Este 8 de noviembre de 2021, a 45 años del paso a la inmortalidad del Comandante Carlos Fonseca, el pueblo nicaragüense le dedica esta trascendente e histórica victoria electoral.

Un día como hoy, pero de 1976, cayó en combate en Boca de Piedra, Zinica, departamento de Zelaya, el padre de la Revolución Sandinista, Carlos Fonseca Amador. Integró el grupo de fundadores, que dieron vida al Frente Sandinista de Liberación Nacional en el año 1961. Dedicó toda su existencia a la causa sandinista. Recogió desde la profundidad de nuestra historia, la herencia de dignidad del pensamiento vivo del General Sandino.

Desde su juventud, Carlos Fonseca, fue consciente de las condiciones de pobreza en que la dictadura somocista y la oligarquía, había sumido a la mayoría del pueblo.  Injusticia que denunció desde los periódicos estudiantiles, con sus brillantes ensayos de análisis de la realidad nacional.

Su entrega fue la de un militante integral, que combatió con las armas en la mano, primero en El Chaparral y luego en las filas del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), partido de vanguardia, que fundó junto con el Coronel Santos López, Tomás Borge, Silvio Mayorga, Faustino Ruiz, Jorge Navarro, Francisco Buitrago, José Benito Escobar, Germán Pomares Ordóñez y Rigoberto Cruz “Pablo Úbeda”.

De nuestra organización revolucionaria fue también Comandante en Jefe.

Este compromiso y entusiasmo político no amainó jamás, porque lo que el quería era el mejoramiento de Nicaragua, con una visión distinta de aquellos que el llamó “almidonaditos”, que no han sufrido jamás la miseria.  

El legado de Carlos Fonseca ha guiado el camino de lucha por el derrocamiento de la dictadura y la construcción de un nuevo país, la Nicaragua amada, con justicia, libertad, democracia.  Un camino difícil, atacado inmisericordemente por el imperialismo norteamericano, que financió las bandas contrarrevolucionarias en la primera etapa de la Revolución.

Luego, por 16 años, los gobiernos neo-liberales, apoyados por la Administración de los EEUU, impusieron su modelo de privatización, revirtiendo los logros de la década revolucionaria y gobernando en favor de los ricos. 

Hasta que el FSLN volvió al poder, ganando las elecciones de 2006, con el liderazgo del comandante Daniel Ortega Saavedra, se inició una era inédita en la historia de Nicaragua.  

Se restituyeron los derechos fundamentales: salud para todos, con una infraestructura hospitalaria impresionante; democratización de la educación en todos los niveles; promoción de la vivienda popular; construcción de la mejor red de carreteras de Centroamérica, y tantos otros avances en esta segunda etapa de nuestro proceso revolucionario.

Una Revolución que ha sido asediada por no someterse a los cánones de la potencia del norte, que ha destinado mucho dinero para la desestabilización del país, recurriendo a métodos cargados de odio y violencia.   No pudieron, porque en Nicaragua la lucha antiimperialista es profunda y antigua, desde Benjamín Zeledón, Augusto C. Sandino, Carlos Fonseca Amador, y toda la constelación de nuestros Héroes y Mártires.  Lucha antiimperialista, por la autodeterminación y la soberanía, que empezó en 1912 y se mantiene con las banderas en alto.

Este domingo 7 de noviembre, fieles al pensamiento y legado del comandante Carlos Fonseca Amador, la mayoría del pueblo depositó su voto, para patentizar su respaldo al liderazgo del comandante Daniel Ortega Saavedra y la Compañera Rosario Murillo Zambrana.   El adversario principal no estaba en las boletas electorales, pero sigue ahí, amenazante, presto a lanzar zarpazos, creyéndose omnipotente. 

Ahora, es el momento de fortalecer la unión fraterna de mentes y sentimientos de todo el pueblo nicaragüense, en un solo haz luminoso. 

