Seguir apoyando e impulsando a las pymes recicladoras fue el propósito del Congreso Nacional “Amor a Nicaragua” que realizó el Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (MARENA), en el Parque Nacional Volcán Masaya.

Alrededor de cien protagonistas se reunieron para elaborar un plan de trabajo en conjunto, que permita la formalización de muchos trabajadores y de esta manera reciban la asistencia técnica, con tecnologías ambientales, para procesar los residuos sin afectar su salud y el correcto manejo ambiental.

Sumaya Castillo, Ministra de MARENA, aseguró que este congreso permite la cercanía con un sector que apunta a descontaminar el ambiente de Nicaragua.

“Nosotros estamos en este proceso de acompañar aún más de cerca a este tipo de protagonistas (recicladores y exportadores de residuos peligrosos y no peligrosos), para decirle que pueden reciclar determinado producto, pero deben aplicar determinadas medidas”, indicó Castillo.

Castillo sostuvo que los acopiadores de residuos son la pieza clave de la regeneración y la reutilización de estos.

“Es como el caso de las nica bardas, elaboradas con botellas plásticas, y son ellos quienes la facilitan, generando fuentes de ingresos para las familias nicaragüenses”, sostuvo.

David Narváez, presidente nacional de la Red de NICA, indicó que «este congreso ayuda a los 13 mil 500 recicladores de base, para que no se contagien del virus COVID-19, que aqueja actualmente al mundo».

“MARENA ayuda a las cooperativas que trabajan de manera informal, para que se constituyan en recicladoras formales, con permisos de operación, para la manipulación de residuos no peligrosos; y así transformarlos en nuevos productos, como parte la economía circular, para tener mejores beneficio y ganancias”, aseveró Narváez.

Lester Díaz, representante de GRENISA expresó que gracias al manejo de MARENA y la voluntad del Buen Gobierno, “estamos emprendiendo con nuevos prospectos, a la recolección y la eliminación de desechos peligrosos (ferrosos y no ferrosos), sobre todo al adecuado manejo de esto».

Escrito por: Xochil Calero