A Nicaragua ¿le iría mejor con un gobierno del FSLN?, según reciente estudio de la encuesta M&R Consultores, esta vez, enfocados en el municipio de Managua y sus diferentes distritos, y que representa un 23.9% de los inscritos en el padrón electoral, con una muestra de 2,800 personas y con el 95% de confiabilidad; resultó ser que el 64.1% dice que con un gobierno del FSLN le iría mejor y el 10.7% que con uno de oposición, el 13.1% con ninguno y el 12.1% no sabe, en estos dos últimos puedan ser personas que no apoyan al gobierno actual y no ven ninguna opción en la oposición en estos momentos.

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El voto duro en Managua cuenta con un 45.4% para el FSLN, un voto suave de 16.1% y 3.3% se inclina a votar por el FSLN, lo cual le daría un voto probable y asumiendo que toda la gente inscrita en el padrón electoral van a votar arroja un 64.8%. El distrito que resalta con mayor porcentaje en la capital, es el Distrito III con 70% para el FSLN y el Distrito II con 68.2%.

El ejercicio de intención de votos a partir de la licencia ciudadana, arrojó un 63.7% de posibilidad para el FSLN. Otro reactivo es la predisposición que dice que el 64.8% se inclinan por el FSLN, en el caso de la oposición anda hasta por un 36%.

Raúl Obregón Gerente General de M&R Consultores, explicó que «8 de cada 10 ciudadanos en Managua dicen que van a votar o que probablemente si lo van hacer, por otro lado, la gestión de gobierno en Managua posee una alta aprobación con un porcentaje de aceptación alrededor de un 77%.

En el caso, de los adolescentes que van a votar por primera vez y que se encuentran en el rango de 16 – 19 años, se obtuvo que un 59.8% de la población adolescente dice que va votar por FSLN, y mas o menos el 20% por la oposición.

El académico Xavier Díaz-Lacayo dijo que «la licencia ciudadana está reflejando que la muestra de la encuesta, reconoce las estrategias que el gobierno ha venido teniendo desde el 2007, reconoce que es lo que tiene que esperar de los servicios, por eso tiene la capacidad de valoración».

«Hay que analizar que este tipo de herramientas, va un poco más allá de lo académico, sino que puestas en practicas, implican confiabilidad, satisfacción y calidad, en todo lo que esté orientado al desarrollo local y al balance con la prevención de desastres y un sin número de obras de infraestructura; como el manejo de las aguas, de la basura, entre otras», agregó Díaz.