Nicaragua avanza en el fortalecimiento del sistema de salud con la puesta en funcionamiento del Centro Nacional de Genética “Blanca Segovia Sandino Aráuz”, una iniciativa que permitirá ampliar el diagnóstico y la orientación médica en enfermedades genéticas, beneficiando directamente a las familias nicaragüenses.
Durante el programa Desde el Parlamento, el coordinador del Centro Nacional de Genética, doctor Gerardo Mejía, destacó que este nuevo espacio representa “un gran impacto para el país, para las familias y para la medicina en Nicaragua”, al tratarse de un servicio que históricamente ha sido limitado debido a su complejidad técnica y alto costo.
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El especialista explicó que, aunque muchas condiciones genéticas no tienen cura, contar con un diagnóstico preciso brinda esperanza y tranquilidad a las familias. “A partir de un diagnóstico genético se puede deducir si otras personas podrían estar afectadas en la familia y eso muchas veces alivia, porque permite descartar riesgos futuros”, señaló.
El centro iniciará su trabajo por etapas, comenzando con estudios de cariotipo, una técnica que permite identificar alteraciones cromosómicas como cromosomas de más, de menos o con modificaciones estructurales. Según Mejía, este examen es clave para diagnosticar condiciones como el síndrome de Down, el síndrome de Turner o el síndrome de Klinefelter, y orientar adecuadamente a las familias que desean tener más hijos.
“El cariotipo nos permite saber si existe un riesgo incrementado de que una pareja tenga otro niño con la misma condición genética”, explicó el médico genetista, quien añadió que en la mayoría de los casos los resultados brindan tranquilidad, ya que “el 95 % de las veces no va a haber ningún problema”.
Además, el centro incorporará progresivamente estudios de microarreglos genéticos, una tecnología más avanzada que permite detectar alteraciones pequeñas del ADN que no son visibles mediante el cariotipo tradicional. “Son técnicas que se complementan una con otra, para diagnósticos grandes y para alteraciones más pequeñitas”, detalló Mejía.
Estos estudios permitirán confirmar síndromes genéticos como Prader-Willi, Angelman, microcefalia y otras condiciones poco frecuentes, muchas de las cuales antes solo podían sospecharse clínicamente. “Ahora sí vamos a poder mostrarlo en un examen y confirmar lo que antes solo era una opinión clínica”, afirmó.
El doctor Mejía subrayó que estos servicios, que antes solo podían realizarse fuera del país, estarán disponibles de forma gratuita, como parte de la restitución del derecho a una salud digna y de calidad. “Hay personas que simplemente no pueden pagar estos exámenes; ahora sí va a ser posible para todos”, expresó.
El Centro Nacional de Genética cuenta actualmente con dos médicos genetistas y un equipo especializado de profesionales en citogenética y biología molecular, además de una red de especialistas en distintas unidades de salud del país, lo que permitirá el seguimiento integral de los pacientes.
Finalmente, el especialista adelantó que en etapas posteriores se incorporarán estudios de biología molecular, genética bioquímica y tamizaje metabólico neonatal, con el objetivo de detectar de forma temprana enfermedades genéticas en recién nacidos. “Tenemos claro el panorama y vamos avanzando para que Nicaragua pueda realizar, en el futuro cercano, todos los estudios genéticos que hoy se hacen en otros países”, concluyó.