Este es el mejor homenaje al Comandante Carlos Fonseca Amador, en este día que conmemoramos su trascendencia al lugar donde reposan los héroes que murieron por la patria, fieles al juramento de “Patria Libre o Morir”.

Tres años después de su muerte en combate contra la dictadura de Anastasio Somoza Debayle, heredero de Anastasio Somoza García, una gran parte de la población nicaragüense apoyó a los pocos guerrilleros sandinistas y entraron triunfantes en Managua poniendo fin al periodo dictatorial de la familia Somoza. Ha recibido póstumamente los títulos de Héroe Nacional de Nicaragua y Comandante en Jefe de la Revolución Popular Sandinista.

Infancia y adolescencia

Carlos Fonseca Amador nació en el barrio El Laborío de la ciudad de Matagalpa el 23 de junio de 1936 y fue hijo de Agustina Fonseca Úbeda, de San Rafael del Norte, campesina y cocinera y de Fausto Amador Alemán administrador de la mina La Reina, en San Ramón, Matagalpa, fundada por inversionistas norteamericanos en 1938.

Realizó sus estudios primarios en la Escuela Superior de Varones de Matagalpa donde entró con 6 años de edad. Con 9 años comienza a vender caramelos de nancite que su madre elaboraba y más adelante vende periódicos por las calles de la ciudad para contribuir a la economía familiar. Destacó desde sus primeros tiempos por su capacidad para el trabajo y su responsabilidad, era sumamente estudioso. Fue el mejor alumno del Instituto Nacional del Norte durante los seis años de estudios secundarios.

Cartel con la imagen de Carlos Fonseca en un acto público.

En 1950, comienza los estudios secundarios en el Instituto Nacional del Norte de Matagalpa. Aprovecha los periodos vacacionales para trabajar en cualquier oficio, bodeguero, vendedor… En tercer año es nombrado mejor alumno de su curso por obtener las notas más altas y junto al que sería su inseparable amigo Tomás Borge descubre interesantes lecturas: Tomás MoroJohn SteinbeckHoward Fast… y empieza su trabajo contestatario a la dictadura somocista participando en la huelga que exige retirar del recinto de la Universidad de León un medallón que representa a Somoza García.

Después, el descubrimiento de Karl Marx y Friedrich Engels en la polvosa librería del poeta Samuel Meza lee y estudia con un tercer amigo: Ramón Gutiérrez Castro, recién llegado de Guatemala. Junto con este compañero estudia francés para poder acceder a los libros que únicamente estaban en ese idioma. Leía tanto que era conocido en el Instituto por ser el único que había leído íntegramente la colección Historia de los Estados Unidos de la biblioteca.

Trabaja en la UNAP (Unión Nacional de Acción Popular) en Managua intentando agrupar a jóvenes independientes pero la organización es dominada por elementos de derecha por lo que los de izquierda fundan el Partido Renovación Nacional.

(Carlos Fonseca: Declaración del 27 de septiembre de 1956, a raíz del ajusticiamiento de A. Somoza García).

Juventud

Con 18 años junto con otros compañeros funda la revista Segovia en la que dirige sus primeros cuatro números de seis que logran editar. Conoce a Marco A. Altamirano, que le acompaña a los «círculos de estudio» que dirige Gutiérrez Castro y en los que se adentra en los fundamentos teóricos de izquierda y empieza a vender el periódico Unidad del Partido Socialista Nicaragüense.

El 4 de marzo de 1955 se bachillera y obtiene la medalla al mejor bachiller del año llamada «estrella de oro». Se marcha a Managua y es nombrado inspector y director de la biblioteca del Instituto «Miguel Ramírez Goyena«. Combina el trabajo con los estudios en la Escuela de Economía de la Universidad nacional. Ingresa en el Partido Socialista y participa el 14 de septiembre en un operativo patriótico en la hacienda San Jacinto como miembro del «Ramírez Goyena».

