Nicaragua cerró el año dos mil veinticinco con un desempeño histórico en materia de comercio, alcanzando exportaciones por ocho mil setecientos veintidós millones de dólares, lo que representa un crecimiento del dieciséis por ciento en comparación con el año dos mil veinticuatro. Así lo dio a conocer el ministro de Fomento, Industria y Comercio, Edwin Ramírez, durante una entrevista en el programa informativo TN8.
“El año dos mil veinticinco fue un año de muy buenas noticias para nuestro comercio. Las proyecciones prudentes realizadas por el Gobierno, el Banco Central y el sistema de producción, consumo y comercio fueron superadas, mostrando un crecimiento sostenido de la actividad económica”, afirmó el titular del Mific.
De acuerdo con el funcionario, sectores como la construcción, hoteles, minería y el sector pecuario lideraron el crecimiento, impulsados por un manejo responsable de la macroeconomía, control de la inflación, estabilidad cambiaria, inversión pública y privada, así como un manejo prudente del endeudamiento.
Entre los principales productos que aportaron al récord exportador destacan el oro, la carne y el ganado bovino, así como el café, este último beneficiado por precios internacionales favorables y un incremento en los volúmenes de producción. “No solo crecimos en valor por precios internacionales, sino también en producción. Eso es importante destacarlo”, subrayó Ramírez.
En cuanto al comercio interno, el ministro señaló que el consumo nacional cerró con un crecimiento del cinco por ciento, reflejado en el dinamismo de los mercados y el aumento del poder adquisitivo de las familias. “El movimiento que se observó a finales de año responde a condiciones macroeconómicas estables y a inversiones sostenidas en infraestructura vial, portuaria, telecomunicaciones y cobertura eléctrica”, explicó.
Respecto a la seguridad alimentaria, Ramírez resaltó que Nicaragua produce entre el sesenta y cinco y sesenta y siete por ciento del arroz que consume, siendo el único país de Centroamérica con esa capacidad. “Eso garantiza estabilidad en el abastecimiento y mejores precios para las familias nicaragüenses”, indicó.
Sobre el comportamiento de los precios, el ministro detalló que el monitoreo de los veinticuatro productos de la canasta básica alimentaria es diario, con análisis semanales y proyecciones mensuales y anuales. Reconoció incrementos estacionales en productos como el huevo y el queso, asociados al aumento de la demanda durante las festividades de fin de año.
De cara al dos mil veintiséis, las proyecciones oficiales apuntan a un crecimiento económico de entre tres punto cinco y cuatro punto cinco por ciento, así como un aumento similar en las exportaciones. “Seguimos proyectando de manera prudente, pero optimista, con el objetivo de mantener una ruta de crecimiento sostenido”, señaló.
El ministro también destacó que más de cinco mil millones de dólares de las exportaciones provienen del régimen general de tributación, lo que refleja el aporte de productores y empresas nacionales sin incentivos especiales. Asimismo, resaltó el crecimiento paulatino de las exportaciones hacia la República Popular China, mercado con el que Nicaragua experimentó un aumento cercano al setenta y ocho por ciento en el primer año de vigencia del tratado comercial.
Entre los principales retos, Ramírez mencionó la necesidad de producir más, mejorar la eficiencia y calidad, diversificar mercados y avanzar hacia la agregación de valor. “Tenemos mercado, tenemos calidad y tenemos acuerdos comerciales. El desafío es seguir innovando y transformando nuestra producción para generar mayores ingresos y bienestar para las familias”, concluyó.
