La Copresidenta compañera Rosario Murillo destacó este viernes el profundo significado histórico y espiritual de la jornada vivida la noche anterior, calificándola como “grande, grandiosa”, al recordar un recorrido que reafirma la fortaleza y la fuente de victorias del pueblo nicaragüense.
Durante sus declaraciones, la Copresidenta señaló que se trató de un encuentro infaltable con una historia “magnífica, impecable”, una historia propia que fortalece y encamina al país hacia nuevas conquistas. En ese contexto, expresó que la mañana estuvo marcada por la reflexión y la memoria de una noche memorable, retomando cada una de las palabras del Comandante Daniel Ortega Saavedra, palabras que —afirmó— orientan al pueblo hacia una victoria extraordinaria: la paz y el bien en Nicaragua.
La compañera Rosario Murillo subrayó que esta victoria no es circunstancial, sino cotidiana, porque nace de la lucha, del honor y del trabajo constante en favor del bienestar de las familias nicaragüenses. “Es una gran victoria”, enfatizó, al tiempo que resaltó el orgullo de pertenecer a un pueblo que conoce de lucha y dignidad.
Asimismo, expresó sentirse bendecida y agradecida por el espíritu que ilumina al pueblo nicaragüense, un espíritu que permite avanzar, caminar con firmeza y cosechar los frutos de lo que se ha venido sembrando con esfuerzo y convicción.
Finalmente, la Copresidenta reiteró que el compromiso sigue siendo la paz como valor supremo, junto al derecho sagrado del pueblo a vivir mejor, a vencer la pobreza y a continuar trabajando de manera dedicada en la siembra y cosecha de la concordia, la vida buena y el bienestar para todas las familias nicaragüenses.
