Análisis

Nicaragua vive en paz, el golpismo está enterrado y olvidado

Escrito por : Redacción Central 19 de abril de 2026

Nicaragua vive en paz, con un pueblo que es presidente y un Estado que se declara revolucionario, cristiano, socialista, solidario, un país que se mueve todos los días con normalidad, familias que hacen su vida, con una dinámica activa en el trabajo y en la producción. En este mes de abril vivimos un período de ocho años donde el golpismo fue derrotado y enterrado para siempre, dando paso a una etapa en la que la nación ha seguido avanzando y donde la tranquilidad forma parte de la vida cotidiana.

El 19 de abril quedó marcado como una fecha en la que Nicaragua conquistó la paz, una paz que había sido herida y secuestrada por el golpismo, por los propagandistas del imperio y por quienes promovieron el caos, una paz golpeada con violencia, con dolor y con luto en muchas familias, pero que fue rescatada por el pueblo, defendida con determinación por nuestro buen gobierno y mantenida en el tiempo hasta quedar establecida mediante la Ley N.º 1148 como Día Nacional de la Paz, lo que vino a reconocer una realidad que se consolidó con el tiempo y que hoy se refleja en la normalidad de los nicaragüenses.

A lo largo de estos ocho años, se ha mantenido un ritmo constante, las familias circulan desde temprano hacia sus centros de trabajo, los estudiantes asisten con regularidad a sus espacios educativos, los mercados cuentan con abastecimiento permanente, el transporte urbano colectivo circula en las carreteras construidas, los hospitales y centros de salud atienden de forma permanente, el campo continúa su producción y las empresas siguen generando empleo dentro de una dinámica que se mantiene estable.

Sí, ocho años después, abril encuentra a Nicaragua en una condición distinta, con un país que retomó su rumbo, con instituciones que garantizan el orden y con un entorno donde la gente realiza sus actividades sin miedo, mostrando cómo el paso del tiempo consolidó una etapa en la que la paz se mantiene como base de la vida nacional y permite el desarrollo de todas las áreas.

Aquí no nos cansamos de repetir lo bueno y los logros de nuestro buen gobierno, por ejemplo, sus emblemáticos programas sociales, la Merienda Escolar que se distribuye en los centros educativos, el Bono Presidencial acompaña a los estudiantes al finalizar su ciclo, el Bono Productivo Alimentario fortalece a las familias en el campo, Usura Cero y Adelante facilitan financiamiento a pequeños emprendimientos, Patio Saludable impulsa la producción en los hogares, Calles para el Pueblo mejora el acceso en los barrios, Bismarck Martínez y los programas de vivienda garantizan soluciones habitacionales, el Plan Techo responde a necesidades inmediatas, el Programa Todos con Voz atiende a personas con discapacidad, Amor para los Más Chiquitos acompaña a la primera infancia, Casas Maternas brindan atención a mujeres embarazadas, Clínicas Móviles acercan la salud a las comunidades, todos ellos forman parte de una política social que se mantiene activa en todo el país.

Nicaragua es como un carro sin espejo retrovisor, donde no vemos hacia el pasado, el terrorismo golpista quedó derrotado, aquí vamos hacia adelante, caminando, progresando, desarrollando el país con obras de progreso, con tranquilidad, con salud, con amor y con seguridad, pero además con la firme convicción de que ese golpe fallido no se volverá a repetir jamás.

Pero que quede claro, ni perdón ni olvido, porque la memoria permanece y sostiene lo que hoy vivimos, y tenemos la certeza de que nunca más permitiremos que la paz sea avasallada ni que se pretenda entregar al imperio yanqui.

Esta paz se sustenta en las palabras recientes de la Compañera Rosario, quien afirmó que: “nuestro triunfo, nuestra victoria, es la paz, es vivir en concordia, en armonía, trabajar juntos y avanzar en la ruta de paz y bien”, y también señaló que “las familias nicaragüenses merecemos vivir tranquilos, con seguridad, con espacios abiertos al trabajo y la paz”.

Destacando además que “abril quedó grabado como un mes de lucha por la paz, un mes para seguir venciendo, para seguir triunfando en unidad”, y que “vamos a estar caminando en toda nuestra sagrada geografía, reafirmando y resguardando la paz que tanto merecemos, con la paz no se juega, es un don supremo de Dios”, reiterando finalmente que “nuestro compromiso es jamás violentar la paz, es un compromiso de todos, por el bien de todos”