En un acto solemne realizado en la Plaza de las Culturas de la UNAN-Managua, la Embajada de la Federación de Rusia en Nicaragua conmemoró el Día de la Victoria sobre el Nazifascismo, recordando la heroica lucha de los pueblos soviéticos durante la Segunda Guerra Mundial y rindiendo homenaje a quienes dieron su vida en defensa de la soberanía y la paz mundial.
La actividad reunió a autoridades universitarias representantes diplomáticos, miembros del Gobierno de Nicaragua y estudiantes, quienes participaron en la plantación de árboles, colocación de coronas florales en honor a las víctimas y héroes de la Gran Guerra Patria.
Durante la ceremonia, el embajador de la Federación de Rusia en Nicaragua, Mikhail Ledenev, expresó que esta conmemoración tiene un profundo significado para el pueblo ruso, ya que recuerda la Gran Guerra Patria, una lucha en la que participaron distintos pueblos de la entonces Unión Soviética frente al peligro del exterminio nazi.

“El fascismo y el nazismo representan ideologías de supremacía y dominación. Por eso es importante recordar las lecciones de aquella tragedia y mantenernos firmes contra cualquier intento de reactivar el neonazismo y el neocolonialismo”, manifestó el diplomático.
Asimismo, agradeció la solidaridad del pueblo y Gobierno de Nicaragua, destacando la cercanía histórica entre ambas naciones y el respaldo permanente hacia la memoria de los héroes soviéticos.
El embajador Ledenev, también señaló que la victoria del Ejército Rojo permitió la construcción del mundo actual y la creación de mecanismos internacionales orientados a preservar la paz entre las naciones.
Posteriormente, autoridades e invitados participaron en la siembra de árboles como símbolo de vida, esperanza y memoria histórica.

Por su parte, la jefa de la Casa Rusa en Nicaragua y primera secretaria de la embajada, Sofía Kharbikh, destacó que esta jornada forma parte de una iniciativa internacional que busca honrar a las víctimas de la Segunda Guerra Mundial.

Explicó que cada árbol sembrado representa la vida y el recuerdo de quienes realizaron grandes sacrificios hace más de ocho décadas, expresando además su deseo de que el lugar se convierta en un espacio permanente de memoria y homenaje.
La actividad concluyó con la colocación de una ofrenda floral en el muro de las 13 ciudades heroicas, reafirmando el compromiso de promover la paz, la solidaridad y la hermandad entre los pueblos.























