“Sabemos por qué luchamos, no hacemos la guerra por la guerra.  No somos un grupo de ilusos.  No combatimos por ambiciones personales o partidistas.  Tenemos confianza en el hombre como ser humano.  Nuestra meta única y final es la liberación de América Latina, que no sólo es nuestro continente, sino también nuestra Patria deshecha transitoriamente en veinte repúblicas”.

(Inti Peredo, 19 de julio de 1968)

Guido Peredo, nació en Cochabamba el 30 de abril de 1938.  Era el segundo hijo del matrimonio entre Rómulo Arano Peredo, profesor, periodista y exsenador de la república, y Selvira Leigue Llanos.  Tuvo cinco hermanos: Antonio, el primogénito; Roberto (Coco en la guerrilla del Che),  Emma Olga y Osvaldo.

Ingresó el 27 de noviembre de 1966 a la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), liderada por el Comandante Ernesto “Che” Guevara, en Ñancahuazú, Bolivia.   Combatiente ejemplar en el cumplimiento de sus funciones.   En las notas evaluativas del Che, se refiere a él, como “Muy Bueno. Mantiene el espíritu a pesar de su endeble constitución física, es un ejemplo y ha pasado la doble prueba del sacrificio y el combate a entera satisfacción” (27/5/67).   “Muy bueno.  Se mantiene su espíritu y se está demostrando como un gran combatiente”. (21/8/67).

Fue el más efectivo del grupo guerrillero, integrado por combatientes bolivianos, cubanos.  Luego del combate de la Quebrada del Churo, en la que es herido y capturado el Che Guevara, logró romper el cerco que habían tendido los Ranger bolivianos y los agentes de la CIA, con otros cuatro compañeros, tres cubanos y otro boliviano.  Luego de una larga y trabajosa travesía, lograron salir a Chile, donde los esperaba el Senador Salvador Allende.  Una proeza sin igual.

Pero antes, Inti,  sufrió el golpe de la muerte de su hermano de sangre, Roberto “Coco” Peredo, caído en La Higuera, el 26 de septiembre de 1967,

Al volver a Bolivia, junto con Darío, Davis Adriázola Veizaga,  enarboló las banderas guerrilleras del ELN, emitiendo comunicados desde la clandestinidad en los que exhortaba a continuar con la lucha armada en leal cumplimiento revolucionario al juramento hecho el 9 de octubre, cuando al pasar por un caserío de La Higuera, confirmaron la muerte del Comandante Guevara y decidieron continuar la lucha.   Desde las catacumbas escribió: 

“Hemos perdido una batalla y en ella cayó el máximo líder de los pueblos oprimidos: el Comandante Ernesto “Che” Guevara.  Pero la guerra continúa y no la detendremos jamás porque los que luchamos junto al Che no conocemos la palabra rendición.  Su sangre y la de los combatientes que regaron los campos de Bolivia harán germinar la semilla de la liberación y convertirá a nuestro continente en un volcán que vomitará fuego y destrucción contra el imperialismo”.  “Nuestras banderas están enlutadas, pero no serán arriadas jamás”.

La madrugada del 9 de septiembre de 1969, el Comandante Inti  Peredo, murió combatiendo en una casa de seguridad de La Paz, que fue detectada por una delación. 

¡Honor y Gloria al Comandante Inti Peredo!

Fuente: Daniel Arturo Oropeza Echeverría. (2017).  Che. La Guerrilla Final, 50 años después.  La Paz, Bolivia.