Biografías

Juan Santamaría, Héroe de la Guerra Nacional Centroamericana

Escrito por : Manuel Lucero 11 de abril de 2026

Centroamérica luchó bajo una misma bandera contra los filibusteros yanquis, en defensa de la integridad y soberanía de todos los países de la región. Unidos en una misma causa, dejando de lado las diferencias entre hermanos.

Los ejércitos centroamericanos, con armas de menor calidad, pero con espíritu combativo, enfrentaron la amenaza esclavista del aventurero William Walker, que vino en son de colonizador apoyado por los políticos y banqueros del sur de Estados Unidos.

Divididos por liberales y conservadores, que trazaron fronteras agrestes para defenderse unos de otros, en las guerras fratricidas, fueron capaces de unirse para luchar contra los filibusteros en Guerra Nacional de Centroamérica, que se libró en las sagradas tierras nicaragüenses durante de 1854 a 1857.


La intervención filibustera en la guerra entre democráticos y legitimistas, inició con la llegada de Byron Cole a Nicaragua, el 15 de agosto de 1854. Una vez suscrito el contrato con Castellón en León, y otro que firmó en Xalteva, el general Máximo Jerez, con Thomas Fisher, se abrió la puerta para que los buitres rubios se abalanzaran sobre el país.

Cole y Fisher, contrato en mano, viajaron al sur de los Estados Unidos, donde encontraron al aventurero William Walker.

El 9 de abril de 1855, Castellón revalidó el contrato a favor de Walker y el 13 de junio llegó el barco “Vesta” al puerto de El Realejo, con 58 aventureros, después vendrían muchos más. Los políticos vendepatria recibieron con entusiasmo a la “Falange Americana” y dieron a Walker el grado de coronel del ejército democrático.

El 27 de junio se libró el primer combate entre los filibusteros y los patriotas nicaragüenses en el municipio de Tola. Los aventureros lograron avanzar desde Rivas hasta la ciudad de Granada, su objetivo militar. Fueron contenidos en Rivas y en este glorioso combate emerge la figura del primer héroe centroamericano el profesor nicaragüense Enmanuel Mongalo y Rubio que logró llegar a las posiciones de la falange e incendiar el edificio donde se resguardaban. Siguieron escaramuzas y enfrentamientos, hasta llegar a las grandes batallas decisivas.

Se libraron las batallas de San Jacinto, donde fueron derrotadas las huestes yanquis y su promotor Byron Cole, el 14 de septiembre de 1856, lo que moralizó al Ejercito Aliado Centroamericano. Esta batalla fue dirigida por el Héroe Nacional General José Dolores Estrada, al frente del Ejército del Septentrión, donde combatieron los indios flecheros de Matagalpa.

Heroica fue la acción del Sargento Andrés Castro, derribando de una pedrada a un aventurero que quiso asaltar las posiciones nicaragüenses.
Los ejércitos de Guatemala, El Salvador y Honduras, avanzaron para unirse a la lucha y su sangre generosa se derramó en las batallas de Masaya y Granada.


El 11 de abril de 1856, cuando la guerra llegaba a su final y la victoria centroamericana se avizoraba, se libró la segunda batalla de Rivas entre los filibusteros y el ejército costarricense. Un joven oriundo de Alajuela, el soldado Juan Santamaría, conocido como El Erizo por su pelo, poniendo en riesgo su vida prendió fuego al mesón donde se atrincheraba el grupo de filibusteros que se vio obligado a huir.

Pocos días después Santamaría falleció en Alajuela. Es reconocido como Héroe Nacional de Costa Rica y de la Guerra Nacional Centroamericana, por su valentía y patriotismo, de la estirpe gloriosa de los héroes centroamericanos, que nos siguen convocando a no olvidar nuestra historia común, nuestros afanes y esperanzas compartidas.


Fuente consultada
Marco Antonio Soto Valenzuela (1975). Guerra Nacional de Centroamérica. Editorial José de Pineda Ibarra, Guatemala.