Nuestra tierra ancha tierra,
es la vida y la acción
por las que tus manos sagradas,
reflejaban tu corazón.
Tu nombre es nuestro pueblo
tu apellido mi generación,
tu sólido fusil libertario
liberó nuestra nación.
Tu legado estará presente,
es nativa tu gran visión,
tu sembraste la semilla
y hoy florece la revolución.
Jonathan, el hombre sincero
En ti se sembraron los sueños,
El Sauceño de alma pura
en donde germina el acero.
En las nubes veo tu alma
en el mar miro tu nombre
ese joven de alma pura
el ejemplo de un hombre.
Hoy tu pueblo te recuerda
como el joven zapatero,
que se fue a la lucha armada
liberando a los obreros.
Escrito por: Lester Gutiérrez.