POR: Winnie Narváez
“En ese momento se está cumpliendo con lo que es un derecho esencial de la humanidad, el derecho al conocimiento. Un ser humano sin conocimiento, sencillamente es esclavo de la ignorancia y si es esclavo de la ignorancia, entonces es esclavo de la explotación. El conocimiento le da poder a los seres humanos, poder para comunicarse, para conocer de la historia, de la ciencia, de la biología, poder conocer de la humanidad.” Comandante Daniel Ortega Saavedra
Copresidente de Nicaragua
23 de marzo 2023
En el año 1917, un 73% de la población rusa no sabía leer y escribir. En 1939 la Revolución Bolchevique había logrado que el 90% de esa población de 90 millones de personas, lograra alfabetizarse. En el año 1959, 23% de la población cubana no sabía leer y escribir, siendo más afectada la población rural. En el año 1961 la Revolución cubana estaba declarando al país como territorio libre de analfabetismo.
En 1974 cuando países africanos como Angola y Mozambique declararon su independencia, entre 85 y 97% de personas no sabían leer y escribir. Ellos iniciaron sus campañas de alfabetización. En el año 1979, un 50.35% de la población nicaragüense no sabía leer y escribir. En 1980 la Revolución Sandinista logró reducir el analfabetismo la tasa de analfabetismo de un 50.35% a un 12.96%
No existen las casualidades históricas cuando hablamos de transformaciones en las bases de la sociedad. Todos esos datos, son los resultados concretos de programas políticos que planifican el desarrollo humano de un país, colocando la dignidad de las personas en el centro.
En Nicaragua la tarea de aprender a leer, como proyecto nacional se retoma de Sandino. Más allá de leer los libros, con Sandino aprendimos a leer la realidad nacional y mundial desde una mirada de lucha de clases sociales. La pedagogía de Sandino fue retomada en 1960 en el Programa Histórico del Frente Sandinista que en su postulado tercero estableció La Revolución Popular Sandinista asentará las bases para el desarrollo de la cultura nacional, la enseñanza popular y la reforma universitaria.
Atendiendo a esa orientación, 20 años más tarde inició la Cruzada Nacional de Alfabetización en el Pacífico, Centro y Norte del país y en el mes de septiembre avanzaría a las Regiones del Caribe con materiales en Miskitu, Creole y Mayangna. Hoy 66 años más tarde, el Programa Histórico se continúa materializando en educación gratuita y pertinente, de todos los niveles y en todos los territorios. La pertinencia es esencial porque se refiere a la relación entre los contenidos que se estudian y la realidad de las personas. De eso depende en gran medida que las personas tengan motivación de aprender.
Después de este preámbulo proponemos reflexionar también sobre el sentido cooperativo de la CNA porque eso definió en gran medida su éxito no solo en términos cuantitativos, sino en el alcance de su transformación social.
Transformar la sociedad pasa necesariamente por transformarse a una mismo/a. Para llevar a cabo la CNA hubo cooperación genuina en distintos niveles; internacional, al consultar y aprender de las experiencias de países hermanos de África y Latinoamérica y de educadores populares de la región.
Cooperación genuina nacional, entre los distintos actores que aportaron de distintas formas; logística, financiera, metodológica, didáctica y por supuesto tres actores centrales: (1) las personas que aprendieron a leer y escribir, (2) las personas que alfabetizaron, y (3) las familias de ambos grupos. Todos ellos protagonizaron un quiebre en la separación entre campo y ciudad, estudiante y campesino/obrero y evidenciaron las distintas condiciones que pueden existir dentro de una misma clase social trabajadora.
Cabe remarcar los roles de las familias. ¿Qué valores promovían las familias de las y los jóvenes que fueron a alfabetizar? No era una decisión fácil dejar ir a los hijos en tiempo de guerra a las montañas. Es meritorio recordar también a los mártires de la CNA. Por su parte, entre las personas que aprendieron a leer y escribir también fue necesaria la apertura y la confianza para recibir en tiempos de guerra a contingentes de jóvenes en la comunidad. Hay otros elementos como el aprendizaje intergeneracional. Estudiaban abuelos con nietos, primos, sobrinos, padres, madres, vecinos. Todo esto sin duda provocó transformaciones que hasta hoy perduran.
A nivel pedagógico, se cambió la forma en que toda una sociedad concebía el aprender. Llevar la escuela a la casa, a la hora que la jornada laboral permita. Aprender con temas y palabras que se comprenden en el entorno. Se construyó una consciencia que permitió integrar valores como la paciencia, el respeto, la solidaridad.
Una persona que está aprendiendo a escribir, igual que un niño aprendiendo, tiene el desafío de colocar el lápiz de forma adecuada. Según testimonios, varias hojas se rompían al intentar escribir. Para un hombre campesino, que está acostumbrado a la fuerza del machete debió ser un reto enorme. ¿Cuánta ternura y cuánta valentía se necesitó para lograrlo?
Después de la alfabetización, llegaron las escuelas y muchas personas que recién habían aprendido continuaron estudiando. En el caso de algunos niños esto significó dejar de ser mano de obra. Por todo esto y muchos más elementos que no se alcanza a mencionar, se podría plantear que la Cruzada Nacional de Alfabetización no es solamente un hecho histórico. Es un acuerdo de vida consciente que podemos reafirmar todos los días, tanto en valores como en acción. Tal como lo dijo un profesional que aprendió a leer en la Cruzada: “El primer momento más importante fue la consciencia de que había aprendido a leer. Lo segundo fue ponerme los zapatos para ir a la escuela”.
Fuentes consultadas:
Lucero M (2022). Inicio de la Alfabetización en Lenguas en la Costa Caribe. https://diariobarricada.com/2022/09/30/inicio-de-la-alfabetizacion-en-lenguas-en-la-costa-caribe/
MINED (S.F). Cruzada Nacional de Alfabetización. https://www.mined.gob.ni/cruzada-nacional-de-alfabetizacion-2/
Van de Velde H (2014). Construyendo escenarios educativos basados en Cooperación Genuina. https://abacoenred.org/biblioteca-cooperativa/
