El Parlamento de Nicaragua conmemoró el Día de la Dignidad Nacional, con una sesión solemne que evocó la actitud patriótica y digna del General Augusto C. Sandino, de aquel 4 de mayo de 1927, cuando se negó a firmar el Pacto del Espino Negro.

La diputada Arling Alonso, primer vicepresidenta de la Asamblea Nacional, recordó el significado histórico que tiene el 4 de mayo y aseguró que «el pacto del Espino Negro, era un acuerdo de sumisión y sometimiento, de liberales y conservadores, ante el imperialismo norteamericano».

Recordó que la Asamblea aprobó el 31 de mayo de 2019, la Ley 995, Ley que declara el 4 de mayo de cada año, Día de la Dignidad Nacional.

«En la ley se explica que el Día de la Dignidad Nacional se establece en conmemoración de la protesta y rebelión que conllevó a la guerra de liberación nacional liderada por el General Augusto C. Sandino, único del ejército constitucionalista que rechazó el Pacto del Espino Negro y se opuso a la consolidación de la intervención militar, política y económica norteamericana en nuestra Nicaragua», dijo Alonso.

Aseguró que los derechos del pueblo, a la soberanía, independencia y autodeterminación son irrenunciables, por eso, «están reconocidos en nuestra constitución política, y por eso, en unidad y amor, todos los buenos hijos e hijas de Nicaragua, lo defendemos».

«El pueblo de Nicaragua es soberano y es pueblo presidente quien decide cual es su modelo político, económico y social, no es ningún ministerio de las colonias, ni ningún poder imperial que nos dicta cual es nuestro modelo, por eso, el modelo que lidera el Comandante Daniel Ortega y compañera Rosario Murillo, es de democracia, representativa, participativa y directa (….)», añadió.