Efusivas son nuestras consignas,

Dichosos los días que hemos evocado nuestra Revolución,

Que las generaciones que aún están por florecer se empapen de nuestros ideales y convicciones.

El más grande legado de dignidad patriótica fue la defensa del General Sandino a nuestra Nicaragua, que con su sangre junto a la de tantos héroes disiparon la mancha de cualquier traidor a nuestra incólume bandera.

¡Qué vivos estamos en dignidad revolucionaria!

¡Qué orgullo es levantar nuestras voces defendiendo nuestra Patria!

¡En cuan invencibles gigantes nos hemos convertido!

Qué privilegio es amar apasionadamente esta Revolución,

Qué inmensa felicidad es saberte a mi lado, con coraje y valor.

Ver el vasto horizonte con cientos de oportunidades

y tener la certeza de que el futuro

que tanto anhelamos

se consolida.

Saber que una Nicaragua libre de miserias e incertidumbres es el presente, que es nuestro el porvenir en dignidad consolidando día a día nuestras Nuevas Victorias.

¡Continuemos en Dignidad Revolucionaria!

Escrito por: Mina Martínez