El 4 de noviembre de 1984, hace 36 años, se celebraron las primeras elecciones libres en la historia de Nicaragua. La fórmula del FSLN encabezada por el Comandante Daniel Ortega ganó con el 67% de los votos y el Comandante Ortega asumió la presidencia el 10 de enero de 1985.

Elecciones que marcaron la historia

El 21 de febrero de 1984, día del 50 Aniversario de la muerte del General Augusto C. Sandino, la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional de la República de Nicaragua, promulgó el Decreto No. 1400, convocando a la ciudadanía nicaragüense para que  concurrieran el día 4 de noviembre de 1984 a las urnas electorales que serían establecidas conforme las provisiones de la Ley Electoral. 

El fin de estas elecciones fue elegir mediante voto directo y secreto: a) Un Presidente y Un Vice-Presidente de la República, por un período de seis años que comenzaría a contarse a partir del día 10 de Enero de 1985, fecha en que tendría lugar su toma de posesión.  b) Una Asamblea Nacional compuesta de noventa representantes y sus respectivos suplentes, por un período de seis años que comenzaría a contarse a partir del día 10 de Enero de 1985, fecha en que tendrá lugar su instalación.

En estas elecciones participaron siete partidos políticos, resultando ganador el comandante Daniel Ortega Saavedra, postulado por el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), siendo  elegido presidente para el período 1985-1990, con el 63 % de los votos.

Revolución y Contrarrevolución

Los Diez años del primer periodo de la Revolución Popular Sandinista, del 1979 a 1984, con el liderazgo de la Junta de Reconstrucción Nacional, y el periodo de gobierno del Comandante Ortega, de 1985 a 1990, estuvieron marcados por la contrarrevolución armada y financiada por los Estados Unidos, como quedó demostrado en la histórica sentencia de la Corte Internacional de Justicia en el “Caso relativo a las actividades militares y paramilitares en Nicaragua y contra Nicaragua”. Nicaragua contra los Estados Unidos de América” que falló  26 de noviembre de 1984 y dictó  sentencia del 27 de junio de 1986. 

La Corte Internacional de Justicia de La Haya estimó en US$17.000 millones las pérdidas generadas por el conflicto armado financiado por EE.UU.   Este resarcimiento económico ordenado por la Corte de la Haya fue condonado por el gobierno de Violeta Barrios, que renunció al cobro de esta deuda considerada histórica e irrenunciable, pero que los Estados Unidos considera un caso cerrado.  Con el gobierno de Violeta Barrios de Chamorro, se demolieron proyectos económicos estratégicos impulsados por el gobierno sandinista, desmontaron el ingenio “Victoria de Julio”, el proyecto lechero en la península de El Chiltepe, y desmantelaron la Reforma Agraria que había redistribuido las tierras cultivables, mediante un proceso conocido como la “contrarreforma agraria”.

Los principales logros de la Revolución Popular Sandinista

En medio de la agresión contrarrevolucionaria, la Revolución Popular Sandinista impulsó grandes transformaciones que encaminaron a Nicaragua por un nuevo camino.  La Cruzada Nacional de Alfabetización, que en 1980 redujo el analfabetismo del 50% al 13%, y una masificación de los servicios de salud que permitió la erradicación total de la polio.   Destaca el proyecto de la reforma agraria que fue muy importante en la Administración Pública contemporánea nicaragüense durante el período de 1979 a 1990.