En ocasión del Día del Niño, la Copresidenta de Nicaragua, compañera Rosario Murillo, destacó la importancia de la niñez como una bendición para el país y reafirmó el compromiso de las familias y de la sociedad de garantizar su bienestar y desarrollo integral.
Durante su mensaje, expresó agradecimiento a Dios por la alegría que representan los niños y niñas en cada hogar nicaragüense.
“Queremos hoy lunes primero de junio, día del niño, en primer lugar agradecer a Dios por toda la alegría que recibimos con tanto niño que hay en esta patria nuestra, un don de Dios. Los niños, un don de Dios, la alegría y una responsabilidad enorme. Dios nos da la alegría de cada niño que llega a nuestra Nicaragua y nos da también el deber, la responsabilidad de cuidarlos, de que crezcan fuertes de alma, fuertes de corazón, saludables de cuerpo y saludable de espíritu, porque ese es el deber que tenemos las familias nicaragüenses”, expresó.
La compañera Rosario Murillo resaltó que los niños deben crecer fuertes en valores, con acceso a la educación y en ambientes que favorezcan su bienestar.
“Agradecer a Dios por nuestros niños, celebrarlos y cuidarlos celosamente para que su crecimiento, su madurez cuando lleguen a la adultez sea para el bien de todos. Una Nicaragua bendecida con unos niños que nacen, que llegan para ser felices, para aprender, para estudiar, para realizarse como seres humanos y para servir. ¿Qué quiere decir servir? Estar presente y contribuir a su familia y a sus comunidades y por supuesto a la patria que es de todo”, concluyó.