Este 30 de abril, la militancia sandinista conmemora el décimo aniversario del paso a la inmortalidad del Comandante Tomás Borge Martínez, uno de los más grandes intelectuales orgánico del Frente Sandinista de Liberación Nacional y de la Revolución latinoamericana. Toda una vida dedicada a la Revolución Sandinista. Ha pasado a la memoria colectiva del pueblo a través de sus poemas, discursos, libros y vivencias.

Nacido en Matagalpa el 13 de agosto de 1930, fue escritor, periodista, poeta, orador, Comandante en jefe de la Revolución Sandinista. Fue el único fundador del FSLN que logró ver el triunfo el 19 de julio de 1979. Al momento de su partida, cumpliría 82 años.

El 12 de agosto de 2010, en un reportaje de El 19 Digital, expresó “Yo no le tengo miedo a la muerte, y me siento orgulloso de seguir siendo sandinista, de seguir siendo fiel a la bandera rojinegra de nuestro partido, de seguir siendo fiel a nuestra organización revolucionaria; y morir orgulloso de tener la frente levantada, y no haber sido desleal con mis principios, ni desleal con mis amigos ni con mis compañeros, ni con mi bandera, ni con mis gritos de combate”.

Ideas brillantes y valientes plasmadas en libros y discursos

El 13 de agosto de 1992, el Comandante Fidel Castro le escribió a Tomás a manera de dedicatoria en el libro Un grano de maíz: “Para Tomás, el poeta, el orador, el escritor, el hermano, que sus ideas brillantes y valientes prevalezcan”.

Con la motivación de que esas ideas brillantes y valientes prevalezcan, compartimos con nuestros lectores 10 frases del Comandante Tomás Borge Martínez, recopiladas de algunos discursos y del libro La Paciente impaciencia:

1. Nuestra vanguardia -el FSLN-, nacida entre pañales humildes, desgarrada por los sufrimientos iniciales, cercada de tinieblas, requería de un visionario, de un guía, de un místico, de un hombre generoso, de un dirigente engrandecido por el olvido de sí mismo y por la maestría con la que conjugaba la crítica enérgica con una fraternidad que estaba en cada célula de su singular estatura. Carlos Fonseca fue el principal fundador de nuestros sueños, el jefe, de una vez y para siempre, del Frente Sandinista de Liberación Nacional.

2. El Frente Sandinista fue el resultado de una multiplicación de factores contradictorios, una necesidad social.

3. El Frente Sandinista comenzó a dominar un arte que los movimientos armados del pasado no pudieron dominar y que constituía una de sus debilidades: el arte de saber trabajar en la clandestinidad, el arte de saber trabajar en cualquier circunstancia, en cualquier condición y frente a las represalias más duras.

4. En 1962 ya estaba conformado el Frente Sandinista de Liberación Nacional. Desde luego, no apareció por decreto ni fue fundado en una ceremonia. Surgió de un proceso que se inició aún antes de 1960 y empezó a definirse en 1961, año oficial de su fundación, hasta consolidarse en 1962.

5. Estoy lleno de optimismo, con la certidumbre de nuestras futuras victorias. No tengo ni la menor duda de que el Frente Sandinista va a continuar en el poder, ¡pero ni la menor duda! Nosotros hemos adquirido una fuerza descomunal, gracias a los resultados concretos de las políticas gubernamentales.

6. El Frente Sandinista de Liberación Nacional tampoco sustituye al pueblo, deben estar claros de esto los dirigentes y debe estar claro el pueblo, aunque el Frente Sandinista está en la obligación histórica de colocarse a la cabeza del pueblo para luchar en la defensa de ésta y de otras decisiones que toma la revolución.

7. Cuando nosotros hablamos de pueblo no estamos hablando de una categoría abstracta o de una noción teórica. No es que hayamos consultado los libros de Montesquieu, hablamos de hechos reales, de conceptos concretos, hablamos de la mayoría de la población que desempeña distintas funciones en el aparato productivo, es decir, hablamos de obreros, de campesinos, de artesanos, de estudiantes, de profesionales.

8. La unidad es la vida, la división es la muerte. La unidad significa multiplicación, la no unidad significa división.

9. El Frente Sandinista está destinado a levantar en alto a este país, a la tierra de Rubén Darío y de Augusto Sandino.

10. Somos realistas y tenemos los pies en la tierra. Nos proponemos construir una sociedad superior, pero dentro de una realidad concreta. El proyecto sandinista va hacia una sociedad nueva, dentro de una concepción muy propia de la revolución popular.