Al año siguiente se traslada a LeónNicaragua y se matricula en la Facultad de Derecho a la vez que trabaja en la agencia de La Prensa. Integra con Silvio MayorgaTomás Borge y el guatemalteco Humberto Carrillo Luna la primera célula identificada con los principios del proletariado.

Llama en memoria de Carlos Fonseca en su Mausoleo.

Seis días después del ajusticiamiento del dictador Anastasio Somoza García por Rigoberto López Pérez, es apresado en Matagalpa y puesto en libertad 50 días después.

El 3 de julio de 1957 Carlos realiza un viaje a la Unión Soviética, este tiene como finalidad el asistir al VI Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes en Moscú, el 16 de agosto participa en el Congreso de Kiev. Luego visita la RDA, para participar en el Congreso de Estudiantes por la Paz y la Amistad en Leipzig, luego de conocer Berlín Oriental; regresa a Moscú en octubre. Sobre la experiencia de esta misión, escribió el libro «Un nicaragüense en Moscú«. Después de visitar varios países europeos y americanos vuelve Nicaragua el 16 de diciembre y es detenido inmediatamente en el Aeropuerto Internacional «Las Mercedes» de Managua por la Guardia Nacional.

«Según Marco (A. Altamirano), uno de los libros que influyó en la postura humanitaria de Carlos fue «Reportaje al pie de la horca» de Julius Fučik, periodista checoslovaco… Fučik va a denunciar a sus compañeros, porque lo han amenazado con matar a su madre e hijos. Entonces escucha el gemido de un preso que se arrastra y decide no hablar»

(Jesús Miguel Blandón, op.cit.,p. 193).

En marzo de 1958 firma Programa Mínimo del partido Movilización Republicana que pide amnistía general y retorno de exiliados y es seleccionado para pronunciar el discurso de apertura del curso universitario. Interviene en la jornada de repudio a la visita a la Universidad del funcionario norteamericano Milton Eisenhower (hermano del entonces presidente de Estados Unidos). En su carácter de secretario de relaciones del «Centro Universitario de la Universidad Nacional Autónoma» (CUUN), organiza en noviembre asambleas estudiantiles para exigir la libertad de profesores universitarios y de un estudiante (Tomás Borge) que guardan prisión desde el ajusticiamiento de Somoza. Es detenido varias veces, en Managua y en Matagalpa.

En marzo de 1959 funda con otros compañeros la JDN (Juventud Democrática Nicaragüense) que es considerada como el primer intento de la juventud nicaragüense por independizarse políticamente y desempeñar un papel histórico. Desde este movimiento pintan en paredes leyendas contra la tiranía, encabezan manifestaciones y señalan los defectos de Unión Nacional Opositora (UNO) controlada por el Partido Conservador. Estas acciones hacen que sea detenido el 2 de abril y es deportado a Guatemala. En la capital guatemalteca se relaciona con la Asociación de Estudiantes.

Inicio en la Guerrilla

En 1959 Carlos Fonseca pasa de Guatemala a Honduras y se integra en la columna guerrillera «Rigoberto López Pérez» al mando del Comandante Rafael Somarriba que contaba con el apoyo del gobierno cubano (a través del «Ché») en la lucha contra la dictadura de los Somoza. En la columna hay numerosos miembros cubanos. En una acción coordinada la columna es masacrada en El Chaparral (Honduras) y Carlos recibe una herida de bala en el pulmón. Es tratado en el Hospital General San Felipe de Tegucigalpa donde es visitado en su convalecencia por el guatemalteco Humberto Carrillo Luna junto al hondureño Edgardo Rivera Suazo, posteriormente Carlos Fonseca es trasladado a La Habana.

