En reconocimiento a su invaluable labor en la salud materna y comunitaria, parteras de distintos municipios participaron en un encuentro conmemorativo de su día internacional, donde se destacó su papel en el acompañamiento a mujeres embarazadas, la promoción de partos seguros y la articulación con el sistema de salud.
La doctora Judith García, ginecobstetra y directora del Centro de la Mujer “Ligia Altamirano”, destacó el papel fundamental de las parteras durante un encuentro realizado en conmemoración de su día internacional, reconociendo su aporte en la atención de mujeres embarazadas y recién nacidos desde las comunidades.

Durante la actividad, se rindió homenaje a la labor que desempeñan las parteras como parte del modelo de salud, acompañando a las mujeres en el embarazo, el parto y el periodo posterior, además de brindar consejería para prevenir complicaciones y promover partos saludables.
En el evento se instalaron distintos stands informativos relacionados con la atención del parto psicoprofiláctico, la lactancia materna y el parto humanizado, así como la articulación entre los diferentes niveles del sistema de salud, desde los puestos comunitarios hasta los hospitales, con el objetivo de garantizar una atención integral a las pacientes.

La doctora García subrayó que las parteras permiten tener una visión directa de lo que ocurre en las comunidades, facilitando la identificación temprana de embarazadas y la referencia oportuna de casos que requieren atención especializada. En el encuentro participaron alrededor de 100 personas, entre parteras, personal de enfermería y trabajadores de la salud de distintos centros y hospitales.
Asimismo, resaltó el papel clave de las parteras en la promoción del uso de las casas maternas, especialmente en comunidades alejadas, donde contribuyen a mejorar el acceso de las mujeres a servicios de salud oportunos y seguros.
Parteras protagonistas en la comunidad
Sonia García Hernández, originaria de Tipitapa, compartió su experiencia de más de 40 años como partera, tiempo en el que ha atendido numerosos partos en su comunidad. Explicó que su labor ha sido acompañar a mujeres, especialmente en zonas rurales donde muchas prefieren dar a luz en sus hogares.

“Nosotros llegamos, preguntamos cómo se sienten, qué síntomas tienen, y si nos toca atender el parto, lo hacemos con la ayuda de Dios. Después remitimos a las madres y a los bebés al puesto de salud para sus controles y vacunas”, expresó.
Por su parte, Amalia Rufina Acuña, de 79 años, relató que inició como partera desde muy joven, incluso atendiendo el parto de su propia madre. Señaló que, aunque ahora existen más facilidades como casas maternas y hospitales cercanos, el acompañamiento que brindan sigue siendo importante para dar confianza y apoyo a las mujeres durante el embarazo.

“Uno les da valor, las hace sentir protegidas, las anima a asistir a sus controles y a cuidar de sus hijos después del nacimiento”, comentó.
En tanto, Modesta del Carmen Lobo Guillén, del municipio de Ciudad Sandino, con 40 años de experiencia, manifestó su satisfacción por ser tomada en cuenta en estos espacios. Destacó el trabajo conjunto que realizan con el personal de salud para garantizar una mejor atención a las mujeres.

Las protagonistas coincidieron en que estos encuentros fortalecen sus conocimientos y reafirman su compromiso de seguir acompañando a las familias en las comunidades, contribuyendo a la salud materna e infantil.













