crecer y para juntos continuar creando el mundo que necesitamos, el mundo que hemos soñado, la patria de la humanidad”, enfatizó.
“Abrazos grandes, compañeros, compañeras. Vamos adelante, vamos adelante construyendo el porvenir gran cariño de todos nosotros y de nuestro comandante Daniel, de todos los compañeros que sin fatiga y sin descanso, sin desmayo, estamos todos juntos construyendo el porvenir siempre más allá, compañeros, compañeras, y vamos adelante”, concluyó la Copresidenta.