Después de su recuperación viaja a Costa Rica y Venezuela donde asiste a una convención del Frente Unitario Nicaragüense (FUN) y el 20 de febrero firma, como delegado del CUUN, el «Programa Mínimo» de esa organización progresista. Es detenido y enviado a México donde conoce al profesor Edelberto Torres, un reconocido biógrafo de Rubén Darío, por quien guarda particular afecto.

A su vuelta a Nicaragua es de nuevo detenido y extraditado a Guatemala donde es confinado en El Petén y hace amistad con el que sería futuro Comandante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) de Guatemala, Luis Augusto Turcios Lima. Es trasladado a la capital de donde se evade y pasa a El Salvador. En noviembre llega a Nicaragua vía La Habana con la ayuda de Tomás Borge y Julio Jérez y contacta con la recién fundada Juventud Patriótica Nicaragüense (JPN) que ha desplegado intensas actividades opositoras.

En 1961 Funda el Movimiento Nueva Nicaragua (MNN) junto con otros compañeros. El MNN tiene tres células, en Managua, León y Estelí. Publica el primer «Ideario de Sandino».

Fundación del FSLN y la guerrilla

En una reunión del MNN celebrada en Honduras en julio, en la que participó con Bayardo Altamirano López, Noel Guerrero Santiago, Tomás Borge MartínezSilvio Mayorga, Faustino Ruiz, Santos López, entre otros, Carlos Fonseca propone el nombre «Frente Sandinista de Liberación Nacional» para la organización armada revolucionaria que desde meses atrás se viene integrando.

Activa el Frente Estudiantil Revolucionario (FER) y junto con el veterano sandinista Santos López, estudia la posibilidad de la lucha armada sobre el terreno llegando hasta las orillas del río Coco. Las discrepancias con un compañero y la necesidad de fortalecer el Frente Interno evitan su participación en la guerrilla rural.

Entre febrero y agosto de 1963 ejecuta la Resistencia Urbana y estudia el movimiento guerrillero nicaragüense y las luchas revolucionarias de otros pueblos.

En 1964 es detenido y condenado a 6 meses de prisión donde escribe «Desde la cárcel Yo acuso a la dictadura» y «Esta es la verdad», ensayo en el que refuta un comunicado del gobierno que acusaba a los sandinistas de querer atentar contra periódicos como La Prensa y asesinar políticos de otras fuerzas políticas, incluyendo del Partido Comunista de Nicaragua.

El 6 de enero de 1965 es deportado, por tercera vez, a Guatemala y confinado otra vez en El Petén, una noche varios hombres armados lo conducen a la orilla del río Suchiate, y después de hacer varios disparos de ametralladora, el 15 de enero lo cruza a nado. Al día siguiente llega a Tapachula, México.

El 20 de marzo contrae matrimonio civil, en León, con María Haydée Terán de quien se había enamorado en prisión. María Haydée era dos años menor que Carlos, procedía de León y su familia era una conocida familia de disidentes liberales. Su padre y hermano eran militantes del Partido Liberal Independiente (PLI). Su familia tenía una editorial: Editorial Antorcha, y una librería cerca de la Universidad. María Haydée mantenía contactos con activistas estudiantiles y participaba en diferentes actos de protesta contra la dictadura. Ella conoció a Carlos Fonseca en una reunión clandestina pero no supo quien era hasta que su novio, Octavio Robleto, al escuchar la descripción de la misma se lo dijo. Cuando Fonseca estaba en prisión acudía a visitarle dos veces por semana, los jueves y los domingos.

En enero de 1965, María se entera, en una visita que hace a la cárcel, que Fonseca ha sido liberado, pregunta a su padre que lo han llevado a Guatemala (la tercera deportación a ese país). Después de estar varios días en la cárcel de «La Tigrera» lo deportan a México. María llega a México en compañía de su padre y de su hermano y se casa con Carlos Fonseca el 3 de abril en la casa de Don Edelberto Torres. Pasan un año fuera de Nicaragua. Después de pasar por Costa Rica entra a Nicaragua en diciembre de 1965.

