El 7 de octubre de 1977, hace 49 años, en la zona del puente Los Cabros, entre León y Chinandega, cayó en combate el militante de la causa sandinista Jorge Sinforoso Bravo Sáenz, quien a sus 27 años dejó una trayectoria de lucha y compromiso vinculada al proceso contra la dictadura militar somocista.
Los primeros años de Jorge Sinforoso Bravo
Jorge Sinforoso Bravo nació en Managua el 5 de octubre de 1950, en el seno de una familia que se involucró en el apoyo a la lucha contra la dictadura militar somocista.
Su padre, Jorge Bravo Duarte, colaboraba con la causa mediante el traslado de medicamentos, armas y correo.
En la historia de la lucha libertaria, Jorge Sinforoso Bravo aparece desde muy joven integrado al Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN). Con apenas 15 años de edad, asumió la convicción revolucionaria y la entrega para luchar por la liberación de Nicaragua de la dictadura somocista.
Entre algunos de sus compañeros de célula se encontraban Jacinto Suárez y Manuel Alí Rivas Vallecillo.
Presencia en la histórica manifestación de 1967
El 22 de enero de 1967, junto a los compañeros Julio Buitrago, Camilo Ortega, Casimiro Sotelo, Julián Roque, David Tejada, Jacinto Suárez y Michelle Najlis, formó parte de la comisión del Frente Sandinista que participó en la manifestación reprimida atrozmente por la Guardia Nacional, hecho conocido como la Masacre de la Avenida Roosevelt.
Su participación fue creciendo y poco a poco asumió mayores responsabilidades dentro de la organización.
Apoyó la gesta heroica de Pancasán y participó en acciones de recuperación económica en la sorbetería Lacmiel y el Banco de Londres, tras lo cual fue capturado.
Durante su permanencia en las cárceles somocistas, Jorge Sinforoso Bravo fue víctima de constantes torturas por parte de los guardias, quienes le causaron una lesión en la columna vertebral.
Esta situación no le impidió continuar desarrollando el trabajo político-ideológico junto a los compañeros que permanecían presos, manteniendo viva la conciencia sobre la Revolución y la decisión de no claudicar en la lucha.
Logró su libertad el 16 de noviembre de 1971 y continuó cumpliendo las tareas asignadas por el Frente Sandinista.
Como consecuencia de su pensamiento y solidaridad con los compañeros encarcelados por la dictadura, el 8 de agosto de 1972 realizó una recolecta en apoyo a sus compañeros prisioneros.
En la clandestinidad, en el norte del país, se ocupó de la logística y el aprovisionamiento de la guerrilla.
Posteriormente, en 1973, fue trasladado al regional de la ciudad de León, donde continuó desarrollando tareas dentro de la organización.
Escuela militar en El Sauce
Cumpliendo las orientaciones de la Dirección Nacional del FSLN de continuar la preparación de los compañeros en el campo militar, el 4 de julio de 1975 instaló una escuela militar en El Sauce.
La escuela estuvo dirigida por Jorge Sinforoso Bravo, quien preparó a numerosos jóvenes integrados al movimiento revolucionario.
Estuvo a cargo de la estrategia y táctica militar, así como de la preparación político-ideológica.
Durante los años 1974 y 1975, fue miembro del Comité Regional de León. En ese contexto, los responsables de esa zona eran Iván Montenegro y Pedro Aráuz.
Jorge Sinforoso Bravo dirigía las actividades estudiantiles y obreras.
Viajes a Cuba y México
El compañero Sinforoso viajó a Cuba para recibir tratamiento médico debido a sus lesiones vertebrales.
En 1975 se trasladó a México por los mismos malestares. Allí se encontró con Joaquín Cuadra, convivencia que sirvió para la identificación y transmisión de experiencias entre ambos cuadros.
A finales de 1976 ingresaron al país vía Honduras para integrarse a las filas de las columnas guerrilleras ubicadas en el norte del país.
En ese contexto, compartió experiencias y momentos de lucha en la montaña con el comandante Germán Pomares Ordóñez, “El Danto”.
Coordinación de estructuras políticas en el occidente
Jorge Sinforoso Bravo asumió la coordinación de las estructuras políticas en el occidente del país, realizando trabajo organizativo en la clandestinidad y sumando combatientes en esa zona para la lucha insurreccional de la Ofensiva de Octubre Victorioso.
Su labor estuvo enfocada en fortalecer las estructuras organizativas y políticas de la lucha revolucionaria en el occidente de Nicaragua.
Caída en combate en el puente Los Cabros
El 7 de octubre de 1977, Jorge Sinforoso Bravo y el compañero Lenin Cerna fueron detectados por la Guardia Nacional.
Durante el enfrentamiento con la guardia somocista, el compañero Sinforoso fue herido. Sin embargo, continuó combatiendo para garantizar la retirada de Lenin Cerna.
El enfrentamiento ocurrió en el puente Los Cabros, sobre la carretera entre León y Chinandega, donde finalmente fue abatido por la Guardia Nacional.
Un legado histórico que permanece en la memoria
Jorge Sinforoso Bravo Sáenz, quien tenía 27 años al momento de su caída, dejó una trayectoria marcada por su participación en el proceso revolucionario, su firmeza, disciplina y entrega a la causa que defendía.
A 49 años de su caída, su legado histórico permanece presente, manteniendo viva la memoria de su gesta, su entrega y su vida, como parte de la historia de la lucha por una Nicaragua libre y soberana.