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Masaya impulsa la dulcería tradicional con el concurso nacional «Orgullo que endulza a Nicaragua»

Iris Varela
Iris Varela 12 de octubre, 2026 • 5 min de lectura

Masaya, conocida como la Ciudad de las Flores y cuna del folclor nicaragüense, también destaca por su tradición dulcera. Para promover este patrimonio cultural y fortalecer los emprendimientos que mantienen vivas las recetas tradicionales, el Ministerio para la Promoción de Emprendimientos lanzó el concurso nacional «Orgullo que endulza a Nicaragua», cuya convocatoria estará abierta hasta el 23 de octubre.

Durante la entrevista central del programa Revista en Vivo, de Canal 4, Francisco Chamorro, delegado del Ministerio para la Promoción de Emprendimientos en Masaya, explicó que la iniciativa busca reconocer el trabajo de quienes elaboran dulces tradicionales y contribuir al crecimiento de sus negocios.

El lanzamiento oficial se realizó el pasado 7 de octubre, en Masaya, con el propósito de visibilizar un sector que forma parte de la identidad cultural y de la actividad económica de numerosas familias nicaragüenses.

¿Quiénes pueden participar en el concurso de dulcería tradicional?

Chamorro explicó que la convocatoria está dirigida a nicaragüenses mayores de 18 años que cuenten con un emprendimiento de dulcería tradicional con al menos dos años de funcionamiento y tengan conocimientos y habilidades para elaborar estos productos.

Las inscripciones estarán disponibles hasta el 23 de octubre en las oficinas del Ministerio para la Promoción de Emprendimientos y mediante el código QR que la institución comparte en sus redes sociales.

El concurso tendrá una sola categoría. Cada participante deberá presentar una propuesta con al menos cinco productos tradicionales, entre ellos cajetas de leche, cajetas de coco, huevo chimbo y otros dulces representativos de la gastronomía nicaragüense.

Las propuestas se presentarán en una bandeja que refleje la tradición, el colorido, la agregación de valor y el potencial comercial de los productos.

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Premios y acompañamiento para fortalecer los emprendimientos

El concurso contempla tres premios económicos que funcionarán como capital semilla para impulsar los negocios ganadores. Según detalló el delegado ministerial, la distribución será la siguiente:

  • Primer lugar: 35,000 córdobas.
  • Segundo lugar: 25,000 córdobas.
  • Tercer lugar: 15,000 córdobas.

Los ganadores deberán presentar una propuesta de inversión para fortalecer sus emprendimientos. Además, las personas participantes podrán recibir acompañamiento técnico mediante asesorías y mentorías puntuales del Ministerio para la Promoción de Emprendimientos.

La final del concurso está prevista para el 7 de noviembre en la ciudad de Chinandega, donde se seleccionará a los tres primeros lugares.

Chamorro destacó que esta iniciativa busca dinamizar la actividad artesanal, reconocer el conocimiento acumulado por las familias dulceras y abrir oportunidades para que los sabores tradicionales de Nicaragua alcancen nuevos mercados.

La experiencia de Dulcería El Carmen evidencia que detrás de cada cajeta hay una historia de esfuerzo, aprendizaje y dedicación. También recuerda la importancia de respaldar a los emprendimientos locales que conservan recetas y prácticas vinculadas con la identidad cultural nicaragüense.

Dulcería El Carmen: más de 50 años conservando las recetas de Masaya

Como parte del recorrido por la tradición dulcera de Masaya, el equipo de Revista en Vivo visitó la Dulcería El Carmen, un emprendimiento con más de 50 años de trayectoria, encabezado por Carmen Barahona, de 76 años.

En el barrio José Dolores Bonilla, doña Carmen compartió cómo comenzó su historia en la elaboración de dulces, cuando su familia enfrentaba dificultades económicas y vivía en un pequeño cuarto alquilado.

Sus primeras producciones fueron cajeta rosada, coco negro y cajeta de leche. Preparaba las cajetas en pequeños peroles colocados sobre tres piedras, mientras sus hijas las vendían en el mercado y en la estación del ferrocarril, cuando este todavía funcionaba. Cada cajeta costaba entonces 25 centavos y se comercializaba sin empaque.

Su aprendizaje comenzó mucho antes, cuando a los 12 años estuvo en el Colegio María Auxiliadora de Granada. Allí pasó cerca de ocho años y aprendió a preparar dulces mientras colaboraba en la cocina.

Desde entonces, no ha dejado de trabajar en este oficio. Con el paso del tiempo, su emprendimiento creció y se convirtió en un negocio conocido por sus clientes, que también ha generado empleo y permitido transmitir conocimientos a nuevas generaciones.

Actualmente, jóvenes participan en labores como el empaque de productos tradicionales, entre ellos los coyolitos, demostrando cómo este oficio puede mantenerse vigente mediante el trabajo familiar y la continuidad de las recetas.

Al referirse a la importancia de conservar esta tradición, doña Carmen fue clara: «Que no las cambien, que no cambien y que siga siendo siempre la misma calidad de siempre».

Su testimonio refleja el esfuerzo de generaciones de emprendedores que han preservado sabores característicos de Nicaragua y han encontrado en la dulcería una forma de sustento.

La dulcería tradicional ante una nueva temporada de ventas

La convocatoria llega en un período importante para el sector, ante la proximidad de las celebraciones de La Purísima y la temporada de diciembre, cuando aumenta la demanda de dulces tradicionales.

En ese contexto, el concurso «Orgullo que endulza a Nicaragua» busca promover el reconocimiento de estos productos, fortalecer los pequeños negocios y contribuir a que los conocimientos artesanales continúen transmitiéndose entre generaciones.