El 24 de noviembre de 1966 nace en León su hijo Carlos. En este tiempo Carlos Fonseca hace varios trabajos de investigación sobre el poeta Rubén Darío a la vez que junto con compañeros como José Benito Escobar, Daniel y Humberto Ortega y otros más intensifican el trabajo en los barrios de Managua y fortalecen el movimiento estudiantil a la vez que determina hacer los preparativos necesarios para implementar la lucha armada en la ciudad y en el campo.

En 1967 el FSLN emite un comunicado denunciando a los provocadores de la UNO y con ello se rompe la izquierda tradicional. En abril, Fonseca se traslada a la montaña, a la zona de Quiragüe, con un grupo guerrillero y el 6 de agosto combate en la comarca El Bijagüe. La presencia de los guerrilleros sandinistas desata una sangrienta represión entre los campesinos, seguida por su propia persecución de manos de la seguridad del estado, lo que lo obliga en sus ocasionales viajes a la capital a pedir refugio ya no meramente en casas de seguridad de propiedad de asociados a la lucha armada, o familiares de éstos, sino que por su conducto en residencias de personalidades no asociadas al Frente Sandinista, incluyendo su subterfugia estadía a finales de noviembre del 1967 en la casa de Doña Angélica Balladares de Arguello, ¨Mujer de Las Américas¨, Capítulo de Nicaragua en 1959 y, desde muchas décadas atrás conocida como la «Primera Dama del Liberalismo».

El 17 de enero de 1968 se le reconoce a nivel nacional como el único y principal Jefe Político y Militar del FSLN. Junto con Julio Buitrago Urroz, el catedrático Ricardo Morales Avilés y otros cuadros reorganizan las filas del FSLN después de los entrenamientos del cerro Pancasán y lanza varios comunicados a las madres nicaragüenses y a la estudiantes revolucionarios.

El 29 de enero de 1969 nace su hija Tania. El FSLN (Frente Sandinista de Liberación Nacional) se consolida política e ideológicamente, a pesar de sus reveses militares, al ofrecer un programa con quince puntos señalados por él, sus estatutos y estrategia. Lanza mensajes en nombre de la organización «Por un primero de mayo guerrillero y victorioso».

El 31 de agosto es capturado en una casa de Alajuela, en Costa Rica y en diciembre se organiza un operativo para su liberación que resulta fallido. En él cae presa, entre otros compañeros, su esposa María Haydée Terán. Diferentes movimientos en Francia y El Salvador piden a Costa Rica la liberación de Carlos Fonseca y sus compañeros pero no es hasta el 21 de octubre que mediante una operación de canje del FSLN son liberados pasando a Cuba vía México.

Vive y trabaja en La Habana hasta 1975. En ese tiempo realiza una intensa labor de organización del FSLN y de publicación de diferentes comunicados y artículos, muchos de ellos son publicados en la revista Bohemia. De su pluma saldrán artículos como «Reseña de la secular intervención norteamericana en Nicaragua» (para el XXXVIII aniversario del asesinato de Sandino) o «Notas sobre la carta-testamento de Rigoberto López Pérez».

En agosto de 1975 está de nuevo en Nicaragua.2​ En noviembre escribe «Síntesis de algunos problemas actuales».

Luego se integra a la montaña y en 1976 escribe «Notas sobre la montaña» y,»Notas sobre algunos problemas de hoy», en el mes de octubre.

Muerte

Bajo un torrencial aguacero que no amainaba, cae en combate en la noche del 8 de noviembre de 1976,3​ gestando la unidad de las tendencias sandinistas,4​ en el entorno conocido como Boca de Piedra situado en la comarca de Zinica. Testigos oculares indican que Carlos Fonseca fue asesinado después de capturado. Su cadáver es mutilado y mandan sus manos a Managua para la identificación.

