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Diario Barricada
Nacionales

Sandino nos enseñó a llamarnos hermanos

Mercedes Estrada
Mercedes Estrada 06 de agosto, 2026 • 3 min de lectura

La Copresidenta de Nicaragua, compañera Rosario Murillo, destacó que la Revolución Popular Sandinista representa un llamado permanente a la unidad, la fraternidad y el fortalecimiento de los valores que identifican al pueblo nicaragüense, inspirados en el legado del General de Hombres y Mujeres Libres, Augusto C. Sandino.

“La Revolución Popular Sandinista nos convoca a la hermandad, a la fraternidad. Sandino nos enseñó a llamarnos hermanos. La Revolución Popular nos convoca a las verdades verdaderas. En la Revolución aprendimos a ser compañeros y compañeras, en todas esas batallas de bien, en toda esa desplegada e iluminada dignidad nacional, floreció más y más el amor, la primavera del amor más grande que nunca”, expresó. 

Asimismo, señaló que el sacrificio de quienes entregaron su vida por la patria fortaleció la conciencia y la determinación del pueblo para continuar construyendo una Nicaragua de paz, unidad y esperanza.

“La santidad de la sangre vertida por el bien de todos fertilizó nuestra conciencia, nuestras visiones y nuestras determinaciones de caminar con todos y por el bien de todos. Nuestra Nicaragua, pedacito de gloria, gracias. Nuestra Nicaragua para victorias. Nuestra Nicaragua donde estamos, somos tus hijos y el amor aquí, en estas tierras sacrosantas, nos une a todos, nos une con la fuerza de las grandes potencias espirituales. Esa fuerza habita en nosotros, que somos capaces de asumir con gallardía los desafíos y de avanzar en luz, la luz cierta, verdadera, magnífica e imprescindible del amanecer de todos y de todas”.

Reafirmó que la Nicaragua mantiene firme su compromiso con Dios, la paz y la concordia. 

“Nicaragua, con nuestra azul y blanca y rojinegra, bandera de lucha, de paz, de concordia, de cielo y de tierra, de hombres y mujeres libres, camina y solo se arrodilla ante Dios. Repito: caminamos y solo nos arrodillamos ante el Dios Supremo, para continuar escuchando, escuchando y escuchando; cumpliendo, por supuesto, y para cumplir sus mandamientos y mandatos. Para continuar sirviéndole a Dios, para cumplirle a Dios y para que entre todos sepamos hacer la vida cada vez mejor; sepamos hacer la vida cada vez más estable, próspera, alegre, segura, de concordia y esperanza. Esa certeza de quienes caminamos siempre más allá, adelante, como grandes seres, como grandes espíritus, como gran historia, con toda nuestra memoria, con todos y por el bien de todos”, reflexionó. 

La Copresidenta expresó además que el país vive una etapa de nuevas victorias impulsadas por la fortaleza del pueblo y el espíritu solidario que caracteriza a las familias nicaragüenses.

“Hoy es un buen día y aquí nos ilumina un sol que no declina, el sol que anuncia y alumbra ya todas las nuevas victorias. Esa Nicaragua de tantas y cotidianas nuevas victorias. Esa es nuestra Nicaragua digna y libre. Esa es nuestra Nicaragua fraternal, hermanable, solidaria, cristiana”, dijo.

Finalmente reiteró que el objetivo continúa siendo consolidar una patria de progreso, libre de pobreza, segura y próspera, donde prevalezcan el amor, la unidad y el trabajo conjunto para dar continuidad a los logros alcanzados y seguir avanzando hacia un futuro de mayores victorias.

“Esa es nuestra Nicaragua donde, gracias al Padre Celestial, vivimos plenamente el amor, vivimos para querernos, amarnos los unos a los otros y construir la patria que queremos, que necesitamos: una patria de progreso, una patria sin pobreza, una patria próspera, una patria segura, una patria donde demos continuidad a todo lo logrado y donde caminemos juntos siempre más allá”, concluyó.