“Crees que la vida es incendio,
Que el progreso es erupción;
En donde pones la bala, el porvenir pones.
No.

Mas la América nuestra…
Que tiembla de huracanes y vive de amor… vive.
Y sueña. Y ama, y vibra; y es la hija del sol.
Tened cuidado, hay mil cachorros sueltos del León Español”.

(Fragmentos de la oda “A Roosvelt”,
poema citado por el Comandante Daniel Ortega
en su histórico discurso,
durante la Toma de posesión como Presidente de Nicaragua,
el 10 de enero de 1985, en la Plaza de la Revolución)

Muchos conocen a Rubén Darío por sus versos alejandrinos, por sus descripciones muy sontuosas, las referencias cultas, el canto al amor, a los sentimientos, a la vida y a la muerte.

Muchos subrayan de su poesía “la influencia del parnasianismo francés (perfección formal frente a los descuidos y sentimentalismo excesivo del romanticismo), y la evasión de la sociedad de su tiempo, refugiándose en lo antiguo, exótico, bello y aristocrático, como los mitos griegos, los jardines franceses y los cisnes”.

Sin embargo, Rubén Darío fue también periodista y diplomático.

El “Poeta de los cisnes” fue también periodista y diplomático y dejó clara su posición política en sus escritos, “donde abogó por la inclusión de los más desposeídos en América Latina y fustigó las incesantes intenciones invasoras del imperio norteamericano”.

Uno de los poemas más significativo del pensamiento antiimperialista y revolucionario de Rubén Darío es la oda, que dirigió al presidente estadounidense Franklin Roosevelt (1882-1945), en la cual “desnudó la perversa garra del capitalismo e intervencionismo que siempre ha rondado sobre Latinoamérica”.

VIII
A ROOSEVELT

Es con voz de la Biblia, o verso de Walt Whitman,
que habría de llegar hasta ti, Cazador,
primitivo y moderno, sencillo y complicado,
con un algo de Wáshington y cuatro de Nemrod.
Eres los Estados Unidos,
eres el futuro invasor
de la América ingenua que tiene sangre indígena,
que aún reza a Jesucristo y aún habla español.

Eres soberbio y fuerte ejemplar de tu raza;
eres culto, eres hábil; te opones a Tolstoy.
Y domando caballos, o asesinando tigres,
eres un Alejandro-Nabucodonosor.
(Eres un profesor de Energía
como dicen los locos de hoy.)

Crees que la vida es incendio,
que el progreso es erupción,
que en donde pones la bala
el porvenir pones.
No.

Los Estados Unidos son potentes y grandes.
Cuando ellos se estremecen hay un hondo temblor
que pasa por las vértebras enormes de los Andes.
Si clamáis, se oye como el rugir del león.
Ya Hugo a Grant lo dijo: Las estrellas son vuestras.
(Apenas brilla, alzándose, el argentino sol
y la estrella chilena se levanta…) Sois ricos.
Juntáis al culto de Hércules el culto de Mammón;
y alumbrando el camino de la fácil conquista,
la Libertad levanta su antorcha en Nueva-York.

Mas la América nuestra, que tenía poetas
desde los viejos tiempos de Netzahualcoyotl,
que ha guardado las huellas de los pies del gran Baco,
que el alfabeto pánico en un tiempo aprendió;
que consultó los astros, que conoció la Atlántida
cuyo nombre nos llega resonando en Platón,
que desde los remotos momentos de su vida
vive de luz, de fuego, de perfume, de amor,
la América del grande Moctezuma, del Inca,
la América fragante de Cristóbal Colón,
la América católica, la América española,
la América en que dijo el noble Guatemoc:
«Yo no estoy en un lecho de rosas»; esa América
que tiembla de huracanes y que vive de amor,
hombres de ojos sajones y alma bárbara, vive.
Y sueña. Y ama, y vibra, y es la hija del Sol.
Tened cuidado. ¡Vive la América española!
Hay mil cachorros sueltos del León Español.
Se necesitaría, Roosevelt, ser, por Dios mismo,
el Riflero terrible y el fuerte Cazador,
para poder tenernos en vuestras férreas garras.

Y, pues contáis con todo, falta una cosa: ¡Dios!

La cita que aparece al inicio del texto, es parte del histórico discurso que el Comandante Daniel Ortega pronunció en ocasión de la Toma de posesión como Presidente, el 10 de enero de 1985.

Citando la oda “A Roosvelt” de Rubén Darío, afirmaba que “la guerra que sufrimos la impone el poderío de la potencia militar norteamericana y sólo derrotando definitivamente esta agresión, se podrán persuadir los Estados Unidos de que esta Revolución no puede ser vencida” […]

35 años después, en esta otra etapa del proceso revolucionario, el poema “A Roosevelt”, contenido en la obra Cantos de vida y esperanza, conserva intacta su vigencia.

El escenario internacional ha cambiado, estamos en una coyuntura muy diferente a la de los ochenta, pero los intereses imperialistas se han vuelto a expresar con fuerza, con acciones que intentan mermar los procesos revolucionarios nuestroamericanos. Esto con la aplicación de sanciones, el apoyo a prácticas anticonstitucionales, la desestabilización en distintos países de América Latina y el Caribe y hasta el respaldo a golpes de estado (como en el caso de Bolivia).

En el contexto de hoy, el poema “A Roosvelt” parece profético y Rubén Darío así, manifiesta su pensamiento político revolucionario y antiimperialista, hablando no solo a sus contemporáneos, sino también a cada uno de nosotros.

Fuentes:

Radio La Primerísima
http://www.radiolaprimerisima.com/noticias/general/91782/ruben-dario-hizo-revolucion-con-su-puno-y-letra/

Rubén Darío antiimperialista y la denuncia el expansionismo yanqui

Rubén Darío antiimperialista y la denuncia el expansionismo yanqui

Rubén Darío: poeta, periodista y diplomático
https://www.enel.gob.ni/index.php/comuni/noticias-enel/663-rubenpoetadip

Cantos de Vida y Esperanza
https://www.poderjudicial.gob.ni/centenario-dario/pdf/cantos-de-vida-y-esperanza.pdf