Sesión Especial de la Asamblea Nacional en conmemoración del Día del Héroe Internacionalista.
28 de Abril del 2026
Palabras del Compañero Brian Wilson, Héroe de la Humanidad:
Es un honor para mí estar dentro de los héroes nicaragüenses. Soy de un Pueblo muy pequeño en el estado de Nueva York. No tenía ninguna ambición de hacer nada en la vida, más que jugar deporte.
Entonces fui reclutado para ir a la Guerra de Vietnam como miembro del Ejército de los Estados Unidos. Y no tenía ninguna política en particular. No tenía ninguna aspiración, ninguna inclinación política y no me quedó más que ir y participar en la Guerra de Vietnam.
Algo me pasó cuando estuve en la Guerra de Vietnam en los primeros dos meses. Estuve en un pequeño Pueblo en una comunidad. Y mi objetivo, mi misión de ese entonces era ver, asegurar el éxito de nuestra misión.
Nunca se me ocurrió que el fin o el objetivo principal eran los habitantes de esos pequeños Pueblos. Mi ignorancia, yo estaba completamente ignorante ante los intereses y la ideología en que me formaron en el Ejército de los Estados Unidos.
Tuve una guía de Vietnam. Cuando yo estaba manejando mi vehículo Jeep, y él me ayudo en entrar en la primera comunidad que estaba para ser bombardeado.
Me golpeó mucho ver de cómo bombardearon ese Pueblo y encontrarme con tantos muertos y mucha gente que estaba casi muerta.
Caminé hasta donde pude, había tantos muertos, tantos cuerpos, que llegué a un punto donde no podía avanzar más, porque los cuerpos eran tantos que no había ninguna otra forma de poder seguir.
A mis pies estaba una mujer de Vietnam abrazando a tres niños, me supongo que eran sus hijos.
Lo que me impactó fue que la señora que tenía abrazado a sus tres hijos, tenía los ojos abiertos. ¡Abiertos! Y logré ver que, lo que me impactó más fue que no tenía pestañas, todas las pestañas estaban quemadas.
Y me imagino que ella quería huir, tenía horas huyendo con sus hijos, buscando cómo salvarse, pero con esas bombas no tenía cómo.
Era imprescindible para mí entender que nuestro objeto militar era bombardear a estos Pueblos, a estas Comunidades de pescadores y campesinos.
Estuve llorando y no sabía por qué y, ¡¿cómo hacer?! ¡¿Qué hacer?! Estuve en shock. Y el hermano guía de Vietnam me dijo ¿por qué estás llorando?
Estuve en shock incluso de la pregunta que me hizo, porque yo no sabía dónde yo estaba, no me encontraba, estuve en shock, estuve en otro mundo de emociones.
Y fue en ese momento que sentí como un rayo, me impactó y ver los ojos de esa señora… Sentí que yo estaba viendo a los ojos de mi hermana.
Y fue por primera vez que entendí que todos somos un solo Pueblo. Todos somos personas, Hermanas y Hermanos de este planeta. Porque antes de este momento, yo que soy de la clase baja, económicamente hablando, de un pueblo en los Estados Unidos, un estado con un pensamiento superior a los demás.
Entonces, en ese momento sentí algo. No era yo el activista de paz, que ahora en lo que nos reconocemos tantas personas que buscamos la paz y que somos activistas de la paz.
Entender el mundo de donde yo vengo, de los Estados Unidos, la ideología de pensar que somos seres superiores fue algo impactante. Y entendí por primera vez lo que es buscar en el Mundo la Paz.
Entonces, de ese momento en adelante, mi vida no ha sido lo mismo. Y cuando regresé de la guerra, empecé a estudiar sobre los Nativos Americanos. De qué en verdad ha pasado en la historia de los Estados Unidos.
Y entonces, entendí al estudiar, que no hemos sido enseñado la historia verdadera de los Estados Unidos. La historia verdadera que nosotros, que en la ideología que tenemos, de egocéntricos, hemos asesinados a los Nativos o los Pueblos Indígenas, que son los primeros habitantes de los Estados Unidos.
Y no solo eran los Nativos Americanos, sino los Afrodescendientes, que fueron traídos como esclavos para enriquecer a los pocos blancos de los Estados Unidos.
Entonces, en 1986, decidí venir a Nicaragua a estudiar la guerra y también el idioma español, pero también a educarme porque entendí que he sido ideológicamente lavado. La percepción que yo tenía no era la verdadera en la historia del mundo.
Estudié en Estelí y la primera semana que llegué, algo pasó. La contrarrevolución atacó a tres comunidades, a tres familias y asesinaron a once personas.
