UN TESORO DE TODOS LOS NICARAGÜENSES
“Y este Mes de Abril, Abril quedó grabado, és de Lucha por la Paz, y és para Seguir Venciendo. Abril, y Vamos Adelante ¡ Abril con toda esa Fuerza de Espíritu que nos caracteriza, a Nicaragua y a l@s nicaragüenses”.
Cra. Rosario Murillo
Copresidenta de Nicaragua
17 de abril de 2026
Esta importante efeméride se estableció por medio de la Ley número 1148, aprobada el 16 de abril del año 2023 y fue publicada en La Gaceta, Diario Oficial, Número 66 del 18 de abril de 2023.
Esta ley, tiene por Objeto (contenido en su Artículo 1) declarar el 19 de abril de cada año, como el “Día Nacional de la Paz”, a fin de celebrar el respeto, concordia y fraternidad para la prosperidad.
En el Artículo 2, de esta importante norma, se establece su Ámbito de aplicación donde se explica que tanto el Día 19 de abril, “Día Nacional de la Paz”, como durante todo el mes de abril de cada año, las familias, comunidades, movimientos de la juventud organizada, y Poderes del Estado, implementarán acciones y actividades para celebrar la alegría de vivir en Paz.
A lo largo de la historia de nuestra nación, siempre se ha luchado por la paz, pues sin ella, nuestro valiente pueblo ha sufrido muerte, destrucción, retroceso, pobreza, angustia, división y dolor.
La Paz, fue interrumpida en nuestra amada patria, desde la llegada de los colonizadores, invasores y saqueadores españoles, la cual tuvo una resistencia ejemplar, de parte de nuestros pueblos originarios chorotegas, y nahualt, dirigidos por los caciques Diriangén y Nicarao, respectivamente.
Una vez obtenida nuestra independencia, el 15 de septiembre de 1821, se hizo necesario, también enumerar -porque está vinculada a la efeméride que hoy celebramos- la batalla de la hacienda San Jacinto, un 14 de septiembre de 1856, donde los patriotas nicaragüenses derrotaron a los filibusteros norteamericanos de William Walker.
Se hace necesario recordar también, la heroica gesta de Benjamín Zeledón, que enfrentó hasta las últimas consecuencias al invasor norteamericano, un 4 de octubre de 1912. Por supuesto, debemos rememorar la Rebelde Dignidad que explotó un 4 de mayo 1927, cuando el máximo héroe nacional, Augusto César Sandino, se rebeló contra la intervención norteamericana y no olvidar el sacrificio del valiente poeta, Rigoberto López Pérez, un 21 de septiembre de 1956, ajusticiando al tirano Anastasio Somoza García.
Por supuesto, es imperativo traer a nuestra memoria, el paso a la inmortalidad del padre de la Revolución Popular Sandinista, Carlos Fonseca Amador, un 8 de noviembre de 1976, así como la entrega y el sacrificio de tantos otros héroes y mártires, que entregaron su vida en la Insurrección Popular en contra de la criminal, genocida y excluyente somocista, que fue vencida aquel glorioso 19 de Julio de 1979.
Tampoco podemos olvidar la entrega de los aguerridos y valientes miembros del Servicio Militar Patriótico (SMP), que en la década de 1980, se enfrentaron y resistieron los ataques terroristas y paramilitares de La Contra, financiada por el gobierno imperialista, injerencista y criminal de Ronald Reagan, que en el año de 1986, fue condenado por la Corte Internacional de Justicia (CIJ), a pagarle a nuestra nación 17,000 millones de dólares por violentar el derecho internacional al dinamitar puertos, asesinar civiles inocentes, destruir infraestructura estratégica e implementar sanciones económicas contra nuestra nación de lagos y volcanes.
La última batalla, en nuestro sagrado suelo, fue la que se manifestó (como lo establece uno de los numerales de El Considerando de la ya mencionada ley 1148) durante el fallido intento de Golpe de Estado en abril del 2018, producto de la persistente y continua agresión imperialista norteamericana contra los y las nicaragüenses, la cual fue vencida y desmantelada porque nuestro pueblo eligió recorrer el camino victorioso logrando la consolidación de la Paz.
El Copresidente Daniel Ortega Saavedra, se quedó porque el pueblo lo apoyó y lo apoyó porque desde los acuerdos de Sapoá y Contadora, nuestro dirigente ha demostrado al mundo entero y sobre todo a nosotros, los ciudadanos de este bello país, que lucha y trabaja por y para la Paz. Un hombre que nos demostró que era capaz de reconciliarse con dirigentes de La Contra, como el recientemente condecorado Jaime Morales Carazo, que en su momento, fue uno de los negociadores de la contraparte sandinista, en los acuerdos ya mencionados.
Todos los nicaragüenses, tenemos la responsabilidad y el deber, de celebrar la Paz, hoy que es El Día Nacional de la Paz, pero para que la paz sea duradera, tenemos que trabajar, luchar y promover la paz, el diálogo, la diplomacia, la reconciliación, el perdón y la comunicación todo el tiempo, todo el año, siempre y más en estos dolorosos momentos actuales, en que hay conflictos armados, genocidio y bombardeos en muchos países del mundo, producto del imperialismo e injerencismo norteamericano y el sionismo judío.
Si algo que nos probó, el intento de Golpe de Estado del 2018, es que, a través de la violencia, el terrorismo, el vandalismo, los asesinatos, los secuestros, las amenazas, no se resuelve ninguno de nuestros problemas, nuestros retos y nuestras necesidades, muy al contrario, los empeora, los agrava, los multiplica.
Este digno, valiente, generoso, trabajador, maravilloso y fuerte, pueblo nicaragüense, ha demostrado que lo único que necesita para salir adelante, para progresar, para desarrollarse, es la estabilidad, que nos da la paz.
Por eso hoy, todas y todos los nicaragüenses, sin distinción alguna, celebramos el Día Nacional de la Paz.
El Comandante Daniel Ortega afirmaba el 19 de julio de 2018: “Hermanos nicaragüenses, Familias de esta Patria de Diriangén, de Darío y de Sandino, hoy, 39 Aniversario del Triunfo de la Revolución, es una fecha muy especial porque, de abril a mayo, de mayo a junio, y de junio al 19 de Julio, nos ha Correspondido defender una vez más la Paz Para todos los nicaragüenses”.
Por César Mairena
