Han transcurrido 88 años desde el paso a la inmortalidad del General de Hombres y Mujeres Libres. Hoy el Equipo de Barricada/Historia comparte con sus lectores 10 frases emblemáticas del pensamiento de Sandino, que ha trascendido tiempo y fronteras.

Augusto C. Sandino, Héroe Nacional de Nicaragua, nacido el 18 de mayo de 1885 y asesinado a traición el 21 de febrero de 1934, por la Guardia Nacional instruida por la embajada yanqui en Nicaragua.  

Fue hijo de Margarita Calderón, de origen campesino y Gregorio Sandino, un hacendado de los alrededores de Niquinohomo. Su infancia transcurre trabajando junto a su madre cortando café, trigo y maíz.

El 4 de octubre de 1912 pudo observar el cadáver del General Zeledón arrastrado por las calles de Catarina, lo que lo marcaría profundamente.

Estuvo en México revolucionario, donde continuó formando su ideario de socialismo libertario y la teosofía como práctica espiritual.

Regresó a Nicaragua en 1926 durante la Guerra Constitucionalista y en la cual participó con el fin de restituir el poder a quienes habían sido depuestos a través de un golpe de Estado.

El 4 de mayo de 1927, se firmó la rendición de los caudillos libero-conservadores y se consumó la traición a la patria a través del Pacto del Espino Negro.

Sandino se rebeló en armas y transformó la lógica de la guerra, de una guerra civil a una guerra de liberación nacional, fundando el Ejército Defensor de la Soberanía Nacional de Nicaragua con 30 hombres.

Después de 6 años de lucha, y más de 500 combates, el primero de enero de 1933, Sandino expulsó al último contingente de la marina yanqui.

En febrero de 1933 se celebró la paz entre el gobierno de Sacasa y el General Sandino, sin embargo fue asesinado un año después, “en tiempos de paz” por Somoza García, director de la Guardia Nacional.

Han transcurrido 88  años desde su asesinato, pero Sandino es Gloria de nuestra Patria, ha trascendido tiempo y fronteras, su pensamiento y ejemplo siguen abriendo camino, porque vive en el corazón de las nuevas y futuras generaciones. ¡Sandino vive!

  • Nunca busquen la gloria en el dinero, porque el dinero no es de origen divino, y su nacimiento fue de la malicia humana, con la intención de acumular los esfuerzos ajenos en beneficio de los depravados y maliciosos.
  • La satisfacción del deber cumplido es la única gloria que existe.
  • Tengo entendido de que los maliciosos nunca han dicho la verdad al pueblo, y les han mantenido en las tinieblas, haciéndoles supersticiosos para poder explotarles mejor.
  • El 4 de mayo es fiesta nacional porque fue ese día en que Nicaragua probó ante los ojos del mundo que su honor nacional no se humilla, que le quedaban todavía hijos que con su sangre lavarían la mancha de los traidores.
  • Si el ayer era de pólvora, destrozo y aniquilamiento, el hoy y también el mañana deberán ser de actividad constructiva y de fecunda reparación.
  • Este movimiento es nacional y antiimperialista. Mantenemos la bandera de libertad para Nicaragua y para todo Hispanoamérica. Por lo demás, en el terreno social, este movimiento es popular y preconizamos un sentido de avance en las aspiraciones sociales.
  • La presión del Estado cambia lo exterior, lo aparente. Nosotros opinamos que cada uno dé lo que tenga. Que cada hombre sea hermano y no lobo. Lo demás es una presión mecánica exterior y superficial. Naturalmente que el Estado tiene que tener su intervención.
  • Hondamente convencidos como estamos de que el capitalismo norteamericano ha llegado a la última etapa de su desarrollo, transformándose como consecuencia, en imperialismo, y que ya no atiende a teorías de derecho y de justicia pasando sin respeto alguno por sobre los inconmovibles principios de independencia de las fracciones de la Nacionalidad latino-americana, consideramos indispensable, más aún inaplazable, la alianza de nuestros Estados Latinoamericanos para mantener incólume esa independencia frente a las pretensiones del imperialismo de los Estados Unidos de Norte América, o frente al de cualquiera otra potencia a cuyos intereses se nos pretenda someter.
  • Mi resolución es esta: Yo no estoy dispuesto a entregar mis armas en caso de que todos lo hagan. Yo me haré morir con los pocos que me acompañan porque es preferible hacernos morir como rebeldes y no vivir como esclavos.
  • Ahora quiero que venga a desarmarme. Estoy en mi puesto y lo espero. De lo contrario no me harán ceder. Yo no me vendo, ni me rindo: tienen que vencerme. Creo cumplir con mi deber y deseo que mi protesta quede para el futuro escrita con sangre.