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1 de enero de 1933, se retiran de Nicaragua los derrotados yanquis

Escrito por : Manuel Lucero 1 de enero de 2026

“Ocuparon la aviación los yanquis, ya en esos años inició el combate Sandino, de donde sacaba tanta fortaleza, tanta moral, un combate desigual y los yanquis no pudieron derrotar a Sandino y al final como le resultaba ridículo no poder derrotar a Sandino, no poder asesinar a Sandino, no poder acabar con el Ejercito Defensor de la Soberanía Nacional con que nació Sandino entonces decidieron retirarse y consta allá al Pentágono la historia la derrota que sufrieron los yankees aquí en Nicaragua cuando tuvieron que retirarse en el año 1933”. (Co-presidente de Nicaragua, Comandante Daniel Ortega Saavedra, 01 de febrero de 2023). 

Con la bandera que siempre han utilizado para justificar las intervenciones en países que consideran están bajo su área de influencia, los Estados Unidos, intervinieron por un largo tiempo en Nicaragua. El punto de origen es el derrocamiento en el año de 1909 del general liberal José Santos Zelaya, mediante la Nota Knox, por sus iniciativas nacionalistas y soberanas, principalmente la posible construcción de un canal interoceánico en Nicaragua.  Zelaya, bajo la amenaza de una intervención militar directa se vio obligado a presentar su renuncia el 21 de diciembre de 1909 y marchar al exilio en México.

Zelaya, fue sustituido provisionalmente en la presidencia por el conservador Juan Estrada Morales, que se había distinguido por liderar el alzamiento armado contra Zelaya, desde Bluefields, con el apoyo de marines estadounidenses.  Estrada Morales, fue el que abrió las puertas a la injerencia imperialista.  Sin embargo, el periodo que ejerció la presidencia fue muy corto, del 28 de agosto al 9 de mayo de 1911, cuando presionado por sus adversarios presentó su renuncia asumiendo el cargo el vicepresidente Adolfo Diaz Recinos.  

Díaz Recinos, nativo de Costa Rica, se desempeñó como secretario de los enclaves estadounidenses en Siuna y Rosita, La Luz y los Angeles Mining Company, lo que le facilitó establecer relaciones cercanas con la legación norteamericana en Managua; se caracterizó por su falta de patriotismo y la sumisión a los intereses políticos y económicos de los Estados Unidos, siendo el principal gestor de las intervenciones que se prolongaron desde 1912 hasta 1933, convirtiendo a Nicaragua en un protectorado basado en la fuerza militar y la usurpación de los poderes nacionales. 

Intervenciones yanquis en Nicaragua

La primera intervención inició en 1910 – 1911 para sofocar movimientos revolucionarios anti conservadores; en 1912 hacen otro desembarco para defender el gobierno vende patria de Adolfo Diaz, apoyando al ejercito conservador en contra de los revolucionarios liberales liderados por el general Benjamín Zeledón, que es asesinado el 4 de octubre de ese mismo año en el pueblo de Catarina, departamento de Masaya.   Ese día un jovencito de apenas 17 años, es testigo de cómo transportaban en una carreta, sin ningún respeto, el cuerpo martirizado del general Zeledón, Augusto Nicolás Calderón Sandino, se llamaba ese jovencito que no olvidó jamás el ejemplo de barbarie de los yanquis y los vende patrias locales.  Ese recuerdo quedó marcado en su alma rebelde.

