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Diario Barricada
Hechos históricos

Comandante Germán Pomares, un hombre forjado en el acero

Redacción Central
Redacción Central 24 de mayo, 2026 • 3 min de lectura

Por: Leónidas Martinez

Un hombre forjado en el acero, un joven que se incorporó al Frente Sandinista, un fundador del FSLN.”. Cmdt. Daniel Ortega

El nombre de Germán Pomares Ordóñez quedó grabado en la historia de Nicaragua como uno de los más grandes combatientes revolucionarios del Frente Sandinista de Liberación Nacional.

Hablar del Comandante Pomares, conocido en la lucha revolucionaria como “El Danto”, es recordar a uno de los hombres más valientes y comprometidos con la liberación de Nicaragua.

Su vida estuvo marcada por la humildad, el sacrificio y una profunda convicción revolucionaria que lo convirtió en uno de los pilares fundamentales del Frente Sandinista de Liberación Nacional.

Nacido en El Viejo, Chinandega, el 17 de agosto de 1937, El Danto creció en medio de las dificultades que enfrentaban las familias trabajadoras del país.

Desde muy joven conoció las injusticias sociales impuestas por la dictadura somocista, situación que despertó en él un fuerte sentimiento de lucha y compromiso con los sectores más pobres y excluidos de Nicaragua.

Con el paso de los años, “El Danto” se integró a las filas del FSLN, destacándose rápidamente por su disciplina, valentía y capacidad de organización.

Sus compañeros lo recuerdan como un hombre de carácter firme y de enorme claridad política pero al mismo tiempo sencillo, cercano al pueblo y siempre dispuesto a enfrentar los mayores desafíos por la causa revolucionaria.

“El Danto” supo combinar la firmeza militar con una profunda conciencia revolucionaria.Su liderazgo en el Frente Norte Carlos Fonseca fue determinante durante la ofensiva final contra la dictadura somocista en 1979.

Participó en importantes acciones guerrilleras que fortalecieron la resistencia sandinista y ayudaron a consolidar el camino hacia la victoria popular.

Su visión estratégica y su entrega total a la lucha lo convirtieron en un referente para cientos de combatientes que encontraron en él un ejemplo de coraje y lealtad revolucionaria.

El 24 de mayo de 1979, apenas semanas antes del triunfo de la Revolución Popular Sandinista, el Comandante “El Danto” pasó a la inmortalidad tras resultar herido en combate en Jinotega.

Su caída física no significó el final de su legado; por el contrario, su ejemplo se transformó en una bandera de dignidad y resistencia para las futuras generaciones.

El legado de Germán Pomares Ordóñez permanece vivo en la memoria histórica del pueblo nicaragüense como símbolo de valentía, lealtad y amor profundo por la patria.

Su ejemplo continúa inspirando a las nuevas generaciones que defienden la soberanía, la dignidad y los ideales de justicia social por los que él entregó su vida.

Hoy, el nombre de Germán Pomares Ordóñez sigue ocupando un lugar especial en la memoria histórica de Nicaragua. Su legado vive en cada joven que lucha por la soberanía nacional, en cada esfuerzo por construir una patria más justa y en cada espacio donde se defiende la dignidad del pueblo nicaragüense.