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Monimbó, llama sagrada donde el amor a la patria se volvió eternidad

Escrito por : Iris Varela 26 de febrero de 2026

La Copresidenta de la República, compañera Rosario Murillo, compartió un emotivo mensaje en el marco de la conmemoración de la gesta heroica de los Sabogales y la insurrección de Monimbó, evocando la memoria de los héroes y el profundo significado espiritual de su entrega.

“Estoy leyendo una carta que recibí esta mañana. Camilo, apóstol de la unidad, no solo es memoria, es signo de un corazón que eligió proteger antes que salvarse. Que puso a los pequeños en el centro. Que comprendió que la verdadera fortaleza nace del amor que se entrega”, expresó.

La Copresidenta subrayó que hay actos que trascienden el tiempo y se inscriben en la conciencia colectiva de los pueblos.

“Hay gestos que no necesitan relatos. Basta evocarlos para que el alma los reconozca. Celebrar la memoria, no es volver al dolor, sino honrar la grandeza. Reconocer que hay entregas que sostienen generaciones. Sacrificios que se vuelven raíz profunda en la identidad de un pueblo”, afirmó.

En sus palabras, resaltó que Monimbó no representa ceniza ni derrota, sino una llama viva que fortalece la unidad nacional.

“Monimbó no es ceniza, es llama que purifica la memoria, es llama que mantiene viva la unidad, es llama que recuerda hasta dónde puede crecer, elevarse un pueblo cuando ama sin medida”, manifestó.

Agregó que su corazón se une con respeto y admiración a esta conmemoración, destacando que los héroes trascienden el tiempo histórico.

“Hoy mi corazón se une con respeto y admiración profunda a esta conmemoración, porque los héroes no pertenecen al ayer, pertenecen al misterio de Dios, donde toda entrega auténtica se convierte en vida fecunda para las generaciones. Las actuales, las venideras, que el Señor de la historia reciba esa ofrenda como incienso agradable, que fortalezca el espíritu de nuestra nación, y que la memoria siga sosteniendo el alma de Nicaragua en la senda de su dignidad”, señaló.

Asimismo, reflexionó sobre el significado espiritual del sacrificio del pueblo nicaragüense.

“Cuando el Señor nuestro Dios recoge las lágrimas de su pueblo y las guarda en su corazón, ahora con ellas riega nuestra tierra y la hace fecunda en justicia, en unidad, en hermandad, en reconciliación, en esperanza, y en paz duradera. Linda carta. Los gestos no necesitan relatos. Basta evocarlos para que el alma los reconozca”, expresó.

La Copresidenta destacó que los héroes no proclamaron su sacrificio, sino que viven en la dignidad suprema de la patria.

“Los héroes que no dijeron que morían por la patria, sino que viven precisamente en la dignidad suprema, superior de la patria”, afirmó.

Anunció además que por la tarde se realizará la conmemoración de la gesta heroica de los Abogales y de la insurrección de Monimbó, con la participación de familiares de los héroes, colaboradores históricos y miembros de la generación heroica que, dijo, “vibra, vive y es llama pura de nuestro pueblo”.

Entre las familias presentes mencionó a la de don Ever Herrera, colaborador histórico desde Tola y Egan, quienes acompañaron a Gaspar y a Camilo; así como a doña Aura Lila Adilia Aguilar Morales, al compañero Juan Francisco Herrera Aguilar y a Everdel Carmen Herrera Solís.

También destacó a las familias del compañero José Napoleón García Ramos, su hermana Soledad —conocida como Estrella— y sus hijos Arlen María, Álvaro Gaspar, Claudia Vanessa y María Luisa, recordando que José Napoleón pasó a otro plano de vida hace algunos años.

La compañera Rosario Murillo reiteró que se trata de familias destacadas como colaboradores históricos, militantes del Frente Sandinista de Liberación Nacional, combatientes y héroes de la patria “bendita y siempre, siempre libre”, cuya memoria continúa fortaleciendo el espíritu de unidad, dignidad y esperanza del pueblo nicaragüense.