La diputada María Jilma Rosales, miembro de la Bancada del Frente Sandinista de Liberación Nacional, realizó este jueves una Mención Especial en homenaje al 117 Aniversario del Natalicio de la Heroína Nacional, Blanca Stella Aráuz Pineda, mujer que se convirtió en símbolo de inteligencia, valentía y compromiso con la soberanía de Nicaragua.
Rosales destacó que Blanca Stella provenía de una familia profundamente comprometida con los valores de la nación: “procedía de una familia que amaba la Paz, la Justicia, la Libertad y Dignidad de Nicaragua”.
La parlamentaria subrayó además un aspecto poco conocido de su historia, “Pero además hay un dato interesante; ella emparentaba con nuestro General Benjamín Zeledón, Héroe Nacional”, resaltó, recordando la conexión de Blanca Stella con otro de los grandes referentes de la lucha patriótica.
La diputada recordó que Blanca Stella dominó con maestría la tecnología telegráfica a través del Código Morse, convirtiéndose en pieza clave para descifrar mensajes enemigos. Su habilidad técnica se transformó en un recurso estratégico para el Ejército Defensor de la Soberanía Nacional. “Tenía astucia conspirativa en el servicio secreto, infiltraciones en las filas del enemigo, correo y espionaje. Se unió al Ejército Defensor de la Soberanía Nacional bajo el mando del General Augusto C. Sandino. Fue una gran estratega, ayudaba a coordinar los movimientos del ejército lo que la convirtió en pieza clave en la lucha contra el intervencionismo”, expresó Rosales.
El homenaje resaltó no solo la dimensión histórica de Blanca Stella, sino también su papel como mujer que rompió esquemas en una época marcada por la dominación extranjera. Su participación activa en la resistencia sandinista la convirtió en un ejemplo de liderazgo femenino, capaz de combinar inteligencia técnica con compromiso político y social.
La Asamblea Nacional, al rendir tributo a su memoria, reafirma la vigencia de su legado y la importancia de reconocer a las mujeres que han sido protagonistas en la defensa de la soberanía. Blanca Stella Aráuz permanece como un símbolo de valentía y dignidad, inspirando a las nuevas generaciones en la construcción de una Nicaragua libre y soberana.