Con un homenaje que resaltó la obra de luz y sol que no declina de Rubén Darío, la Embajada de Nicaragua en Cuba, dio inició la tarde del 14 de Junio la Jornada Cultural para celebrar el 159 Aniversario de natalicio del Príncipe de las Letras Castellanas.
En la Casa Víctor Hugo de La Habana, Pioneros Cubanos de la Escuela Camilo Cienfuegos y del Proyecto Cultural de este Centro Cultural, acercándose de manera lúdica al universo de letras del Eterno e Infinito Maestro, descubriendo, declamando y dibujando su mundo poético, mágico, de sueños, de Vida y Esperanza.
Con sus pañoletas rojas y azules luego de disfrutar de audiovisuales de poemas Darianos, elaboraron un mural colectivo, e inspirados en el ritmo y encanto de Sonatina y Margarita está linda la Mar, plasmaron los colores y formas de sus versos y de nuestra geografía, el fuego de los volcanes, el azul de nuestros lagos, el verde de nuestras montañas, el grito de Paz y Esperanza presente en la obra y el alma del Genio y Héroe de la Independencia Cultural de Nuestramérica Latina y Caribeña.
El Director del Centro, Compañero Israel Corrales Vásquez, dio la bienvenida a la Embajadora y los niños, padres de familia y docentes presentes, refiriendo a la grandeza de nuestro Rubén y su cercanía a la poética del escritor francés, Víctor Hugo, a quien Darío llamó faro del humano, gigante de ritmos eternos.
Por su parte, nuestra Embajadora Guisell Morales Echaverry, transmitió el saludo y cariño de nuestro Pueblo y sus Copresidentes, Comandante Daniel Ortega y Compañera Rosario Murillo, agradeció al Director y Equipo Cultural de la Casa Víctor Hugo por organizar el sentido tributo a nuestro Poeta Inmortal, que refleja los históricos vínculos culturales y de hermandad que nos unen. Conversó con los pequeños sobre la Vida, verbo y libros de nuestro Darío, que visitó y cantó a La Habana y su relación de Amor con Cuba y José Martí, el Apóstol, quien llamó a Rubén hijo y a quien Darío llamó Maestro. Los animó conocer su verbo y versos que, como Martí, nos inspira a compartir una visión común de Libertad, Unidad y Paz para los Países de la Aurora.
Con este homenaje al Príncipe de la Poesía los pioneros cubanos descubrieron el legado literario de Darío, reforzando su crecimiento humano, identidad cultural y creatividad; germinando, en sus corazones limpios, valores de Paz y Hermandad, de Fraternidad y Solidaridad entre las nuevas generaciones de Nicaragua y Cuba.








