Arte

Invocación a Sandino

Escrito por : Manuel Lucero 21 de febrero de 2026

Desde el lugar al que ascendiste el nefasto 21 de febrero de 1934, acompáñanos cada día en la lucha contra los opresores de la humanidad.

General, que no pediste ni un palmo de tierra para tu sepultura, te invocamos en la resistencia de Nuestra América contra los filibusteros de ayer y de hoy.

Padre del antimperialismo, que nos llene tu espíritu rebelde en cada rincón de la patria rojinegra.

Tú que viste pasar el cuerpo martirizado del General Benjamín Zeledón Rodríguez, el 4 de octubre de 1912, cuando era llevado en una carreta al camposanto de Catarina, el mismo día de su cumpleaños número 33, y después dio continuidad a su lucha.     Está siempre con nosotros.

Niño sufriente, joven comerciante de granos básicos, marino mercante, mecánico en las bananeras de Honduras y Guatemala.  Siempre con nosotros.

Trabajador administrativo, mecánico, estibador, en la Huasteca Petroleum Company, en México, en la región de Tampico entre 1923 y 1926.   Conociendo de cerca el sistema de explotación y despojo, formándose con disciplina en economía política, agrarismo, antiimperialismo, nutriéndose la revolución mexicana. Enséñanos a no olvidar la historia de nuestros pueblos.

Maestro de la Teosofía en la EMECU (Escuela Magnética Espiritual de la Comuna Universal), como camino de evolución y de igualdad como alternativa para la humanidad.  Elevado pensamiento que compartió con Gabriela Mistral, Froilán Turcios, Rafael Arévalo Martínez, Alberto Masferrer y otros connotados intelectuales.  Siempre evolucionando, siempre ¡Más Allá!

Porque Nicaragua tiene hijos e hijas que la aman, regresastepara sumarte a la lucha contra el espurio y entreguista gobierno conservador en las filas del Ejercito Liberal Constitucionalista, en octubre de 1826.   Dando a conocer tus ideales libertarios en el Manifiesto de San Albino, eran 30 con él los combatientes sandinistas.   ¿Quién te hizo General?  Fue el pueblo, los heroicos campesinos.  

Aprendimos General Sandino, a no aceptar la sumisión a los poderes extranjeros intervencionistas que laceran la soberanía de la patria.

General sin mancha, sin corrupción, admirable.  Te opusisteal ignominioso Pacto de Espino Negro, suscrito el 4 de mayo de 1927 por Henry L. Stimson, enviado especial del presidente de Estados Unidos Calvin Coolidge, para imponer la paz, y el traídos José María Moncada.    No olvidamos General, que la traición es el peor de los males y la absoluta falta de patriotismo.

Fundador del Pequeño Ejercito Loco de Voluntad y Sacrificio, como lo caracterizó la escritora Gabriela Mistral, que inicio su lucha por la Soberanía y Dignidad Nacional el 4 de mayo de 1927.   Día en que recordamos General, que no hay nada más preciado que la autodeterminación de los pueblos.

Jefe del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional de Nicaragua (EDSSN) fundado el 2 de septiembre de 1927, que enarboló la bandera rojinegra para luchar desde las agrestes montañas segovianas contra los yanquis invasores.  Nunca más General, las botas extranjeras profanarán la sagrada tierra nuestra.  

Brillante estratega militar que dirigió con su Estado Mayor las columnas guerrilleras que asestaron letales golpes a la Guardia Nacional y los expedicionarios yanquis, a lo largo de siete años de lucha, en varios departamentos del país.   Nos enseñaste que no hay poderes que sobrepasen la voluntad de los pueblos cuando defienden su soberanía, su identidad, su tierra.

Soñador de la Unidad Nuestra americana, creyente en el Supremo Sueño de Bolívar, Padre del Cooperativismo en Nicaragua, autor de manifiestos y escritos de análisis sobre la realidad nicaragüense y latinoamericana, poeta, lector, pensador contemplativo, que hizo de Nicaragua su más grande amor.

Creiste en la paz, y suscribió acuerdos con el gobierno de Juan Bautista Sacasa, el 2 de febrero de 1933, en la ciudad de Managua, una vez los últimos marines se embarcaron derrotados; no quería ser presidente, lo que deseaba con el alma era la creación de Cooperativas Agrícolas en el Río Coco y el respeto a la soberanía nacional.   

Como el General Emiliano Zapata y otros grandes héroes, fue traicionado.  Advertido por su fiel compañero General Pedro Altamirano, decidió viajar a Managua, donde estaban sus feroces enemigos, para demandar el cese a la persecución a los desarmados combatientes sandinistas, fue invitado a una cena protocolaria en el palacio presidencial en la loma de Tiscapa; mientras tanto sus asesinos se confabulaba con 14 oficiales de la genocida Guardia Nacional  para darle muerte y el dictador escuchaba la declamación de la poeta peruana Zoyla Rosa Cárdenas, de poemas de Rubén Darío.  Una trágica puesta en escena para una muerte.

General, tu cuerpo mancillado, junto al de tus generales Juan Pablo Umanzor y Francisco Estrada, se acurrucaron en lo más profundo del alma nicaragüense.  Se quedaron queditos, esperando el momento de la resurrección en 1961, cuando bajo las Banderas de Sandino, se funda el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).  No murieron el 21 de febrero de 1934, tan solo esperaron el tiempo de la germinación y la cosecha el 19 de Julio de 1979.

General Augusto C. Sandino, estamos en el camino marcado por tu lucha y la de miles de hermanos héroes en la lucha contra el somocismo y la injerencia extranjera; nos ilumina tu ejemplo de honestidad, honorabilidad y entrega absoluta a la defensa de la soberanía y la dignidad nacional.   Vamos siempre en pos de la utopía, siempre Más Allá, hacia el sol de la victoria.  Son tiempos difíciles, arrecia la arrogancia de los supremacistas anglosajones que pretenden saquear el continente, son los mismos destinados que como dijo Simón Bolívar: “Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia a plagar la América de miserias en nombre de la libertad”.    

General Augusto C. Sandino, forjador de nuestra identidad nacional, junto al poeta Rubén Darío, estamos convencidos que el imperialismo no podrá imponernos su modelo de muerte.  

General Sandino, seguimos fortaleciendo el modelo del Buen Vivir, de la reciprocidad, de la justicia, armonía, la repartición equitativa de nuestros recursos, la colectividad frente a la individualidad, autodeterminación frente a la hegemonía imperialista.