“Todos los días celebramos la vida agradeciendo a Dios por tanto y por todo. La vida eterna de nuestros Héroes y Mártires, cómo la ensalzamos, han abonado tanto con su sangre santa a la Paz desde los principios y valores, y los principios y valores precisamente que profundizamos cada día, principios y valores de juventudes, de familias y comunidades con derechos»- Compañera Rosario Murillo, 4 de noviembre 2026.
El 5 de noviembre de 1984, hace 42 años, cayó en combate el subcomandante Enrique Schmidt, quien se desempeñaba como jefe de las Tropas Especiales del Ministerio del Interior. Su muerte ocurrió durante un enfrentamiento con un grupo de contrarrevolucionarios financiados por Estados Unidos, convirtiéndose en el primer alto funcionario nicaragüense que perdió la vida, enfrentando a la Contra.
Schmidt fue un militante sandinista de firmes convicciones revolucionarias, que se incorporó al Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en 1974 y dedicó su vida a la lucha por la liberación de Nicaragua.
De Chinandega a la lucha internacionalista
Nacido en Chinandega en 1949, Enrique Schmidt se trasladó a los 18 años a la República Federal de Alemania, donde aprendió el idioma y realizó estudios universitarios en la Universidad de Colonia.
Durante su estancia en ese país, en 1973, se involucró en actividades de solidaridad internacional. Tras el golpe militar de Augusto Pinochet contra el legítimo Gobierno de Salvador Allende, participó junto a estudiantes de América Latina, Asia y África en la fundación de la Unión de Estudiantes Tricontinental, organización que respaldaba al movimiento de izquierda chileno y al Frente para la Liberación de Vietnam del Sur.
Estas actividades le permitieron establecer vínculos con compañeros del FSLN organizados en Europa, entre ellos René Vivas Lugo.
En 1974 regresó a Nicaragua para incorporarse directamente a la lucha de liberación. También ejerció como docente de Economía en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN) y desarrolló labores organizativas con sindicatos que protestaban contra la dictadura somocista.
Entre 1975 y 1977 permaneció dos años en prisión. Posteriormente regresó a Alemania y, en 1979, se incorporó al Frente Sur. Con el triunfo de la Revolución Popular Sandinista, volvió a Nicaragua para continuar su participación en el proceso revolucionario.
Su trayectoria al servicio de la Revolución
Después del triunfo de 1979, Schmidt se integró al Ministerio del Interior, donde colaboró con el comandante Tomás Borge en la fundación de esta institución.
Posteriormente asumió la jefatura de la Policía de Managua y, en 1982, fue nombrado ministro de Telecomunicaciones y Correos, cargo que desempeñó hasta el 5 de noviembre de 1984, fecha en que cayó en combate.
Asimismo, estuvo al frente de las Tropas Especiales del Ministerio del Interior, dejando una trayectoria vinculada a las responsabilidades institucionales y a la defensa de la Revolución.
Un barrio que mantiene viva su memoria
El legado de Enrique Schmidt permanece presente en Managua, donde el barrio que lleva su nombre, ubicado en el Distrito IV, se convierte cada año en escenario de homenajes en su memoria.
Las familias de esta comunidad se reúnen en la calle principal para recordar al héroe y mártir sandinista, cuya historia forma parte de la memoria revolucionaria de Nicaragua.
Estas actividades representan una oportunidad para reconocer su trayectoria y mantener vivo el recuerdo de quien ocupó importantes responsabilidades después de 1979.
Su nombre también es recordado en Alemania
El reconocimiento a Enrique Schmidt trascendió las fronteras nicaragüenses. En 2014, habitantes del distrito de Lindenthal, en la ciudad alemana de Colonia, inauguraron una calle con el nombre del revolucionario nicaragüense.
La iniciativa surgió a partir de una solicitud presentada por miembros de los partidos alemanes Unión Demócrata Cristiana, Los Verdes y La Izquierda.
Durante el acto inaugural, la alcaldesa del distrito, Helga Blömer-Frerker, señaló que el homenaje buscaba establecer un precedente sobre la importancia del compromiso con la democracia.
A 42 años de su caída en combate, la historia de Enrique Schmidt continúa vinculada a la memoria de quienes participaron en la lucha revolucionaria y a los homenajes que mantienen presente su legado en Nicaragua y Alemania.