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Diario Barricada
Análisis

Abundancia de alimentos en tiempos de paz

Redacción Central
Redacción Central 04 de octubre, 2026 • 5 min de lectura

En los mercados, pulperías y supermercados de Nicaragua abundan los alimentos que salen cada día del campo nicaragüense, trabajado por miles de familias que cultivan granos y hortalizas que después llegan a los centros de venta, mientras la crianza de animales da paso a la producción de carne y la leche obtenida en las zonas ganaderas se transforma en distintos lácteos que forman parte del consumo diario de los hogares, fruto del trabajo sostenido de quienes viven de la tierra y hacen posible que estos alimentos lleguen de forma constante a la población, mientras el país vive tiempos de paz, gracias a Dios, a la Compañera Rosario Murillo y al Comandante Daniel Ortega, paz que permite trabajar la tierra con tranquilidad y seguridad, lo que hace posible que la producción salga directamente del campo rumbo a los distintos centros de venta, llevando consigo el fruto de una actividad esencial para la vida diaria de los nicaragüenses.

Solo hasta agosto, la producción de carne de pollo llegó a 288.6 millones de libras, mientras la de cerdo alcanzó 19.8 millones, dos cifras que muestran cuánto alimento sale de la actividad pecuaria antes de llegar a miles de hogares, comedores y negocios de todo el país, pero la historia no termina en los grandes volúmenes, porque en las zonas rurales también se produjeron 6.9 millones de cajillas de huevos hasta julio, resultado del trabajo de más de 200 mil manos trabajadoras que destinan parte de lo obtenido al autoconsumo y otra parte a la venta local.

La leche también cuenta buena parte de lo que ocurre en el campo nicaragüense, con 216.1 millones de galones producidos hasta julio en más de 112,800 fincas de todo el país, último corte disponible para este rubro, mientras las cifras se van actualizando conforme avanzan los registros de la producción nacional. Despues, al mes siguiente, la elaboración de queso y cuajada alcanzó 173.1 millones de libras, un volumen que refleja cuánto se mueve alrededor de la actividad láctea en las zonas rurales y cómo esa materia prima termina convertida en alimentos que llegan al comercio nacional y también salen hacia mercados de exportación.

A la vez en unas zonas predomina la ganadería, en otras el trabajo se concentra en los granos básicos que forman parte de la alimentación diaria, y solo en la época de primera del ciclo 2026/2027 el maíz cubría 232,400 manzanas sembradas por más de 158,600 familias productoras de todo el país, además la cosecha de frijol rojo llegó a noventa y nueve mil ochenta quintales hasta agosto y el arroz de riego alcanzó 29,400 manzanas sembradas entre mayo y agosto de 2026. Por su parte el sorgo blanco y millón avanzó sobre 7,300 manzanas en más de 6,000 fincas, y a ese trabajo se han ido incorporando semillas que ofrecen mejores resultados frente al calor y la falta de agua, como el frijol rojo Vencedor, que puede superar los 22 quintales por manzana, y el híbrido de maíz blanco H-991, capaz de rebasar los 120 quintales también por manzana cuando recibe el manejo adecuado, de manera que la experiencia acumulada durante años se combina con variedades preparadas para rendir más y enfrentar mejor las condiciones del clima.

Por otro lado, a la par del maíz, el frijol, el arroz y el sorgo, septiembre dejó 188,500 quintales de tomate, 144,100 quintales de papa y 63,000 quintales de zanahoria, cosechados principalmente en Estelí, Jinotega, Matagalpa y otras zonas productoras del país, desde donde salen hacia todos los mercados, las pulperías, comedores y restaurantes para el consumo de la gente, además 4.3 millones de unidades de pepino y 1.5 millones de lechugas se sumaron a la oferta de ese mismo mes. Estos cultivos forman parte de la producción que abastece el mercado nacional, mientras otros rubros agropecuarios nicaragüenses también tienen compradores fuera de nuestras fronteras, llevando parte de lo que produce el campo hacia grandes mercados internacionales y generando ingresos para las familias dedicadas a estas labores.

La super producción también llega a la Costa Caribe Norte, la Costa Caribe Sur y Boaco, donde más de 583 familias cosecharon 1.6 millones de cocos entre enero y julio, una parte destinada al consumo del nicaragüense y otra a la comercialización fuera del país, lo que muestra cómo el trabajo agrícola de estas zonas también participa en el movimiento exportador. Esa salida hacia otros mercados exige cada vez más información sobre el origen de los productos, trazabilidad, datos geoespaciales y herramientas digitales que permitan comprobar cómo y dónde fueron producidos, por eso pequeños y medianos agricultores han comenzado a agregar nuevas prácticas sin dejar atrás la experiencia acumulada en la tierra y el conocimiento que durante años ha guiado su trabajo.

Después de ese recorrido, es importante decir que: el que tenga ojos para ver, que vea, pues lo que hemos presentado no son simples cifras, estadísticas ni números, sino la expresión concreta de una realidad que el pueblo nicaragüense vive y comprueba cada día, con abundancia de alimentos, producción que continúa saliendo del campo y una canasta básica abastecida, condiciones que favorecen la estabilidad de precios y acompañan el movimiento de la economía nacional, realidad que la Compañera Rosario Murillo reafirma con sus palabras: “Así es como vamos adelante, trabajando, cultivando para cosechar buen vivir, y avances contra la pobreza desde el amor al prójimo, desde el cristianismo y la solidaridad”, concluyó la Compañera Rosario. Por lo que hemos visto a lo largo de estos 19 años, para el Buen Gobierno Sandinista el único enemigo es la pobreza y, con la ayuda de Dios y del pueblo, ha venido derrotándola todos los días.