Con espíritu de fe, unidad y agradecimiento a Dios, las Asambleas de Dios en Nicaragua celebran la 90 Conferencia Anual, un acontecimiento histórico que reúne a pastores, delegados y familias de todo el país para conmemorar nueve décadas de vida institucional y más de un siglo de presencia cristiana en la nación.
El pastor Pedro Pablo Rojas, Superintendente Nacional de las Asambleas de Dios, destacó que esta celebración representa el fruto de una extensa labor evangelizadora y social. “Para nosotros significa haber plantado alrededor de 1,350 iglesias, contar con más de 1,000 campos de predicación, haber construido 120 colegios, una universidad con presencia en distintos puntos del país, así como centros sociales y orfanatorios donde se alimenta y cuida a niños. Todo esto es llevar el mensaje del Evangelio a muchas personas”, expresó.

Rojas subrayó que actualmente las Asambleas de Dios agrupan a cerca de medio millón de cristianos en Nicaragua y resaltó la importancia de la paz interior que brinda Cristo, la cual se refleja en la convivencia social y en el ejercicio de una ciudadanía responsable. Asimismo, agradeció la libertad de culto que se vive en el país, permitiendo proclamar el Evangelio sin restricciones.
Por su parte, el pastor Roberto Rojas, secretario general de las Asambleas de Dios, explicó que aunque la obra inició en 1912 y se constituyó formalmente en 1936, esta conferencia marca 90 años de vida institucional, convirtiéndose en una verdadera fiesta nacional para la denominación evangélica más grande del país.
Detalló que participan delegaciones provenientes de todas las regiones, desde el Caribe hasta el norte, occidente y sur del país. Las actividades incluyen jornadas intensas de oración, alabanza y formación, que inician desde las 5:00 de la mañana y se extienden hasta altas horas de la noche. El culto inaugural marca el inicio oficial de la conferencia, cuyo lema es “Avivamiento para más y mejores iglesias”, enfocado tanto en la plantación de nuevas congregaciones como en el fortalecimiento integral de las ya establecidas.

El pastor Roberto Rojas también resaltó los avances en infraestructura, entre ellos la construcción de un nuevo tabernáculo con capacidad para 7,000 personas, lo que permitirá albergar eventos de mayor alcance. Además, destacó la coordinación con instituciones como el MTI y la Policía Nacional para garantizar la movilización segura de delegaciones de todo el país, reafirmando el compromiso de la iglesia con la paz y el orden. “La iglesia evangélica aporta de manera significativa a la paz de esta nación, porque Cristo es el Príncipe de Paz”, afirmó.
Desde la vivencia personal, la pastora María Teresa Estrada Rodríguez, de la iglesia Filadelfia en León, compartió su testimonio marcado por décadas de servicio. Relató que desde los 12 años comenzó a servir en diferentes áreas de la iglesia. “Ha sido un privilegio y un gozo enorme ver el crecimiento de la obra, especialmente el papel que hoy desempeñan las mujeres en el ministerio”, expresó emocionada, recordando los años de oración, ayuno y sacrificio que permitieron el crecimiento de la denominación en todo el país.

La 90 Conferencia Anual de las Asambleas de Dios se consolida así como un espacio de celebración, reflexión y proyección, reafirmando el compromiso de esta comunidad cristiana con la evangelización, el servicio social y la construcción de paz en Nicaragua.





