A 19 años del triunfo del pueblo presidente, el 11 de enero de 2007, Nicaragua recuerda el inicio de una nueva etapa histórica marcada por la restitución de derechos, la paz, la soberanía y el protagonismo de las familias. En este contexto, las diputadas Arling Alonso, primera vicepresidenta de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional, y Amada Pineda, segunda vicepresidenta, compartieron sus reflexiones sobre el significado de este proceso revolucionario que transformó la vida de millones de nicaragüenses.
Para la diputada Amada Pineda, mujer heroica y protagonista de las luchas históricas del pueblo, el retorno del Comandante Daniel Ortega al Gobierno representó un parteaguas en la historia nacional.
“Para todos fue un gran triunfo que ganara el Comandante Daniel, porque en los 16 años de gobiernos neoliberales no había empleo, no había escuelas, no había nada”, recordó.
Desde su experiencia como mujer campesina, Pineda describió las duras condiciones que enfrentaban las familias antes del 2007, cuando la salud y la educación eran privilegios y no derechos.
“Antes, salir a buscar atención médica era cosa seria. Eran tres días de camino, y muchas veces la persona se moría antes de llegar. No había ni dónde comprar una pastilla”, expresó.
Hoy, afirmó, el panorama es completamente distinto:
“Ahora hay centros de salud por todos lados, hospitales, medicamentos. Hay carreteras, hay puentes, hay transporte. Antes no había nada de eso”.
La diputada destacó que uno de los cambios más profundos ha sido la gratuidad de la educación y la salud, decretada por el Gobierno Sandinista al asumir el poder.
“Antes, tener una enfermedad era estar condenado a muerte. Hoy la salud es gratuita y de calidad, igual que la educación”, subrayó.
Por su parte, la diputada Arling Alonso señaló que la mayor conquista del pueblo nicaragüense desde el triunfo revolucionario de 1979 ha sido, y sigue siendo, la paz.
“La mayor conquista de nuestra revolución fue la paz, y hoy sigue siendo nuestra mayor conquista. Sin paz no hay desarrollo, no hay bienestar, no hay futuro”, afirmó.
Explicó que estos 19 años han estado marcados por profundas transformaciones sociales, económicas y humanas, sustentadas en un modelo cristiano, socialista y solidario, donde la dignidad humana es el centro de todas las políticas públicas.
“Nuestro pueblo ha sido el centro de este modelo. Aquí no se gobierna para las élites, se gobierna para las familias”, puntualizó.
Entre los avances más significativos, Alonso mencionó la reducción histórica de la mortalidad materna en casi un 83 % desde 2007, así como la disminución de la mortalidad infantil en más del 60 %.
“Estos son indicadores reales de desarrollo humano. Hablan de vidas salvadas, de mujeres protegidas, de niños con futuro”, expresó.
Asimismo, destacó la ampliación sin precedentes de la red hospitalaria del país:
“Pasamos de 33 hospitales en 2007 a 79 hospitales en la actualidad. Hoy tenemos la red de servicios de salud más amplia de Centroamérica”.
En materia educativa, resaltó que actualmente más de 1.8 millones de estudiantes están inscritos en el sistema educativo nacional, gracias a la eliminación de las barreras económicas.
“La gratuidad vino a romper muros. Hoy estudiar es un derecho, no un privilegio”, enfatizó.
Ambas diputadas coincidieron en que el protagonismo de la mujer ha sido uno de los pilares de esta etapa revolucionaria. Pineda relató cómo las mujeres campesinas, emprendedoras y trabajadoras han encontrado nuevas oportunidades para salir adelante.
“Las mujeres ahora trabajan, siembran, cosen, emprenden, venden, producen. Y el Gobierno les da créditos para que sigan creciendo”, señaló.
Mientras tanto, Alonso subrayó que Nicaragua ocupa hoy el primer lugar a nivel mundial en participación femenina en el gabinete de gobierno y es el tercer parlamento del mundo con mayor presencia de mujeres.
“Somos el 54 % de este parlamento. Esto no es casualidad, es resultado de una revolución que cree en la complementariedad”, explicó.
Otro de los avances históricos señalados fue la interconectividad vial del país, que hoy une por primera vez el Pacífico con el Caribe.
“Antes eran caminos de tierra, hoy tenemos carreteras de concreto hidráulico que conectan comunidades, activan la economía y generan bienestar”, indicó Alonso.
Ambas diputadas también resaltaron la modernización del marco jurídico nacional, impulsada desde la Asamblea Nacional, como una herramienta clave para garantizar derechos, soberanía y estabilidad.
“Hemos construido un marco legal que protege al pueblo, que garantiza inversión responsable y que consolida la paz”, expresó Alonso.
En este aniversario, el mensaje es claro: Nicaragua ha cambiado, y lo ha hecho desde la dignidad, la memoria histórica y la justicia social.
“Nuestros héroes y mártires no lucharon en vano. Hoy hay salud, hay educación, hay viviendas, hay caminos, hay oportunidades”, afirmó Pineda.
Finalmente, Alonso reiteró que el compromiso es seguir avanzando en unidad.
“Somos una Nicaragua en paz, en prosperidad, y seguiremos defendiendo nuestra soberanía, nuestra seguridad y el bienestar de las familias”, concluyó.
