En coincidencia con el solsticio de junio se celebró la llegada del año 5.529 de la región amazónica del Chaco.

Bolivia, Estado plurinacional donde conviven pueblos originarios indígenas, conmemoró desde diferentes sitios, considerados como sagrados, el Año Nuevo Andino Amazónico y del Chaco 5529 en ocasión del solsticio de invierno (en el hemisferio sur) o el «willka kuti», el cual traducido del aymara significa el retorno o renacer del sol.

A diferencia de años anteriores, esta celebración se dio condicionada por la pandemia de la Covid-19 y se realizó desde tempranas horas y guardando medidas de bioseguridad con reducidos grupos de personas quienes participaron de esta conmemoración.

Los actos centrales se dieron en Tiwanaku, La Paz, con la participación del presidente boliviano Luis Arce Catacora, del vicepresidente David Choquehuanca, entre otras autoridades del Gobierno, se dieron cita en el lugar sagrado con un ritual sagrado y ofrendas a la Pachamama.

Desde 2009 se declaró el 21 de junio como una festividad nacional. No solo en Bolivia se conmemora esta fecha, ya que también es replicada en algunas regiones de Perú, Chile, Ecuador y Argentina.

En la ocasión del lunes en Tiahuanaco, el presidente Luis Arce Catacora, realizó la entrega de la Secretaría Pro Témpore del Qhapaq Ñan, Sistema Vial Andino, que fue acogida por el país desde el 21 de junio de 2019, a la vecina Chile.  

El Qhapaq Ñan, un sistema vial andino compartido por seis países, fue declarado Patrimonio Mundial en 2014 por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas en inglés), por revalorizar y resaltar las culturas vivas en las comunidades aledañas a esa milenaria ruta.

Esta fecha es determinada en ocasión del solsticio de invierno del hemisferio sur y tiene la intención de revalorizar las costumbres y la visión de los pueblos originarios, estrechamente ligada a los fenómenos naturales y un tiempo cíclico antes que lineal.

En 2019, la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU), de forma unánime, declaró al 21 de junio como Día Internacional de la Celebración del Solsticio en sus diferentes manifestaciones.