Y esto me conmovió muchísimo porque no pude creer que estuve reviviendo lo que viví en la guerra de Vietnam. Ver el mismo sistema implementado en estas familias, en estos pequeños pueblos de Estalí, que eran objetos militares. Personas y familias muy inocentes, fue tan asqueroso para mí, fue muy conmovido.
A finales de este mismo año, 1986, regresé a mi comunidad y me reuní con veteranos antiguerras igual que mi persona. Tres que estuvieron conmigo en Vietnam y cuatros otros. Decidimos juntarnos a la protesta ante terroristas de Reagan contra Nicaragua, que tenía el Presidente Reagan en contra de Nicaragua, y así comenzamos nosotros nuestras protestas.
Entonces, estábamos preparando para unirnos a esta gran propuesta, sabiendo que no teníamos esperanza en los Estados Unidos. Y con ese espíritu de lucha por la libertad de Nicaragua, y con ese espíritu nos unimos con otras personas protestantes de Gran Bretaña.
Y en ese momento de prepararnos, perdí mi miedo a la muerte. Sabiendo que a Reagan teníamos que enfrentarlo, teníamos que hacer protesta. Y en ese momento, en la preparación, perdí el miedo a la muerte, perdí el miedo a tener miedo.
Entonces, en la protesta, que fue una ayuna, estábamos nosotros, 47 días, solo consumiendo agua. Y en ese momento, los doctores que nos estaban dando atención, se nos acercaron y nos dijeron, nos informaron que uno de los veteranos estaba a punto de morirse por deshidratado.
Y teníamos que tomar una decisión de seguir o no seguir con esta protesta, que era una protesta de hambre y a base de agua.
Entonces, a finales de este día 47 empezamos a comer, pero nos dimos [cuenta] a la vez, que el FBI nos tenía señalados de terroristas domésticos.
Entonces, una experiencia más de enseñarnos de lo malicioso y lo enfermo en que se había convertido los Estados Unidos. Las políticas en ese entonces [del] Presidente Reagan eran atroces. Entonces, nos regresamos nosotros a Nicaragua por seis meses.
Entonces, estas son algunas de las experiencias, que me guió a mí y a otros Camaradas o Compañeros Veteranos, de bloquear las municiones que venían en los trenes, y que venían de los Estados Unidos para Nicaragua.
En ese entonces, una vez más, confirmado de que el FBI nos tenían señalizados como terroristas domésticos, y que los trenes tenían municiones y que el FBI fue el que dio la orden de no detener el tren con las municiones.
Otra de las experiencias que profundizó el cambio en mí, de hablar en contra del imperialismo perpetrado por los Estados Unidos en Centroamérica.
Y es así que describo estas experiencias, mis experiencias, para que la gente entienda que no me siento Héroe. Que lo que me ha conmovido son los hechos de esta vida y que me ha dado la empatía. Entiendo el sufrimiento, el dolor que sienten los demás.
Y creo que todos, como Humanos, deberíamos sentir lo mismo por los demás.
Es un milagro que yo esté aquí, que sobreviví.
Entonces fue un milagro para mí, porque de donde vengo, de ese pueblo pequeño de donde yo crecí, un pequeño pueblo muy religioso, ahora me he convertido en un Activista, Activista de la Paz, y luego en abogado. Para mí esto no es Heróico, para mí es un deber, la Empatía, la Solidaridad y Entender a los Humanos.
Para mí, el Pueblo de Nicaragua es heroico, así como el Pueblo de Vietnam. Estos dos Pueblos son los que me inspiraron a luchar en contra del Imperialismo. Mi familia de ese pequeño pueblo y los habitantes de ese pequeño pueblo no me podían entender. No me entendían, que para mí, las experiencias vividas en Vietnam y Nicaragua me cambiaron la vida para siempre.
No puedo agradecer al pueblo nicaragüense lo suficiente, agradecerles por la Revolución de Nicaragua. Fue un punto de partida para mí en mi lucha. Fue un punto de partida para mi pueblo entender lo que estaban haciendo los Estados Unidos y el sistema imperialista en contra de estos pueblos y entenderme a mí en mi lucha.
Ni idea tenía yo de que esto iba a ser una sesión muy especial para los Héroes y para el Pueblo nicaragüense.
Para mí, yo venía a ser un invitado más en una sesión del Parlamento nicaragüense. Así que también estoy en shock de todo esto que está pasando y que soy el invitado de honor.
Así que, ¡Muchísimas gracias, Nicaragua! ¡Les agradezco muchísimo¡