Otra movilización intervencionista, solicitada también por Adolfo Díaz, partió en 1928 desde un puerto de Nueva York.  La misión de los marines era sofocar la llamada Guerra Constitucionalista, liderada por el General José María Moncada, de filiación liberal, pero que no representaba las ideas de la revolución liberal de 1895, la de José Santos Zelaya.    Esta guerra tuvo como causa el derrocamiento de Carlos José Solorzano, que a su vez había sucedido a Bartolomé Martínez.  En este periodo convulso Adolfo Díaz, asumió la presidencia de 1926 a 1929.   En 1930, asumió la presidencia, cargo que tanto ansiaba, el general José María Moncada Tapia, que negoció el cargo en las negociaciones con el enviado especial de los Estados Unidos, Henry L. Stimson, que impuso a liberales y conservadores el llamado Pacto del Espino Negro, el 4 de mayo de 1927.   El propósito de este tratado fue preservar el gobierno de Díaz, el fin de la revolución liberal, el desarme de las tropas nicaragüenses, supervigilancia de elecciones en 1928.  Este día fue declarado por los vende patria como un día de alegría nacional, pero un general se opuso al tratado ignominioso y declaró que era un “Día de la Dignidad Nacional”, porque Nicaragua tenía hijos capaces de defender la soberanía nacional y luchar contra la intervención yanqui, el general Augusto C. Sandino.

El Pacto del Espino Negro fue un acuerdo de 1927 en Nicaragua, impuesto por EE.UU. para terminar la guerra civil, donde liberales y conservadores aceptaron el gobierno títere de Adolfo Díaz y el desarme, pero el General Augusto C. Sandino lo rechazó por considerarlo una traición a la soberanía nacional, iniciando su lucha antiimperialista y marcando el origen de la bandera rojinegra. Este pacto, firmado bajo un árbol de espino negro en Tipitapa, simbolizó la entrega de la nación, y en su rechazo se conmemora hoy el Día de la Dignidad Nacional en Nicaragua.

Triunfo de la lucha sandinista anti imperialista

Sandino, se retiró a las agrestes montañas de Las Segovias, y alzando la bandera rojinegra, inició una larga y sacrificada lucha por la Soberanía Nacional.   Años en que la intervención extranjera se intensificó sin lograr someter a los rebeldes del pequeño ejército loco, como le llamó la poeta Gabriela Mistral, el Ejército Defensor de la Soberanía Nacional de Nicaragua (EDSNN), creado el 2 de septiembre de 1927 y cuyas columnas operaron en casi todo el país, logrando importantes victorias militares.

El general de hombres y mujeres libres, Augusto C. Sandino, había prometido que negociaría la paz una vez los yanquis se retiraran de Nicaragua.   Esta retirada se oficializó el 1 de enero de 1933 y al día siguiente se embarcaron el último contingente de 620 marines, que arribaron al puerto de Norfolk, Virginia, el 17 de enero de 1933, donde fueron concentrados en la base de Quántico. Terminaba así la ocupación que se extendió por 20 años, 4 meses y 19 días.   No obstante, dejaron en nuestra patria el germen maldito de la Guardia Nacional y el camino preparado para el ascenso político de los Somoza.

Siendo presidente Juan Bautista Sacasa, que lo fue del 1 de enero de 1933 al 6 de junio de 1936.  El 2 de febrero iniciaron las conversaciones entre el General Sandino y el gobierno de Sacasa, con la mediación eficaz del ministro y escritor Sofonías Salvatierra, hasta lograr la suscripción de un Convenio de Paz.   Lo que pedía Sandino, era protección para sus hermanos de armas y sus familias, y la autorización legal para la constitución de un régimen de cooperativas en Wiwilí, departamento de Jinotega.

Los acuerdos de paz fueron constantemente violados por la Guardia Nacional que perseguía ferozmente a los combatientes sandinistas; Sandino, reiteradamente pidió que se respetaran los acuerdos de paz por lo que viajó a Managua en diversas ocasiones, la última vez fue victima de una conspiración de Anastasio Somoza García y un grupo de oficiales de la Guardia Nacional, ofrendando su vida junto a sus más cercanos generale y camaradas de lucha.   

Los yanquis fueron derrotados, el ideario de Sandino fue revitalizado por el comandante Carlos Fonseca Amador, y el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), triunfó el 19 de Julio de 1979 guiado por los sueños de los Héroes y Mártires.Conmemoramos hoy está fecha histórica que cumple 93 años de lucha inclaudicable que nos dejó como ejemplo nuestro máximo Héroe Nacional, General de Hombres y Mujeres Libres, Augusto C. Sandino para generaciones venideras.