Los pueblos originarios de Nicaragua constituyen una herencia histórica de dignidad, resistencia y defensa de la soberanía nacional. En el marco de la conmemoración del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, la Asamblea Nacional reafirmó el reconocimiento constitucional de sus derechos y destacó su aporte permanente a la construcción de una nación multiétnica, pluricultural y multilingüe.
Durante el programa Desde el Parlamento, la presidenta de la Comisión de Asuntos de los Pueblos Originarios, Afrodescendientes y Regímenes Autonómicos de la Asamblea Nacional, diputada Chaira Downs, resaltó que el reconocimiento alcanzado por estas comunidades representa una conquista histórica consolidada mediante la Revolución Popular Sandinista y fortalecida por el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional.
Constitución reconoce a los pueblos originarios como parte esencial de la nación
La legisladora explicó que la Constitución Política reconoce a Nicaragua como una nación integrada por diversos pueblos, garantizando la protección de sus culturas, lenguas, territorios, formas de organización y participación en el desarrollo nacional.
Asimismo, señaló que este reconocimiento trasciende el ámbito jurídico, al convertirse en una expresión de justicia histórica, social y política para los pueblos originarios y afrodescendientes.
«Ese reconocimiento representa el compromiso del Estado con la protección, preservación de su identidad, de sus culturas, de sus lenguas, de sus territorios y garantiza su participación activa en la construcción del desarrollo nacional», expresó la diputada Chaira Downs.
Legado histórico de dignidad y defensa de la soberanía
Durante la entrevista se recordó el papel desempeñado por los caciques Diriangén y Nicarao, así como la participación de los indígenas flecheros de Matagalpa en la Batalla de San Jacinto, hechos considerados parte fundamental de la memoria histórica del país.
La diputada destacó que ese legado continúa inspirando a las nuevas generaciones mediante valores como el patriotismo, la lealtad, la resistencia y la defensa permanente de la independencia nacional.
También subrayó que el pensamiento del General Augusto C. Sandino reivindicó las raíces indígenas como fundamento de la identidad nacional y de la lucha por la autodeterminación frente a cualquier forma de dominación extranjera.
Autonomía fortalece derechos de la Costa Caribe
Otro de los temas abordados fue el desarrollo del régimen de autonomía de las Regiones Autónomas de la Costa Caribe, considerado por la diputada como uno de los principales instrumentos para garantizar los derechos históricos de los pueblos originarios y afrodescendientes.
Explicó que este modelo ha permitido fortalecer la educación intercultural bilingüe, la preservación de las lenguas maternas, la medicina tradicional, las formas propias de gobernanza y el desarrollo de proyectos de infraestructura que contribuyen al bienestar de las comunidades.
Asimismo, destacó los avances alcanzados en servicios de agua potable, energía eléctrica, salud, educación, conectividad vial y desarrollo económico impulsados en la Costa Caribe.
Unidad nacional basada en la diversidad cultural
La parlamentaria afirmó que las políticas públicas impulsadas en los últimos años han favorecido una mayor integración entre las distintas regiones del país, fortaleciendo el intercambio cultural, las tradiciones, la gastronomía y las expresiones artísticas entre el Pacífico, Centro, Norte y la Costa Caribe.
En ese sentido, sostuvo que la convivencia entre los distintos pueblos refleja una Nicaragua unida, donde la diversidad cultural constituye una fortaleza para el desarrollo nacional.
Asamblea Nacional reafirma compromiso con la justicia histórica
En vísperas del 9 de agosto, fecha en que se conmemora el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, la Asamblea Nacional reiteró su compromiso de continuar fortaleciendo el marco jurídico que garantiza los derechos de los pueblos originarios y afrodescendientes.
La diputada Chaira Downs afirmó que preservar la memoria histórica, la identidad cultural y la participación activa de estas comunidades constituye un elemento esencial para consolidar una Nicaragua en paz, con estabilidad, inclusión y desarrollo para todas las familias.