En 1979 sus restos fueron exhumados en la montaña5​ y depositados, durante una ceremonia solemne en la que participaron más de 100.000 personas, en el mausoleo del Parque Central contiguo a la Plaza de la Revolución en Managua, junto a los restos del Coronel Santos López.

Versión del Oficial de la Guardia Nacional de Nicaragua

Según la versión del capitán Guardia Nacional José Enrique Munguía Berríos, él se encontraba patrullando esa zona con tres patrullas, una bajo su mando y las otras dos a cargo del teniente Manuel Cisneros.

Afirma Munguía que aproximadamente a las 2:00 P.M. del 5 de noviembre de 1976, unos campesinos le habían informado que varios guerrilleros operaban en esa zona, un jinete se les aproximó y les gritó que les suministraría información. El campesino declaró que había bajado al pueblo más cercano a hacer sus compras y que unos hombres con ropa camuflada y armados le habían despojado de todo, indicó el rumbo que estos hombres habían tomado enfatizando que el jefe de ellos «era un hombre flaco, alto, barbudo y con anteojos «culo de botella»«.6

Munguía extendió un mapa de la zona y ubicó el lugar más indicado para establecer contacto, siendo la confluencia de los ríos Zinica y Piedra. Ordenó al teniente Manuel Cisneros que con su patrulla se dirigiera a ese lugar y tomara posiciones en una iglesia abandonada, y que él llegaría horas más tarde.

Que como a las 8:00 P.M. recibió una llamada de Cisneros, diciéndole que habían intercambiado disparos con un grupo de individuos que estaban al otro lado del río y que uno de ellos, supuestamente herido gritaba:

«Soy Carlos Fonseca Amador, no disparen, soy más útil vivo que muerto».

Ordenó entonces que no cruzaran el río porque podía tratarse de una emboscada y que esperaran a que él, Munguía, llegara. Cuando Munguía se presentó con su patrulla eran las 6:00 A.M. del 6 de noviembre de 1976. Se desplegaron y cruzaron el río, encontrándose que todos estaban muertos, excepto el que decía llamarse Carlos Fonseca Amador, él cual tenía una de las piernas bastante maltratada por una bala de Garand, por lo que procedió a pedir que enviaran un helicóptero para identificar por medio de huellas digitales y fotografías al herido.

Sin embargo, un soldado de origen misquito que manejaba el fusil ametrallador Browning, le dejó ir una ráfaga, diciéndole:

«Eras Carlos Fonseca Amador, mucho nos cuesta capturarte y luego tu padre que le maneja los negocios a los Somoza, consigue que te pongan siempre en libertad.»

El helicóptero se llevó el cadáver y nunca supo nada de él, pero Munguía garantiza que la tumba existente en ese lugar era la de un guardia que se le escapó un tiro de su fusil cuando lo limpiaba, muriendo en el acto.[cita requerida]

Valoración histórica

De acuerdo al historiador Aldo Díaz Lacayo:7

«Carlos es sobre todo: el estratega y constructor de una fuerza, de un contingente revolucionario que fue capaz de luchar de manera sostenida hasta conseguir la masiva incorporación del pueblo a la lucha y el triunfo revolucionario. Los que lo conocieron definen a Carlos como: Humilde, comunicativo, preocupado por los problemas de los demás, cuidadoso de los valores y del respeto a los seres humanos, incapaz de permitir privilegios para sí e intolerante con vicios que empañaban la conducta del militante sandinista.»

«De alguna manera era un místico. Carlos tuvo la lucidez de colocar tempranamente a Sandino como parte sustantiva de la nueva etapa de lucha que se abrió después del ajusticiamiento del tirano y del triunfo de la Revolución Cubana. Su paciencia y terquedad para estudiar la propia historia.»

«Lo único que podemos hacer es: ESTUDIAR SU PENSAMIENTO, SU

VIDA,

 SUS ENSEÑANZAS, Y HACERLAS NUESTRAS…»