El Equipo de Barricada/Historia comparte con sus lectores 10 frases del Comandante Carlos Núñez sobre el Repliegue Táctico a Masaya, que inició el 27 de junio de 1979 en los barrios orientales de Managua y de la carretera Norte, un hecho sin precedente en la historia de Nicaragua

1. Pocos conocían el plan del repliegue. Miles se movilizaron sin saber el destino ni las razones para abandonar Managua. Muchos lloraron sin conocer ni entender tal decisión.

2. Pero de algo estaban seguros los esbirros al darse cuenta del Repliegue táctico y era de que si las fuerzas llegaban con buen suceso a Masaya, sin ser derrotadas, desorganizadas o diezmadas y si además se les ocurría atacar Jinotepe, las tropas somocistas allí no podrían resistir mucho tiempo el ataque ni el asedio de las fuerzas revolucionarias.

3. La calidad de los combatientes y del mismo armamento tiene su explicación. Nosotros considerábamos que la experiencia de Managua, tanto en los barrios orientales como en el Repliegue táctico, nos habían dado la experiencia suficiente en la agilidad del desplazamiento y en las formas de combate. 

4. La sola posibilidad de que en la zona de combate quedara población civil que posteriormente fuera masacrada por el enemigo, en un vano intento de presentar el repliegue como una estruendosa derrota, oprimía el estómago de cada uno de los jefes, más todavía porque habíamos trazado la orden de no informar del repliegue hasta que este se iniciara.

5. Sin unidad la resistencia heroica en Managua no hubiera contribuido a la victoria; sin unidad no hubiera habido enseñanza del Repliegue táctico; sin unidad Masaya hubiera caído en manos del enemigo; sin unidad las tomas de Jinotepe y Granada hubieran sido simples sueños debido a la obcecación, al sectarismo, a la competencia, a la conducta más repudiable. Esta es una de nuestras mejores experiencias porque llegamos a comprender el significado real y decisivo de unidad sandinista en el derribamiento de todo el andamiaje político y militar del somocismo.

6. Atrás quedaba el dictador con sus esbirros teniendo cerca una zona de combate desolada, con una supuesta victoria que no podría disfrutar mucho tiempo, porque las fuerzas sandinistas que los mantuvieron a raya, marchaban hacia Masaya para consolidar el frente de lucha comprendido entre Carazo, Masaya y Granada. Así quedaba la ciudad, sola, desecha, muda, con sus muertos más queridos, esperando el momento de la victoria para vivir por siempre.

7. Así, paso a paso, centímetro a centímetro, metro a metro, kilómetro a kilómetro, auxiliándonos unos a otros, transportando todos los pertrechos de guerra aumentados por las victorias tácticas conseguidas sobre el enemigo, nos acercábamos al final de la ruta; al fin estábamos por penetrar a Masaya, a un territorio libre, dominado por nuestros hermanos.

8. Solamente la moral y la conciencia, el espíritu de sobrevivencia nos mantenía empeñado en la marcha, aferrados a la esperanza de llegar pronto a Masaya, costara lo que costara.

 9. Como una maldición a punto de extirparse, la dictadura en agonía de muerte traía ruinas, muertes y destrucción a un pueblo inocente, cuya única exigencia era conquistar su derecho a ser libre y soberano.

10. Para nosotros fue realmente emocionante contemplar la confianza de nuestro pueblo en su vanguardia, el Frente Sandinista de Liberación Nacional.

Escrito por Bryan Dávila

Fuente: Carlos Núñez Téllez. Un pueblo en armas.Managua, Asamblea Nacional, 2013