El FSLN tiene claras ventajas para las elecciones del 7 de noviembre al contar con dirigentes como el Comandante Daniel Ortega y la Compañera Rosario Murillo, con la experiencia para transformar el país y con el valor para llevar adelante esas transformaciones, fue el mensaje que este lunes 2 de agosto transmitió el Compañero Gustavo Porras, líder sindical y Presidente de la Asamblea Nacional en el programa Revista En Vivo del Compañero Alberto Mora en Multinoticias Canal 4.

La entrevista se realizó en un día clave del calendario electoral, la fecha límite para la inscripción de candidatos y candidatas y el día en el que el Frente Sandinista realiza su congreso para oficializar su candidatura.

El Compañero Porras afirmó que el FSLN es una organización que tiene más de 60 años de fundada y que a lo largo de su historia le tocó pasar por momentos muy duros enfrentando a una dictadura feroz. Recordando a la heroica generación fundadora del Frente Sandinista, Porras dijo que este grupo de revolucionarios logró sintetizar en su actuar toda la historia de lucha del pueblo nicaragüense.

El Presidente de la Asamblea Nacional aseguró que hoy, a más de 60 años de distancia, el FSLN es un partido seguro, pero sigue siendo un frente que se abre para integrar a todos los ciudadanos.

Sobre el congreso nacional del partido a realizarse este lunes, Porras valoró que «tenemos la enorme fuerza de tener al mejor candidato y líder indiscutible, el Comandante Daniel Ortega» y afirmó que la militancia sandinista está articulada alrededor del liderazgo de él y del de la Compañera Rosario Murillo.

Dijo que, además, de cara al futuro el Frente Sandinista presenta un objetivo muy claro, que es el de derrotar a la pobreza. «Nuestro objetivo», dijo, «es transformar el país».

Porras recordó que estos 60 años de lucha del FSLN han significado la instalación de la democracia en Nicaragua. El Frente Sandinista es la primera fuerza política en la historia de Nicaragua que ha entregado el poder pacíficamente tras perder unas elecciones. Recordó que tras la derrota electoral de 1990, el Comandante Daniel Ortega dijo que «vamos a regresar (al poder) por la vía de los votos», y así se hizo en el año 2006.

Todo ese acervo de experiencias del Frente Sandinista es según Porras «una gran ventaja para ganarse al aceptación del pueblo nicaragüense». Aseguró que los grupos de impulsaron el derrotado intento de golpe en el año 2018 «no pudieron, ni podrán».

Dijo que lo que quedó demostrado después de ese intento de golpe fue que «los nicaragüenses tenemos la Revolución prendida en nuestro corazón, en nuestra alma, en nuestra mente»«Si aquí la Revolución no estuviera pegada en el corazón de los nicaragüenses, no es cierto que estuviéramos aquí», valoró.

«Aquí tenemos democracia, aquí hay democracia política, democracia económica, aquí hay democracia completa, hay libertad de pensamiento, aquí hay libertad religiosa y aquí hay libertad de prensa, si aquí los señores esos (los golpistas) hablan cualquier barbaridad», dijo.

«Estamos construyendo un país que va a vencer a la pobreza y la miseria y que va a ser un país en paz, con tranquilidad, donde cualquier nicaragüense puede avanzar en sus posibilidades, todo lo que tiene que hacer es trabajar», afirmó.

«¿Qué ofrece el FSLN?», preguntó. «Acompañarnos a los nicaragüenses para sacar adelante nuestro país juntos», respondió. «Ofrecemos continuidad de un modelo transformador, de un modelo que va cambiando las cosas, de un modelo que le está dando la oportunidad a las familias, a los colectivos comunitarios, a los colectivos de asociatividad, a las cooperativas, de desarrollarse, de salir adelante, de hacer sus negocios y de avanzar», dijo.

Todo esto lo hace el FSLN con los mejores candidatos, con la mayor experiencia y con la valentía para cambiar el país, aseguró.

Porras hizo un repaso de todos los logros alcanzados por el país en los últimos 14 años de gobierno sandinista y dijo que en comparación, los liberales «no solo no hicieron cosas, sino que le arrebataron cosas al pueblo», con medidas como la privatización de la salud y la educación y el permitir el deterioro de las carreteras y de la infraestructura.

Dijo que en estas elecciones «no vamos a votar por una camiseta y una gorra, sino por el futuro de nuestro pueblo». Asoció a los gobiernos neoliberales que hubo en el país entre 1990 y 2006 con la oscuridad, tanto por los apagones de 8 horas que había como por la «oscurana del saber» que impusieron con la mal llamada «autonomía escolar» que en la práctica significaba que los padres eran «autónomos para pagar por la educación de sus hijos» y aseguró que «el pueblo de Nicaragua no quiere regresar a eso».