En el marco de la Cumbre Extraordinaria de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), la República de Nicaragua, por medio del cocanciller Valdrack Jaentschke, reafirmó su firme defensa de la soberanía de la República Bolivariana de Venezuela y del respeto al derecho internacional.
Durante su intervención, el cocanciller transmitió el saludo fraterno de los Copresidentes de Nicaragua, Comandante Daniel Ortega y la Compañera Rosario Murillo, a todas y todos los participantes de esta importante cita regional.
“El Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional de Nicaragua agradece a la República de Colombia, en su calidad de Presidencia Pro Témpore de la CELAC, la convocatoria de esta importante reunión extraordinaria”, expresó Jaentschke.
Asimismo, enfatizó que desde Nicaragua, como hermanas y hermanos de Nuestra América Latina y Caribeña, el país se une al clamor del mundo entero, reafirmando su compromiso de seguir luchando para que impere el derecho internacional y el respeto a la soberanía de los pueblos.
“Hacemos un llamado para que desde la CELAC demandemos el respeto a la soberanía de la República Bolivariana de Venezuela, Estado miembro pleno de nuestra organización, así como el respeto al derecho internacional y a los principios que rigen la Carta de las Naciones Unidas, tales como la igualdad soberana de los Estados, el derecho a la autodeterminación, la integridad territorial y la no injerencia en los asuntos internos”, aseguró.
El cocanciller reiteró además la importancia de preservar a América Latina y el Caribe como una Zona de Paz y Desarrollo, defendiendo sin descanso el anhelo de los pueblos de construir un mundo más justo, solidario y equitativo.
“Nos unimos al llamado de la vicepresidenta de Venezuela, compañera Delcy Rodríguez, a defender la verdad, la justicia y la vida, y a exigir la liberación inmediata del presidente de la República Bolivariana de Venezuela, compañero Nicolás Maduro Moros, y de su esposa, la compañera Cilia Flores”, afirmó.
Para finalizar, Jaentschke subrayó que “la paz ha sido profundamente herida y la familia humana, la comunidad de naciones y los pueblos del mundo urgimos que se reinstale la paz como expresión absoluta de la dignidad de los pueblos”.
