El obispo emérito Monseñor Juan Abelardo Mata Guevara recibió en su residencia una visita durante la que compartió detalles de su vida dedicada a la oración, la lectura y el trabajo agrícola, además de recordar con gratitud al Cardenal Miguel Obando y Bravo, a quien describió como un hombre sabio que marcó profundamente su vocación sacerdotal.
Durante una entrevista para el programa Informe Pastrán transmitido en Canal 6, nicaragüense por Gracia de Dios,, Monseñor Mata expresó que goza de buena salud y explicó que actualmente lleva una vida tranquila, centrada en la oración, el estudio y el cuidado de su finca.
«Estoy bien, gracias a Dios, me siento bien», afirmó el obispo emérito.
Una vida dedicada a la oración, el estudio y la naturaleza
Monseñor Juan Abelardo Mata explicó que ha encontrado en el silencio un espacio para fortalecer su vida espiritual y continuar profundizando en el estudio de la Sagrada Escritura.
«Me gusta más el silencio, el estudio y la oración. Estoy en mi charco, llevando vida monacal», expresó.
Añadió que dedica parte de sus jornadas a caminar por la finca, cuidar las plantas y desarrollar pequeños proyectos agrícolas y de apicultura.
Durante el recorrido mostró sus cultivos de papaya, plátano, árboles frutales y las colmenas donde produce miel de forma artesanal.
Asimismo, explicó que la vegetación que rodea su vivienda fue sembrada con el propósito de crear un microclima que disminuyera las altas temperaturas de la zona.
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El recuerdo del Cardenal Miguel Obando y Bravo
Uno de los momentos más emotivos de la conversación estuvo dedicado al Cardenal Miguel Obando y Bravo, a quien recordó como uno de los hombres que más influyó en su formación humana y sacerdotal.
«Un hombre sabio. De él aprendí mucho», expresó Monseñor Mata.
Recordó que conoció al entonces padre Miguel Obando durante sus años de formación en el seminario, donde fue su profesor de Física, Matemáticas, Geometría y Trigonometría.
Relató además una experiencia que considera determinante en su vida, cuando decidió hacer una pausa en su formación sacerdotal tras una enfermedad. Tiempo después, fue el propio padre Miguel Obando quien llegó a buscarlo personalmente para animarlo a regresar al seminario.
«Saca de su cartera y me dice: ‘Aquí está para que te vayas de vuelta’. A eso vino. Son detalles bellos», recordó emocionado.
Años más tarde, el entonces Arzobispo de Managua solicitó a la Santa Sede su nombramiento como obispo auxiliar.
Agricultura, apicultura y proyectos personales
Durante la visita, Monseñor Mata mostró parte de los proyectos que desarrolla en su propiedad, donde cultiva papayas, plátanos y mantiene una pequeña producción apícola.
También explicó que construyó parte de la infraestructura de la finca con esfuerzo propio, incluyendo bloques, sistemas de almacenamiento de agua y espacios destinados al riego de los cultivos.
La finca se ha convertido en un lugar donde combina el trabajo manual con la reflexión espiritual y el estudio.
Un retiro con energía y esperanza
Quienes realizaron la visita destacaron la vitalidad y el entusiasmo del obispo emérito, quien continúa realizando caminatas diarias y atendiendo personalmente distintas actividades en su propiedad.
Al finalizar el recorrido, ambas partes intercambiaron un saludo afectuoso y expresaron sus deseos de salud y bienestar.
«Que el Señor me lo cuide», expresó Monseñor Juan Abelardo Mata al despedirse.
La visita permitió conocer una faceta más cercana del obispo emérito, quien hoy dedica su vida al silencio, la oración, el estudio de la Sagrada Escritura y el trabajo en el campo, manteniendo vivo el recuerdo de quienes marcaron su camino sacerdotal, entre ellos el Cardenal Miguel Obando y Bravo.